El Perú se posiciona como uno de los países con mayor relevancia en el mercado global del cobre, al concentrar cerca del 12% de las reservas mundiales de este mineral estratégico. Así lo destacó Diego Ortega, presidente del Simposio – XVI Encuentro Internacional de Minería, durante la inauguración del evento realizado este martes.
El representante del sector señaló que el contexto internacional abre una etapa clave para la industria minera peruana, debido al incremento sostenido de la demanda de minerales críticos vinculados a la transición energética, el desarrollo tecnológico y la expansión de nuevas industrias globales.
Durante su exposición, Diego Ortega sostuvo que el cobre atraviesa una transformación en su importancia económica y geopolítica. Según explicó, el comportamiento del mercado ya no depende únicamente del crecimiento de grandes economías como China, sino de cambios estructurales a nivel mundial.
“Hace 20 años el cobre subía o bajaba principalmente según el crecimiento de China, hoy la demanda responde a factores mucho más estructurales, porque estamos hablando de transición energética, electrificación, inteligencia artificial y centros de datos, seguridad energética”, explicó.
En ese contexto, afirmó que los minerales críticos dejaron de ser considerados únicamente materias primas comerciales y pasaron a ocupar un rol estratégico para los países y las industrias. “Los minerales críticos han dejado de ser commodities y hoy se han convertido en activos estratégicos. Probablemente, uno de los cambios más importantes de los últimos años es que la geología comenzó a convertirse también en geopolítica”, agregó.
Ortega remarcó además que el Perú cuenta con ventajas importantes frente a este nuevo escenario internacional, debido a la magnitud de sus reservas de cobre y a su relación comercial con los principales mercados consumidores. “En el caso de Perú, tenemos reservas de cobre equivalentes a cerca del 12% del total mundial, lo cual está alineado geopolíticamente con los principales mercados consumidores y opera dentro de una economía abierta y de mercado”, indicó.
El presidente del Simposio – XVI Encuentro Internacional de Minería aseguró que esta coyuntura representa una posibilidad significativa para impulsar el crecimiento económico y reducir brechas sociales en el país y la región. Señaló que el desarrollo minero puede generar empleo formal, infraestructura y nuevas oportunidades para la población.
“Cuando hablamos de minería, en realidad estamos hablando de oportunidades para las personas, de crecimiento sostenible, de conectividad, de innovación y de movilidad social”, manifestó.
Asimismo, advirtió que América Latina enfrenta problemas relacionados con la informalidad, la fragmentación política y la desconfianza hacia las instituciones, por lo que consideró que una minería moderna y transparente puede contribuir a fortalecer la estabilidad económica y la capacidad del Estado.
“En una región marcada por la fragmentación política, la informalidad y la creciente desconfianza hacia las instituciones, una minería formal, moderna y transparente no solo sostiene exportaciones o ingresos fiscales, también sostiene empleo formal, estabilidad macroeconómica, inversión regional y capacidad del Estado para financiar desarrollo y gobernabilidad democrática”, añadió.
Finalmente, Diego Ortega señaló que el principal reto para el Perú será convertir su potencial geológico en proyectos sostenibles y viables a largo plazo. En ese sentido, indicó que el país atraviesa un momento decisivo para consolidarse como un actor relevante en el nuevo mapa global de minerales críticos.