La reanudación en comisión del proyecto de ley de soberanía nacional volvió a poner la cuestión Malvinas en el centro de la discusión política. Pero el debate excede el contenido de la iniciativa y plantea una pregunta más amplia: ¿qué estrategia necesita la Argentina para fortalecer su posición frente al Reino Unido y generar mejores condiciones para una futura negociación?
En Infobae a la Tarde, Ezequiel Magnani y César Trejo plantearon distintas respuestas. Magnani puso el foco en el impacto de las medidas argentinas sobre los proyectos de hidrocarburos en el Atlántico Sur y sostuvo que el objetivo debe ser elevar los costos para el Reino Unido. Trejo cuestionó la estructura del proyecto y propuso separar las disposiciones vinculadas con Malvinas de las referidas a defensa, seguridad e inteligencia.
Magnani, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, la Universidad Nacional de San Martín y la Universidad Austral e investigador del CONICET, consideró que las decisiones sobre la actividad hidrocarburífera marcaron un cambio respecto de la política que había predominado durante los primeros años de la actual administración.
Según explicó, algunas medidas comenzaron a afectar las condiciones económicas de las empresas involucradas en proyectos de exploración y explotación. Entre los ejemplos mencionó la decisión de Halliburton de no prestar servicios en Sea Lion y la caída de las acciones de compañías vinculadas con esas operaciones. “Eso trae inestabilidad a toda la arquitectura financiera”, sostuvo Magnani.
El investigador ubicó el giro después de un período de creciente cooperación entre la Argentina y el Reino Unido. Mencionó el acuerdo Mondino-Lammy de septiembre de 2024 y señaló que, durante esos años, las empresas avanzaron en la búsqueda de financiamiento para sus proyectos.
“En esos mil días estas empresas avanzaron muchísimo para conseguir hasta USD 2.000 millones para financiar justamente estas campañas petroleras”, afirmó.
Para Magnani, la clave es modificar los incentivos económicos que permiten avanzar con la explotación de recursos en el Atlántico Sur. “Lo que tenés que diseñar es una estrategia de costos, de elevar los costos al Reino Unido en el mantenimiento de su situación de dominación colonial del territorio argentino”, planteó.
César Trejo, director del Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús y excombatiente, centró su análisis en el proyecto que volvió a ser tratado en el Congreso.
Su principal cuestionamiento es que la iniciativa reúne cuestiones de distinta naturaleza. “Hay que desdoblar la ley”, afirmó.
Según Trejo, el Congreso debería discutir por separado las medidas estrictamente vinculadas con la causa Malvinas y las modificaciones referidas a defensa, seguridad e inteligencia. A su entender, esa división permitiría además construir mayores consensos políticos alrededor del reclamo de soberanía.
“Hay que tratar específicamente lo estrictamente vinculado a la causa de Malvinas y tratar después todo lo atinente a la defensa, la seguridad y la inteligencia”, explicó.
El director del Observatorio Malvinas también reclamó una política más activa frente a los intereses económicos vinculados con el Reino Unido. Cuestionó los Acuerdos de Madrid I y II, el pacto Foradori-Duncan y el acuerdo Mondino-Lammy, al considerar que facilitaron el desarrollo de actividades económicas británicas.
“La Argentina debería usar todas las herramientas legales, todo lo que le asiste el derecho nacional e internacional, para afectar los intereses económicos británicos”, sostuvo.
Trejo consideró que esa estrategia no debería limitarse a los hidrocarburos de la cuenca Malvinas Norte, sino alcanzar también otras concesiones y actividades vinculadas con empresas británicas.
La discusión llevó también al estado de las capacidades argentinas. Para Trejo, la defensa debe ser entendida como una política integral que incluya la industria, la ciencia, la tecnología y la educación.