Volver a la edición
Nevaco Global
31 de octubre de 2026

Euro hoy en Panamá: cotización de cierre del 30 de octubre

Cargando análisis estratégico...

En el cierre de operaciones, el euro cerró a 1,12 balboas, manteniendo su precio respecto a la jornada previa, con una variación porcentual de 0,15%; el precio de cierre anterior también fue 1,12 balboas. Fuente: Dow Jones.

En la última semana, el euro ha registrado un descenso del 0,45%, mientras que su evolución interanual muestra una disminución del 5,07%.

El euro ha mostrado una tendencia positiva frente al balboa panameño durante los últimos dos días, indicando un posible fortalecimiento. La volatilidad actual del tipo de cambio es del 4,18%, significativamente menor que la volatilidad de referencia del 8,73%, lo que sugiere un periodo de estabilidad en el mercado cambiario.

Panamá proyecta para 2026 un crecimiento del PIB cercano al 4%, impulsado por sectores como logística, banca, turismo, construcción y la actividad del Canal, según información de la agencia inmobiliaria Casa Solution. El papel de Panamá como centro global de servicios se sostiene por su posición geográfica estratégica y, especialmente, por su economía dolarizada.

La estabilidad monetaria, derivada del uso del dólar estadounidense como moneda oficial, elimina el riesgo cambiario y protege al país frente a riesgos inflacionarios que afectan a otros mercados de la región. Para el año 2026, se espera que el balboa panameño (PAB) mantenga su paridad histórica de 1:1 con la divisa norteamericana.

El contexto externo muestra mejores perspectivas, con menor volatilidad en el comercio internacional, condiciones de financiamiento favorables y el impacto menguante de choques recientes, como la sequía y la suspensión temporal de la mina de cobre, según el informe de UBS.

El comportamiento de los bonos panameños en dólares durante 2025 se ubicó por encima del 24% de rendimiento, superando ampliamente a otros activos emergentes, según datos de la misma entidad financiera. Para 2026, la perspectiva se muestra más equilibrada, aunque Panamá continúa ofreciendo diferenciales de rendimiento atractivos frente a los bonos estadounidenses, acompañados de riesgos específicos relacionados con el rumbo fiscal y la coyuntura política.

Entre los principales riesgos identificados para el año figuran un posible deterioro fiscal y un incremento en la deuda pública que amenace el grado de inversión, la persistencia de desafíos políticos y de gobernabilidad, así como el desenlace de litigios y acuerdos contractuales críticos. A estos factores se suman la posibilidad de choques externos vinculados a la economía global, la política comercial de Estados Unidos o eventos extremos que puedan afectar la demanda de servicios y los flujos de capital.

La balboa panameña es la moneda de curso legal en Panamá y se abrevia PAB; está dividido en 100 centésimos y lo que la caracteriza es que no se trata de dinero independiente, sino una versión local del dólar estadounidense.

El gobierno panameño emite sus propias monedas en centésimos y balboas equivalentes a dólares aunque dichas monedas no son aceptadas en Estados Unidos. Tampoco se trata de un caso único, pues el dólar tuvaluano y kiribatiano guardan la misma relación con el dólar australiano.

Esta vinculación con el dólar estadounidense se dio en 1904 luego de la Convención Nacional de Panamá. Más tarde, en el 2010, entró en circulación la moneda de un balboa, del cual se emitieron 40 millones de unidades.

Los panameños no recibieron bien esta nueva moneda y acusaron un uso forzoso de ésta en detrimento del billete estadounidense, por lo que la divisa fue llamada "Martinelli", en referencia al presidente panameño Ricardo Martinelli, quien la impulsó.

También se intentó producir monedas de dos y cinco balboas, pero el proyecto fue cancelado posteriormente. Actualmente existen en circulación monedas de uno y cinco centésimos; un décimo, un cuarto y un medio de balboa, así como un balboa.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

La vacunas de Moderna, una historia sobre filtraciones y apuestas en bolsa: "La ciencia no es un iPhone"
eldiario_es

La vacunas de Moderna, una historia sobre filtraciones y apuestas en bolsa: "La ciencia no es un iPhone"

Aunque el tratamiento redujo el riesgo de recaída o muerte en un 42%, los inversores esperaban mejores resultados después de que en agosto el anuncio preliminar casi triplicara el valor de las acciones de la compañía Las farmacéuticas del covid se reinventan para sobrevivir: nuevas vacunas y medicamentos antiobesidad Cuando a finales de agosto la farmacéutica Moderna anunció que su vacuna contra el melanoma había obtenido resultados positivos en un esperado ensayo clínico en fase 3, sus acciones casi se triplicaron en bolsa. Fue un ascenso sorprendente, pues no es habitual que una empresa biotecnológica tan grande suba tan rápido. La semana pasada, la filtración de los resultados un par de días antes de que se presentaran oficialmente hizo que las acciones cayeran un 18%. ¿Acaso el tratamiento no era tan revolucionario como parecía? ¿Ha cumplido las expectativas de los investigadores? Moderna sigue siendo la empresa que mejor rendimiento ha tenido en el índice S&P 500 este año, pese a la caída del pasado jueves, pero el Wall Street Journal advierte de que los inversores “deberían prepararse para más altibajos”. En realidad, para la prensa económica lo inusual fue la subida de agosto, debida más al potencial multimillonario que promete el campo de las vacunas de ARNm frente al cáncer que al propio ensayo clínico. Aun así, según un analista citado por el Financial Times, los resultados presentados “no bastan para generar confianza ante unas expectativas tan elevadas” como las que se habían generado. La jefa del Grupo de Melanoma del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Marisol Soengas, estuvo presente en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) que tuvo lugar el pasado sábado en Madrid donde se presentaron los resultados. Asegura a elDiario.es que pocas veces había visto tanto interés por parte del público. “Había muchísimas expectativas por la propia tecnología, pero la gente salió con una sensación como mixta, de cautela. No hubo ovación en pie, que era algo sobre lo que se había apostado en los días previos, aunque sí hubo quien aplaudió”. “La comunidad científica lo percibió como un avance, pero estamos hablando de un tipo de pacientes muy particular y falta tiempo para demostrar cómo va a ir, su accesibilidad, el coste y los efectos secundarios”, explica Soengas. En ese sentido, “el interés no era solo por el ensayo de Moderna, sino por los que esperemos que vayan a venir”. Aunque sea una vacuna personalizada contra el melanoma, los investigadores esperan que la tecnología se pueda extrapolar a otros casos y tipos de tumor. Los investigadores consultados lamentan el “espectáculo” ofrecido con la filtración. “Se ha comercializado un hecho científico y la ciencia no es un iPhone”, dice la jefa del Grupo de Investigación en Melanoma y otros tumores cutáneos del Vall d'Hebron Instituto de Oncología en Barcelona, Eva Muñoz Couselo, que también asistió al congreso. “Se ha generado una confusión en las expectativas, cuando el estudio es positivo y es un avance muy importante en oncología”. “Generar expectativas tiene una parte positiva porque hay pacientes que encuentran un punto de esperanza, pero tiene una parte negativa porque hay que ser muy claro y no generar esperanza más allá de lo que es verdad”, comenta el jefe del Servicio de Inmunología del Hospital Clínic de Barcelona, Manel Juan. Considera que es lo que hizo Moderna en agosto “con un comunicado que era muy genérico”. Nada de esto implica que el hallazgo no sea importante. “No cabe duda que estamos ante uno de los avances más prometedores de los últimos años en el tratamiento del melanoma, porque es la primera vez que se demuestra que una vacuna terapéutica personalizada para el tumor de cada paciente mejora de manera significativa los resultados que ofrecía la inmunoterapia sola”, asegura Muñoz Couselo. La expectación queda clara si tenemos en cuenta que otras farmacéuticas no han tenido éxito con la misma tecnología. BioNTech detuvo en agosto su ensayo clínico con una vacuna de ARNm contra el cáncer colorrectal después de que un análisis independiente mostrara que el tratamiento no iba a tener éxito. El matiz de los porcentajes El estudio INTerpath-001 era un ensayo clínico en fase 3 con 1137 pacientes de 157 centros, quienes tenían un riesgo muy elevado de reincidencia y a los que se les había extirpado quirúrgicamente el melanoma. El tratamiento consistió en administrar una vacuna terapéutica personalizada elaborada a partir del tumor de cada paciente (intismeran) junto con inmunoterapia (pembrolizumab). La reducción en el riesgo de recidiva o muerte fue del 42% tras dos años de seguimiento. Este porcentaje fue inferior al 59% de reducción en la aparición de metástasis distales que había mostrado un ensayo en fase 2 previo. Además, la reducción del 42% se produce sobre unos resultados que ya eran buenos: si el 70% de los pacientes tratados solo con la inmunoterapia estuvieron libres de recaída, el 82% de los que también recibieron la vacuna quedaron libres de reincidencia. “Se reduce el riesgo un 42% en una situación en la que partes del 70% [de pacientes sin recaída]. Es difícil aumentar algo que ya es bueno, porque la supervivencia ya era buena”, aclara Soengas. Sin embargo, Juan recuerda que “para cada paciente que se pueda curar” el resultado “es excepcional”, por mucho que a nivel global los porcentajes sean matizables. Muñoz Couselo invita a verlo de otra forma: “Lo que había ya era buenísimo y superarlo era muy difícil, pero este estudio lo ha conseguido”. Antes de que se aprobaran los primeros tratamientos con inmunoterapia contra el melanoma en 2010 la mortalidad era cercana al cien por cien. Una vacuna para pacientes muy específicos El término “vacuna” se asocia a prevención. Sin embargo, no es así con todas: algunas, como las de la rabia y el tétanos, pueden darse tras la exposición al patógeno. Algo similar sucede con la terapia de Moderna contra el melanoma, que es personalizada para el tumor de cada paciente. “Se llama vacuna porque se inyectan intramuscularmente unas vesículas con 34 secuencias alteradas del paciente [neoantígenos] para que se monte una respuesta inmunitaria que llegue al tumor”, explica Soengas. Así, en lugar de atacar directamente a la célula tumoral como ocurre en la quimioterapia, “el sistema inmunitario queda listo para reconocer las células tumorales que estén diseminadas por el organismo”. De nuevo, el hallazgo tiene un matiz. No es una vacuna para prevenir el melanoma, pero, dice Soengas, tampoco “para tratar estadios avanzados”. En esta terapia “se tratan fases muy iniciales en las que la carga tumoral es baja” tras la cirugía. Esto es importante porque “el melanoma es muy agresivo y la inmunoterapia no funciona bien en el 40% de los casos, por lo que hay mucho interés en pacientes en fases avanzadas aunque estas vacunas no estén pensadas para ellos”. Las incógnitas con el seguimiento, el acceso y la logística El ensayo siguió a los pacientes durante 24 meses, por lo que habrá que esperar hasta ver cómo evoluciona la supervivencia de los pacientes tras cinco o diez años. El tiempo también dirá si los resultados obedecen realmente a los neoantígenos inyectados como parte del tratamiento. En un artículo publicado en Science la investigadora de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, Inge Marie Svane señaló que un reciente estudio sugirió que las vacunas de ARNm contra la covid-19 también ayudaban al sistema inmunitario de los pacientes a encontrar tumores. Esto implica que podría ser el ARNm y las nanopartículas lipídicas en las que está encapsulado los que expliquen los beneficios de la vacuna. Otras incógnitas son las de la accesibilidad, coste, logística y efectos secundarios. “Es una nueva tecnología muy específica que requiere una infraestructura que no tenemos en este momento: hay que coger el tumor, secuenciarlo, seleccionar los antígenos, fabricar la vacuna y que esta llegue al paciente”, comenta Muñoz Couselo. De aprobarse el tratamiento por parte de agencias reguladoras, los sistemas sanitarios tendrán que evaluar si el avance es costoefectivo o, dicho de otra forma, si vale lo que cuesta.

30 oct 2026