Brasil contempla medidas recíprocas ante suspensión de importaciones de la Unión Europea
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En la apertura de la jornada, el dólar estadounidense se cotiza en promedio a 24 pesos cubanos, reflejando una ligera variación del 0,13% respecto al precio de cierre anterior de 23,97 pesos cubanos. Dow Jones
En la última semana, el dólar estadounidense mantuvo su valor sin variaciones, mientras que a nivel interanual registró un leve avance del 0,14%.
El tipo de cambio del dólar a peso cubano ha mostrado una tendencia positiva durante el último día, marcando un incremento sostenido. La volatilidad actual del 4,79% superó la volatilidad de referencia del 3,39%, indicando un incremento en la inestabilidad del mercado cambiario.
Cuba proyecta para 2026 un crecimiento económico del 1%, la misma tasa que había estimado para el año anterior pero que no logró alcanzar debido a la contracción del Producto Interno Bruto (PIB). Según el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, el país operará en un contexto de “economía de guerra”, enfrentando amenazas, riesgos y tensiones que podrían intensificarse durante el próximo año.
La expectativa de crecimiento se apoya en mejores perspectivas para el turismo y los servicios de exportación, en particular los servicios médicos, que siguen siendo un pilar para la obtención de divisas. En el ámbito inflacionario, el Gobierno prevé un aumento del 10% en los precios del mercado formal, lo que implicaría una reducción de cinco puntos porcentuales respecto a la inflación interanual registrada al cierre de 2025, cuando alcanzó el 14,07%.
El déficit fiscal estimado para 2026 asciende a 74.500 millones de pesos cubanos —unos 3.100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas—, una cifra similar a la del año anterior. Las autoridades reconocen la persistencia de problemas estructurales: escasez de productos básicos, apagones, inflación elevada, dolarización creciente y fuerte migración. Entre 2020 y 2024, la economía cubana se contrajo un 11% y en 2024 el PIB retrocedió un 1,1%, marcando el segundo año consecutivo de caída.
El Gobierno ha señalado la necesidad de atraer inversión extranjera y ha prometido un entorno “más dinámico y transparente” para los inversores, ofreciendo mayores facilidades y garantías, aunque reconoce las dificultades financieras actuales y la complejidad del contexto internacional y doméstico.
El peso cubano es la moneda de curso legal en Cuba y es utilizada por la mayoría de la población, está dividido en 100 unidades denominadas centavos.
A partir del 1 de enero de 2021 dejó de existir el peso cubano convertible como moneda de curso legal, pues era el más aceptado en el pago de obligaciones y aunque aún tiene valor legal, no es aceptado en el pago de productos y servicios.
En el año 2002 la tasa de cambio era de 21 pesos cubanos por cada peso convertible, pero después se devaluó hasta alcanzar los 26 pesos cubanos por peso convertible. En cuanto al dólar, éste equivale a 25 pesos cubanos y a un peso cubano convertible.
No fue hasta abril de 2005 cuando el gobierno acordó la devaluación del peso cubano con respecto al convertible al pasarlo a 25 pesos cubanos por peso convertible y éste último quedó en paridad de 1:1 con respecto al dólar más un impuesto del 10 por ciento, con ello se tiene que por cada dólar cambiado se pierde el 12% de su valor.
Así fue hasta el 1 de enero de 2021 cuando se acordó el “Día Cero” de la unificación monetaria, aunque para muchos la extinción del peso convertible se vio como una devaluación, para otros sólo se trató de una medida para ponerse al corriente con los 24 pesos cubanos por cada dólar.
En consecuencia, la demanda de divisas también empujó al mercado negro de intercambio en el que se vendía un dólar por cada 100 pesos cubanos convertibles.
Actualmente existen monedas de 1, 2, 5 y 20 centavos y de 1, 3 y 5 pesos; mientras que en billetes existen de 1, 3, 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos.
En lo económico, el propio ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, reconoció que en el 2022 no se alcanzaron los niveles proyectados debido a la imposibilidad de alcanzar los ingresos previstos por las exportaciones.
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Brasil contempla medidas recíprocas ante suspensión de importaciones de la Unión Europea
1. Breve análisis del informe de las RIN a agosto 2026 El informe evidencia que el principal problema de las Reservas Internacionales de Bolivia no es solamente su nivel, sino fundamentalmente su composición y liquidez. Al 31 de agosto de 2026, el BCB mantenía 24,3 toneladas de oro, valoradas en $us. 3.457,2 millones; de ellas, 14,7 toneladas estaban depositadas o invertidas en el exterior y 9,6 toneladas permanecían en bóvedas del BCB. El oro representaba aproximadamente 82% de las reservas, porcentaje inferior al 93% del cuatrimestre anterior, pero todavía extraordinariamente elevado y superior al observado en otros países de la región. Como complemento, al 28 de agosto las RIN llegaron a $us. 4.399 millones, mientras que las divisas fueron apenas $us. 738 millones, equivalentes a aproximadamente 16,8% del total. Esto confirma una situación de fortaleza patrimonial basada en oro, pero limitada liquidez inmediata en moneda extranjera. Además, entre mayo y agosto no se realizaron conversiones de oro a divisas. Por ello, el reto central del BCB es lograr una composición más equilibrada entre oro y divisas para fortalecer su capacidad operativa y la política cambiaria. 2. Tres aspectos positivos y tres negativos que se observan reservas.oro_.jpg Aspectos positivos 1. Importante respaldo patrimonial en oro El BCB cerró agosto con 24,3 toneladas de oro, valorizadas en $us. 3.457,2 millones, frente a 23,5 toneladas al cierre de abril. Esto constituye un importante respaldo patrimonial y permite al país mantener un activo internacional reconocido, negociable y aceptado en los mercados financieros. 2. Fortalecimiento de las reservas mediante compras internas Durante el segundo cuatrimestre de 2026, el BCB adquirió 5,4 toneladas de oro en el mercado interno por $us. 778,6 millones, mientras que las compras acumuladas entre enero y agosto llegaron a 7,7 toneladas. Esta política permitió aumentar la cantidad física de oro de las reservas y fortalecer el patrimonio externo mediante producción nacional. 3. Mejor administración y diversificación geográfica del oro externo De las 14,7 toneladas depositadas en el exterior, 12,3 toneladas están invertidas en bancos internacionales mediante depósitos de 2 a 12 meses, y 2,4 toneladas se encuentran bajo custodia de JPMorgan. Las reservas están distribuidas entre entidades de Canadá, Suiza, Alemania y Estados Unidos, reduciendo parcialmente el riesgo de concentración institucional y geográfica. Aspectos negativos 1. Excesiva concentración de las RIN en oro El 82% de las Reservas Internacionales están concentradas en oro, una proporción considerablemente superior a la observada en Colombia, Chile, Perú, Brasil y Ecuador; sin embargo, estos países tienen reservas de oro mucho más grandes (monetarias y físicas) que Bolivia. El propio BCB reconoce que esta estructura genera limitaciones importantes en liquidez y diversificación. 2. Reducida disponibilidad de divisas Aunque las RIN alcanzaron $us. 4.399 millones al 28 de agosto, las divisas eran solamente $us. 738 millones, equivalentes a aproximadamente 16,8% del total. Es decir, por cada $us. 100 de RIN, apenas alrededor de $us. 17 correspondían a divisas. Esta diferencia es especialmente importante porque las necesidades de intervención cambiaria, compra de combustibles y pagos externos se atienden principalmente con activos líquidos. 3. No hubo conversión de oro a divisas durante el cuatrimestre Entre mayo y agosto de 2026, el BCB no realizó conversiones de oro a divisas, pese a la elevada concentración del metal dentro de las reservas. Esto permitió preservar las tenencias físicas, pero también significa que el crecimiento del respaldo en oro no se tradujo directamente en una mayor disponibilidad de dólares para atender requerimientos inmediatos de liquidez. Aunque el BCB piensa retomar esa política al sugerir que le minino requerido de oro baje en toneladas. 3. ¿Qué riesgos existen en el actual nivel de RIN, reservas de oro y divisas? Riesgo asociado a las RIN: Composición poco líquida Los $us. 4.399 millones de RIN representan un respaldo externo relevante; sin embargo, el monto agregado puede sobreestimar la capacidad inmediata de respuesta del BCB si no se analiza su composición. Con alrededor de 82% concentrado en oro, una parte considerable de las reservas requiere procesos de inversión, refinación, venta o conversión antes de convertirse en efectivo utilizable. El riesgo, por tanto, es confundir nivel patrimonial de reservas con disponibilidad inmediata de recursos externos. Riesgo asociado a las reservas de oro: Concentración y volatilidad de precio El BCB reconoce expresamente que la elevada participación del oro incrementa la exposición de Bolivia a las fluctuaciones internacionales del metal. Durante 2026, el informe registra oscilaciones relevantes del precio internacional: desde máximos superiores a $us. 5.400 por onza hasta mínimos cercanos a $us. 3.977, demostrando que el valor de las reservas puede variar significativamente sin modificar las toneladas existentes. Riesgo asociado a las divisas: Insuficiente liquidez inmediata Este es, en mi evaluación, el riesgo más importante en el corto plazo. Los $us. 738 millones de divisas representan apenas 16,8% de las RIN. Ante una mayor demanda de dólares, obligaciones externas, intervención cambiaria o un shock externo, esta disponibilidad podría reducirse rápidamente. Precisamente por ello, el informe del BCB señala que la alta concentración en oro ha reducido la capacidad de respuesta utilizando únicamente la porción de divisas de las reservas. 4. Tres medidas de política económica para fortalecer y equilibrar las RIN 1. Reducir gradualmente la concentración de oro y aumentar las divisas La prioridad debería ser avanzar desde la actual estructura —aproximadamente 82% oro y 16,8% divisas— hacia una composición más equilibrada, sin realizar una liquidación abrupta del oro. Esta recomendación coincide con el propio criterio del BCB, que plantea disminuir la participación del metal para fortalecer los activos en divisas, respaldar una política cambiaria más flexible y mejorar la diversificación de las reservas. Pero también debe apoyarse en una política fiscal más rígida, fomento de las exportaciones, atracción de inversiones extranjeras y salida de la recesión. 2. Utilizar estratégicamente las reservas de oro como fuente de liquidez, preservando un núcleo patrimonial Bolivia no debería desprenderse indiscriminadamente de sus 24,3 toneladas de oro. Sin embargo, parte del oro invertido o refinado en el exterior puede administrarse estratégicamente para obtener liquidez cuando las condiciones de mercado sean favorables. El objetivo debe ser convertir selectivamente activos de menor liquidez en divisas, manteniendo simultáneamente un nivel prudente de oro como respaldo patrimonial y respetando el mínimo legal vigente. El informe reconoce precisamente la necesidad de una administración más flexible considerando liquidez, mercado y preservación del papel estratégico del oro. Sin embargo, tener mucho oro dentro de las RIN no es malo, lo malo es generar y captar muy pocas divisas. 3. Reorientar el fortalecimiento de reservas hacia divisas líquidas y no solamente hacia acumulación de oro La compra interna de oro ha permitido fortalecer el patrimonio del BCB: solo en el segundo cuatrimestre se adquirieron 5,4 toneladas por $us. 778,6 millones. Sin embargo, mientras las divisas permanezcan en apenas $us. 738 millones, considero necesario que la política de reservas priorice progresivamente la generación y acumulación de activos líquidos. Esto permitiría mejorar la capacidad para atender obligaciones externas, intervenir en el mercado cambiario y responder a episodios de presión sobre el dólar, sin depender permanentemente de convertir oro en situaciones de emergencia. //