La Organización Mundial de Aduanas (OMA) avanzó con una serie de iniciativas destinadas a simplificar el comercio internacional, fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro y facilitar el cumplimiento de los operadores. Entre las principales medidas aparece la creación de un repositorio centralizado de requisitos de información anticipada sobre las cargas, pensado como punto de consulta común para distintos países y modos de transporte.
Las iniciativas fueron analizadas durante la 33ª reunión del Grupo de Trabajo SAFE, realizada entre el 21 y el 23 de octubre. El encuentro también abordó la digitalización de los controles, la ampliación de los programas de Operador Económico Autorizado (OEA) al comercio electrónico y nuevas herramientas para aumentar la participación de las pequeñas empresas en el comercio global.
Uno de los principales avances fue el acuerdo para impulsar un repositorio global de Información Anticipada sobre la Carga (ACI), con el objetivo de reunir en una misma plataforma los requisitos exigidos por las diferentes administraciones aduaneras.
La herramienta podría incorporar información sobre marcos legales, plazos de presentación, actores responsables y otros requisitos operativos que hoy se encuentran dispersos entre diferentes jurisdicciones.
La iniciativa apunta a resolver una dificultad recurrente para empresas, operadores logísticos y transportistas: la necesidad de conocer y gestionar requisitos distintos según el país y el modo de transporte.
El repositorio alcanzaría a operaciones aéreas, marítimas, ferroviarias y terrestres y busca mejorar la transparencia, reducir errores de cumplimiento y facilitar el intercambio de información entre aduanas y empresas.
La digitalización también ocupó un lugar central en las discusiones. La OMA analizó el potencial de los dispositivos de seguridad inteligentes como herramientas para mejorar la supervisión de las operaciones internacionales.
Entre las aplicaciones evaluadas aparecen los datos de geolocalización, la integridad de precintos electrónicos, la detección de manipulaciones y el seguimiento de las rutas utilizadas durante el transporte.
Estas tecnologías podrían complementar los sistemas tradicionales de control y aportar información en tiempo real para la gestión de riesgos aduaneros, aunque todavía existen desafíos relacionados con la interoperabilidad, la confiabilidad de los datos y su utilización como elemento probatorio.
El debate también puso el foco en la necesidad de evitar que la incorporación de nuevas tecnologías genere sistemas aislados o incompatibles entre sí, un aspecto clave para cadenas de suministro que atraviesan múltiples jurisdicciones.
Otro eje estuvo centrado en la adaptación de los programas de Operador Económico Autorizado al comercio electrónico transfronterizo.
El Grupo de Trabajo comenzó a revisar un primer borrador de directrices orientadas a integrar dentro de estos programas a los distintos participantes del ecosistema digital, considerando sus funciones, características operativas y obligaciones de cumplimiento.
La discusión contempla aspectos como los criterios de elegibilidad, los procesos de validación y los beneficios que podrían recibir los operadores certificados, con especial atención a la participación de empresas de menor tamaño.
El objetivo es adaptar una herramienta tradicionalmente vinculada a grandes operadores internacionales a un escenario en el que el comercio electrónico genera volúmenes crecientes de operaciones pequeñas y fragmentadas.
La reunión también marcó el lanzamiento de MSME Spotlight, una iniciativa desarrollada en conjunto con la Organización Mundial del Comercio y la Cámara de Comercio Internacional para incorporar con mayor fuerza la perspectiva de las pequeñas empresas dentro de los debates aduaneros.