Volver a la edición
Nevaco Global
18 de mayo de 2026

Dos grandes navieras frenan reservas de carga vinculadas con Cuba

Cargando análisis estratégico...

Las nuevas sanciones impulsadas por Estados Unidos contra Cuba comenzaron a generar movimientos concretos dentro de la logística marítima internacional. Dos grandes navieras internacionales que todavía mantienen operaciones vinculadas con la isla, suspendieron temporalmente la toma de nuevas reservas de carga mientras evalúan el alcance operativo y financiero de la nueva Orden Ejecutiva firmada por la administración de Donald Trump.

La medida impacta directamente sobre el funcionamiento de las cadenas de suministro, el comercio exterior cubano y la conectividad marítima regional, en un contexto donde el transporte internacional sigue operando bajo altos niveles de sensibilidad frente a sanciones, restricciones financieras y riesgos regulatorios.

Según fuentes del sector, ambas compañías comenzaron a frenar el registro de nuevas reservas de espacio para transporte de mercancías relacionadas con Cuba. En el caso de la naviera alemana, la medida se instrumentó bajo un esquema de “stop booking”, una práctica habitual en la industria marítima utilizada para congelar temporalmente nuevas operaciones mientras se revisan condiciones comerciales, regulatorias o técnicas.

La suspensión preventiva se mantendría, como máximo, hasta el 5 de junio, fecha que coincide con el plazo establecido por las autoridades estadounidenses para que las empresas potencialmente alcanzadas por la nueva normativa cesen actividades vinculadas con sectores estratégicos cubanos.

La nueva Orden Ejecutiva 14404 amplía significativamente el alcance de las sanciones estadounidenses. Además de apuntar contra funcionarios y entidades estatales cubanas, la normativa también contempla posibles sanciones para personas o compañías que apoyen financiera, material o tecnológicamente actividades vinculadas con sectores considerados estratégicos por Washington.

Dentro de esos sectores aparecen actividades directamente relacionadas con la infraestructura logística, como puertos, terminales marítimas, aduanas, energía, transporte y servicios vinculados al comercio exterior.

El punto más sensible para la industria marítima internacional es que buena parte de la operación logística cubana se encuentra vinculada al conglomerado empresarial Gaesa, recientemente incluido dentro de las primeras entidades sancionadas bajo esta nueva normativa. El grupo mantiene participación sobre puertos, terminales, combustibles, transporte interior y la Zona Especial de Desarrollo Mariel, uno de los principales nodos logísticos del país.

En este escenario, las compañías internacionales comenzaron a evaluar posibles riesgos financieros, restricciones bancarias y eventuales dificultades para sostener contratos, operaciones portuarias o servicios de transporte vinculados con la isla.

Especialistas del sector señalan que este tipo de medidas suele generar un efecto inmediato sobre la disponibilidad de servicios marítimos, los costos operativos y la previsibilidad de las rutas comerciales, incluso antes de que existan definiciones definitivas por parte de las navieras.

La situación también abre interrogantes sobre el futuro de distintas actividades productivas vinculadas con las exportaciones, el abastecimiento industrial y el movimiento de mercancías hacia Cuba.

El impacto potencial no se limita únicamente al transporte marítimo. La salida inmediata de operaciones anunciada por una importante compañía minera canadiense, con fuerte presencia en el sector del níquel y el cobalto, también comenzó a generar incertidumbre entre proveedores, contratistas y operadores logísticos relacionados con esas actividades.

En la práctica, la combinación entre sanciones financieras, riesgos reputacionales y posibles restricciones sobre activos en territorio estadounidense podría provocar una reducción gradual de servicios marítimos, dificultades para asegurar cargas y mayores costos asociados al comercio exterior cubano.

Para las cadenas logísticas internacionales, el caso vuelve a mostrar cómo las tensiones geopolíticas y regulatorias pueden alterar rápidamente la operatoria de puertos, navieras y corredores comerciales, incluso en mercados donde la conectividad ya opera bajo condiciones limitadas.

El movimiento de las grandes navieras también refleja el creciente peso que adquiere el análisis de riesgo regulatorio dentro del transporte marítimo global. En un escenario de mayor fragmentación geopolítica, las compañías internacionales empiezan a priorizar cada vez más la evaluación jurídica y financiera de sus operaciones antes de sostener servicios en mercados considerados sensibles.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Alex Saab, el gran aliado de Nicolás Maduro que Delcy Rodríguez deportó a USA
laprensa_hn

Alex Saab, el gran aliado de Nicolás Maduro que Delcy Rodríguez deportó a USA

El empresario colombiano Alex Saab, centro de controversias por los señalamientos de ser un " testaferro" de Nicolás Maduro , fue deportado por el Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, cuatro meses después de la captura del ahora depuesto mandatario, tras semanas de versiones sobre su detención. Saab fue deportado "en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana" y teniendo en consideración que "se encuentra incurso en la comisión de diversos delitos en los Estados Unidos de América" , señaló en un comunicado el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime). El empresario estuvo preso en EE.UU. entre octubre de 2021 y diciembre de 2023, cuando regresó a Venezuela tras recibir un indulto del Gobierno del entonces presidente Joe Biden. Fue catalogado en 2020 como un diplomático por el Gobierno de Maduro, que lo designó en enero de 2024 presidente del Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP). En octubre de 2024 fue nombrado ministro de Industria y Producción Nacional, cargo del que fue destituido por Delcy Rodríguez dos semanas después de la captura de Maduro, en enero pasado. Desde entonces, Saab salió del foco público, mientras su esposa, Camilla Fabri, continuó desempeñándose unas semanas más como presidenta del programa gubernamental Gran Misión Vuelta a la Patria, encargado de gestionar los vuelos de repatriación de los migrantes desde distintos países. En marzo pasado, el diario The New York Times aseguró que la Administración de Donald Trump negociaba la extradición de Saab. Según la versión, fiscales estadounidenses presentaron en enero pasado una acusación por corrupción contra el empresario en Miami (Florida) luego de la captura en Caracas y traslado a EE.UU. de Maduro y su esposa, Cilia Flores. El rotativo señaló igualmente que el Gobierno de Delcy Rodríguez detuvo a Saab a principios de febrero a petición de Washington. Saab, de 54 años, siempre se mantuvo como un empresario de bajo perfil y sin mucha relevancia en Colombia, Venezuela o EE.UU., y cobró notoriedad luego de que en 2017 la exfiscal venezolana Luisa Ortega lo acusara de ser uno de los testaferros de Maduro. Desde tiempo atrás, el portal dedicado al periodismo de investigación Armando.info había señalado que Saab presuntamente formaba parte de una red de lavado de activos que obtuvo millonarios recursos por la exportación ficticia de alimentos a Venezuela. El medio desveló que en 2011 Saab firmó un contrato con el Gobierno de Hugo Chávez para proveer casas prefabricadas para el plan Misión Vivienda. Ante esta situación, Saab demandó a los periodistas del portal por el presunto delito de difamación e injuria, lo que les obligó a huir de Venezuela luego de que recibieran amenazas y su información personal fuese divulgada en las redes sociales, según denunció la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en su momento. Saab, nacido en Barranquilla (Colombia) y de origen libanés, tenía relación con varias empresas, entre ellas Group Grand Limited (GGL), acusada de suministrar con sobreprecios al Gobierno de Maduro alimentos y víveres para los gubernamentales Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). Según las investigaciones, con el programa conocido como CLAP, Saab y tres hijastros de Maduro se lucraron con "cientos de millones de dólares". El empresario fue detenido por primera vez el 12 de junio de 2020 en Cabo Verde cuando el avión en el que viajaba hizo escala para repostar en el Aeropuerto Internacional Amilcar Cabral de la isla de Sal por presunto blanqueo de dinero. El Gobierno de Venezuela alegó que Saab fue nombrado en 2018 enviado especial para realizar misiones oficiales en Irán. Posteriormente fue extraditado a EE.UU. en octubre de 2021 bajo cargos de conspirar para lavar dinero. Saab también era buscado por las autoridades de Colombia por presunto concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito, exportaciones e importaciones ficticias y estafa agravada. EE.UU. acusó a Saab de conspirar con otros para lavar las ganancias de una red de corrupción sustentada en sobornos dirigidos a obtener contratos para proyectos públicos y fraudes al sistema de control de cambio de divisas en Venezuela, un delito por el que pedían 20 años de prisión. El exministro fue liberado en diciembre de 2020, tras un acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela, país que a cambio puso en libertad a diez ciudadanos estadounidenses y una veintena de presos políticos venezolanos. Tras su liberación y llegada a Venezuela, Maduro calificó a Saab de "un hombre valiente y patriota" que "resistió por 40 meses las condiciones más adversas y dolorosas de secuestro".

17 may 2026