La política económica implementada por el gobierno de Javier Milei logró estabilizar el orden macroeconómico del país. Todo indica que el Programa Económico funciona bien y que Argentina tiene margen para un ciclo de crecimiento sostenido y así “normalizarse” como una economía capitalista que crece y mejora las condiciones de vida de su sociedad.
Sin embargo, distintos sectores plantean que esta visión del programa de gobierno es errónea: sostienen que el modelo no es viable y que, por diversas razones, conduce a una crisis que, tarde o temprano, dejaría al país peor que antes. Este debate es importante, pero debe considerar el tiempo necesario para que se manifiesten los cambios por venir.
Con esa convicción y con la colaboración de un equipo de profesionales expertos en inteligencia artificial, recurrimos a la IA e hicimos una proyección de la evolución de la economía argentina en los próximos diez años, sobre la base de los lineamientos económicos planteados por el Gobierno y bajo el supuesto de la reelección presidencial de Javier Milei en 2027.
A continuación, presentamos los resultados de las proyecciones clave para una década:
2026-2028 (Recuperación y estabilización): crecimiento promedio anual del 3,5% - 4,2%. Impulsado por el rebote posestabilización y el inicio de la baja de retenciones.
2029-2031 (Aceleración inversora): crecimiento promedio anual del 4,4% - 5,2%. Efecto pleno de la baja de impuestos.
Entrada masiva de IED en Vaca Muerta y litio/minería y agroindustria: 2032-2036 (Crecimiento potencial sostenido): entre 5,5% y 3,5%. Madurez de proyectos energéticos/mineros y ganancias de productividad por apertura comercial.
2036, el PBI real sería aproximadamente 55% mayor que en 2011, recuperaría y superaría la tendencia histórica de largo plazo gracias a la eliminación de cuellos de botella estructurales.
La convergencia no es lineal. La libertad cambiaria y el superávit fiscal anclan expectativas, pero la eliminación de subsidios y los ajustes relativos mantienen una presión inicial.
2030-2036: 7% a 4%. Convergencia a estándares de países emergentes estables.
2026-2030: aumento 2,2% - 2,5% anual. Rebote por menor costo laboral indirecto.
2031-2032: 3,0% - 3,5% anual. Crecimiento orgánico ligado al PBI.
Tasa de informalidad: caída desde 50% (2025) hacia 30% - 35% en 2036.
Minería y energía (gas/petróleo): crecimiento del empleo formal del 4% al 5% anual hasta 2035. Vaca Muerta alcanza madurez de exportación de GNL; el litio y el cobre lideran la nueva matriz exportadora.
Construcción: volátil, pero con tendencia alcista (3% - 4% anual). Impulsada por infraestructura energética y vivienda privada (crédito hipotecario reactivado).