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Nevaco Global
26 de septiembre de 2026

Baja de impuestos: qué margen tiene el Gobierno para seguir con las reducciones en 2027, según el Presupuesto

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La baja de impuestos constituyó uno de los ejes de la política económica del Gobierno desde el inicio de la gestión. El Ejecutivo eliminó el impuesto PAIS, redujo derechos de exportación e importación, avanzó con cambios en Bienes Personales e Impuestos Internos y tomó otras medidas que disminuyeron recursos tributarios. El mensaje que acompañó al Presupuesto 2027 estimó el alcance de esas decisiones en cerca de 3 puntos del PBI.

La pregunta que aparece hacia el próximo año es cuánto margen queda para profundizar ese proceso. Los números del Presupuesto 2027 muestran una combinación particular: el proyecto mantiene el equilibrio fiscal como condición central, contempla el efecto de reducciones tributarias ya decididas y, al mismo tiempo, proyecta que la recaudación crecerá por encima de la economía y elevará la presión tributaria efectiva.

El Presupuesto consolidado del Sector Público Nacional prevé para 2027 un superávit primario de $18,44 billones, equivalente a 1,3% del PBI. Después del pago de intereses, el resultado financiero positivo se reduce a $3,3 billones, equivalentes a 0,2% del PBI.

Ese último número resulta relevante para la discusión sobre nuevas rebajas impositivas, aunque no representa de manera automática el monto disponible para reducir impuestos. Cualquier disminución adicional de recursos puede convivir con el equilibrio fiscal si se compensa, por ejemplo, con menores gastos o mayores ingresos por otras vías.

Al mismo tiempo, el Gobierno proyecta que la recaudación de impuestos nacionales y recursos de la Seguridad Social aumentará 27,9% respecto de 2026. Como resultado, la presión tributaria efectiva pasará de 21,06% del PBI en 2026 a 21,70% en 2027, un incremento de 0,64 puntos porcentuales.

El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) analizó esas cifras y aclaró que no realizó proyecciones propias ni modificó los supuestos macroeconómicos del proyecto: calculó los niveles de presión tributaria implícitos en los números incluidos en el Presupuesto.

La mayor suba provendría de Ganancias, cuya presión aumentaría 0,24 puntos porcentuales (pp) del PBI, seguida por el IVA, con 0,23 pp, y Combustibles, con 0,19 pp. Los derechos de exportación aportarían otros 0,10 pp; los derechos de importación y la Tasa de Estadística, 0,08 pp; Créditos y Débitos, 0,03 pp; y Monotributo, 0,01 pp del PBI.

En sentido contrario, los recursos de la Seguridad Social perderían 0,19 pp del PBI, Bienes Personales 0,03 pp e Impuestos Internos 0,01 pp. El resultado agregado llevaría la presión tributaria nacional al mencionado 21,7% del PBI.

Ese aumento no significa necesariamente que suban las alícuotas. La presión tributaria efectiva mide cuánto recauda el Estado en relación con el PBI. Por eso puede aumentar incluso en un escenario con reducciones de determinados impuestos si, por ejemplo, crecen las bases imponibles, la actividad, el consumo, las importaciones o los salarios.

El escenario macroeconómico oficial resulta clave en ese punto. El Presupuesto contempla un crecimiento real del PBI de 4% durante 2027, junto con una expansión de 3,4% del consumo privado y de 9,2% de la inversión.

Un informe elaborado por el analista económico Nadin Argañaraz, del Iaraf, permite dimensionar el impacto fiscal de las modificaciones tributarias realizadas desde 2024. Según sus cálculos, entre 2024 y 2026 las medidas que redujeron la recaudación acumularon un costo cercano a 4,5% del PBI, mientras que aquellas que incrementaron los ingresos tributarios aportaron alrededor de 1,5% del producto.

El resultado de ambas fuerzas arrojó una pérdida neta de recaudación de aproximadamente 3% del PBI durante los primeros tres años de gestión. Entre las medidas que redujeron los ingresos, la eliminación del impuesto PAIS explicó 43% del total; los derechos de exportación, 19%; Bienes Personales, 18%; y el IVA, 11 por ciento.

Las decisiones ya tomadas seguirán afectando las cuentas públicas el próximo año. Según las proyecciones de Argañaraz, el efecto neto anual de los principales cambios tributarios alcanzará en 2027 una pérdida de recaudación equivalente a 1,77% del PBI, unos 0,16 puntos porcentuales más que durante 2026.

Esto no significa que el Gobierno vaya a anunciar nuevas bajas por 1,77% del PBI. La estimación mide el efecto que tendrán durante todo el año las modificaciones tributarias ya implementadas.

De allí en adelante, Argañaraz dijo a Infobae, que las nuevas reducciones dependerán del margen adicional que pueda generar el Gobierno. “Seguramente, en la medida que tenga un margen adicional, quizás empiece con algo del Impuesto al Cheque.

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