El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) y la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) definieron este miércoles realizar un paro por tiempo indeterminado en todo el país ante el fracaso de las negociaciones paritarias. El sector empresarial asegura que el pedido del gremio es “desorbitante” y que el conflicto ya no es salarial sino que político. Casi de inmediato, el Ministerio de Capital Humano dictó la conciliación obligatoria por lo que el conflicto vuelve a la msa de negociaciones sin medidas de fuerza.
La Secretaría de Trabajo (bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano) dictó la conciliación obligatoria este miércoles 27 de mayo, logrando que los gremios levanten el paro nacional por tiempo indeterminado que comenzó al mediodía.
La medida de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo se dictó bajo el marco de la Ley 14.786. El período de conciliación obligatoria rige por un término de 15 días a partir de las 15:00 de hoy.
En el mismo, se ordenó a las partes volver al estado previo al inicio de las medidas de fuerza. Esto implica que los sindicatos aceiteros (la Federación Aceitera y el SOEA San Lorenzo) deben deponer el paro y prestar tareas de manera “normal y habitual”, mientras que las empresas del sector tienen prohibido tomar cualquier tipo de represalia laboral.
Además, la cartera laboral fijó una primera audiencia virtual para el próximo viernes 29 de mayo a las 11:00 horas, con el objetivo de destrabar la negociación paritaria.
SOEA calificó de “vergonzoso” el ofrecimiento de las cámaras empresarias de un 0% de aumento para mayo y luego un esquema de ajustes por inflación a partir de junio. “Ante esta provocadora oferta, y luego del debate correspondiente, se aprobó por unanimidad iniciar una medida de fuerza a partir de este momento, hasta tanto el grupo de empresas se siente en una mesa de negociación con una voluntad real de consensuar un aumento salarial acorde a las necesidades y al esfuerzo diario de cada compañero aceitero”, anunciaron.
Argumentaron que las patronales obtuvieron una ganancia adicional de 3.740 millones de dólares con la reducción de los derechos de exportación y precisaron: “En la actividad aceitera los salarios representan apenas un 3,3% de las exportaciones del sector”.
“Para garantizar ese salario, y según las mismas estadísticas del Indec, se necesitan 2.802.754 pesos y eso es lo que reclamamos. Su negativa a otorgar aumentos demuestra su mala fe y sin lugar a dudas es una provocación a los sindicatos aceiteros y a los trabajadores”, agregaron los gremios.
En este contexto, desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro Exportador de Cereales (CIARA-CEC) instaron a ver los datos de la situación del sector.
Precisaron que el salario promedio del empleo privado registrado ronda los $1,4 millones, mientras que la categoría inicial aceitera parte de $2,34 millones. Esto implica una diferencia del 67% por encima del promedio privado formal.
En las categorías superiores, la diferencia llega hasta el 117%, y el salario promedio ponderado del sector aceitero alcanza los $4,9 millones en mayo.
Detallaron que la evolución salarial también muestra una diferencia significativa frente a otros indicadores: desde noviembre de 2023, el salario aceitero aumentó 361%, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 299%, el dólar, 304%; y la soja en pesos, 179%
Al mismo tiempo, CIARA- CEC señaló que la molienda acumulada de soja en el primer trimestre del año fue 9% menor que en el mismo período de 2025.
La entidad recordó que desde enero, el salario aceitero ya aumentó 13,5%, por encima de la inflación acumulada de 12,3%, y que se otorgó un anticipo promedio de $600.000 por trabajador.
“El nuevo pedido salarial del 20% equivaldría a proyectar una inflación anual del 34,6%, mientras que la soja en pesos cayó 9% entre enero y mayo”, enfatizó CIARA-CEC.