El equipo negociador del presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, se reúne este viernes y el sábado en Miami con los enviados del presidente estadounidense, Donald Trump, para discutir nuevas propuestas que permitan avanzar hacia el final de la guerra con Rusia. Las conversaciones incluirán a representantes europeos y abordarán garantías de seguridad para Kiev, un plan de prosperidad para la posguerra y otros aspectos del conflicto.
“El equipo negociador ucraniano tiene previsto reunirse mañana (viernes) en Estados Unidos con Jared Kushner y Steve Witkoff”, afirmó Zelensky el jueves en un mensaje de voz dirigido a periodistas. “Se espera que la reunión dure dos días. También contamos con que un equipo europeo se sume a nuestro grupo negociador”, agregó.
Por parte de Ucrania participarán el jefe de gabinete presidencial, Kirilo Budanov, el responsable de inteligencia Rustem Umiérov y los negociadores Sergi Kislitsia y David Arakhamia. La delegación estadounidense incluirá a Witkoff y Kushner, además de representantes del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y del Departamento del Tesoro.
Los enviados de Trump también convocaron a asesores de seguridad nacional del Reino Unido, Francia y Alemania, así como a funcionarios de la OTAN y de la Unión Europea. El objetivo es analizar ideas y propuestas que los representantes estadounidenses comenzaron a elaborar durante sus recientes visitas a Moscú y Kiev.
“Los negociadores estadounidenses comenzaron a desarrollar nuevas ideas y propuestas con los rusos y los ucranianos durante su reciente visita a la región”, explicó una fuente familiarizada con el plan, citada por AFP.
Los esfuerzos diplomáticos de Washington quedaron prácticamente estancados después de que la atención de la Casa Blanca se desplazara hacia el conflicto con Irán. Al mismo tiempo, Kiev sostiene que Rusia intensificó sus ataques aéreos contra distintas zonas del país.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, describió el jueves la situación como un estancamiento peligroso. Trump, que hasta ahora no consiguió concretar un acuerdo para terminar con las hostilidades, afirmó esta semana que prevé hablar por teléfono con el presidente ruso, Vladímir Putin, aunque inicialmente se esperaba que la conversación estuviera centrada en la presunta muerte de un investigador de un laboratorio ruso especializado en peste.
Zelensky señaló la semana pasada que Washington pretende impulsar una nueva ronda de conversaciones entre Ucrania y Rusia antes de finales de octubre. El Kremlin afirmó el mes pasado que un encuentro tripartito entre Moscú, Kiev y Washington podría celebrarse durante ese mes.
El mandatario ucraniano confirmó que su Gobierno acepta la propuesta estadounidense para reanudar cuanto antes las conversaciones directas entre representantes de los tres países en Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, según Zelensky, Rusia todavía no respondió a esa iniciativa.
Los contactos directos entre Ucrania y Rusia, con mediación estadounidense, se interrumpieron a finales de febrero, cuando estalló la guerra con Irán, y desde entonces no se reanudaron. Las rondas anteriores tampoco consiguieron avances concretos hacia un acuerdo, debido a que Moscú se mantuvo firme en sus condiciones para poner fin a los combates.
Con el respaldo de Washington, Kiev propone un alto el fuego inmediato que permita negociar el final de la guerra sin nuevos enfrentamientos. El Kremlin rechazó hasta ahora esa propuesta y tampoco mostró interés en la reunión entre Zelensky, Putin y Trump que impulsa el mandatario ucraniano.
La iniciativa diplomática tendrá lugar en medio de una intensificación de los ataques rusos. Según las autoridades ucranianas, bombardeos recientes causaron decenas de muertes en Ucrania. Uno de los episodios más graves ocurrió en la ciudad de Kramatorsk, en la línea del frente, donde un ataque contra autobuses mató a 30 personas.
Kiev pidió a sus aliados más ayuda militar para proteger a la población de los ataques y una mayor presión sobre Moscú para que abandone las operaciones militares. Zelensky también espera que Trump utilice las facultades adicionales previstas en la denominada ley Graham, aprobada recientemente por el Congreso estadounidense, para imponer aranceles a los países que financian la maquinaria de guerra rusa mediante la compra de petróleo de ese país.
Las consecuencias económicas del conflicto también estarán presentes en las conversaciones de Miami. Según una fuente citada por Reuters, los representantes europeos transmitieron a Washington su preocupación por los elevados costos de la energía y otros efectos financieros de la guerra.
“Será un invierno difícil si la guerra no termina”, advirtió la fuente. “Por eso, Estados Unidos intenta mediar entre las partes con el objetivo de elaborar una propuesta común”.