Uno por uno, todos los impuestos a los ricos que bajó o eliminó Milei
ONLY AVAILABLE IN PAID PLANS
Cargando análisis estratégico...
El viceprimer ministro y titular de Defensa de Qatar, Saoud bin Abdulrahman Al Thani, advirtió este sábado en el Diálogo Shangri-La, principal foro de seguridad y defensa de Asia, que una crisis similar a la del bloqueo del estrecho de Ormuz podría repetirse en otras regiones si las rutas navegables se utilizan como instrumentos de presión política.
Al Thani afirmó: “Qatar rechaza firmemente el uso de las vías navegables internacionales como herramienta de presión política. Si permitimos que se consolide un precedente así, lo que hemos visto en el estrecho de Ormuz podría ocurrir también en el Indopacífico o en cualquier otra región”.
El funcionario intervino en el foro de Singapur poco después del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth.
El ministro qatarí, cuyo país ha sido blanco de ataques en el contexto de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán —incluidos ataques a refinerías—, remarcó la relevancia de Ormuz para el comercio global de petróleo, gas, fertilizantes y materias primas como el helio, y sostuvo que su protección constituye una “responsabilidad internacional compartida”.
La interrupción de esta vía estratégica debido al conflicto ha provocado una crisis energética global, afectando especialmente a países de Asia con alta dependencia de las importaciones energéticas del Golfo.
Al Thani agregó: “El Golfo es actualmente el punto de impacto, pero las ondas de choque se extienden mucho más allá”.
Estados Unidos e Irán llevan adelante negociaciones mediadas por Pakistán —también presente en el Shangri-La con la representación de un alto mando militar— para resolver el conflicto y reabrir Ormuz.
Por su parte, Hegseth indicó que el presidente estadounidense, Donald Trump, “es paciente en la búsqueda de un gran acuerdo con Irán”, luego de que el mandatario mantuviera en la Casa Blanca una reunión con su equipo de seguridad para tomar una “decisión final” sobre el conflicto, encuentro que terminó sin acuerdo, según The New York Times.
El titular del Pentágono y secretario de Guerra, Pete Hegseth, expresó este sábado que Estados Unidos posee la capacidad de reanudar las actividades militares contra el régimen de Irán si fuera necesario, en alusión a una posible caída de las negociaciones por la paz en Medio Oriente entre Washington y Teherán.
“Nuestra capacidad para reanudar las operaciones, si fuera necesario, es más que suficiente. Nuestras reservas son más que adecuadas para ello, tanto allí como en todo el mundo, gracias al equilibrio que mantenemos entre municiones de alta calidad y en abundancia. Por lo tanto, estamos en una muy buena posición”, aseguró el funcionario durante el foro de seguridad y defensa Diálogo de Shangri-La en Singapur.
Hegseth reveló que dialogó el sábado con el presidente estadounidense Donald Trump sobre las negociaciones mediadas por Pakistán para la paz y enalteció la paciencia del mandatario: “Tuve la oportunidad de hablar con el presidente; quería que les reiterara la paciencia que tiene para asegurar que, con Estados Unidos emprendiendo este tipo de esfuerzo histórico, cualquier acuerdo (con Irán) será bueno. Excelente”.
En ese sentido, recordó un encuentro de días atrás con las máximas autoridades del país: “Estábamos en una reunión de gabinete hace apenas un par de días, y el presidente (Trump) dijo ’oye, será un gran acuerdo, y si Irán no quiere hacer un gran acuerdo que garantice que no obtengan un arma nuclear pueden tratar con el tipo a mi izquierda’. Esa fue la única vez que me han acusado de estar en la izquierda”.
Durante su intervención, el jefe del Pentágono remarcó que Washington mantiene su atención en la región Asia-Pacífico pese a la situación con Irán. “Podemos hacer dos cosas a la vez. Estamos impulsando nuestra base industrial de defensa para fabricar 2, 3 o 4 veces más municiones muy pronto, para garantizar que todos nuestros planes (operativos) estén debidamente financiados en todo el mundo”, detalló.
Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.
Leer artículo en Nevaco GlobalNevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.
ONLY AVAILABLE IN PAID PLANS
Donald Trump decidió intervenir en la prematura campaña electoral brasileña. No lo hizo con un respaldo explícito a Flávio Bolsonaro, el candidato de la ultraderecha. El presidente de Estados Unidos evitó avalarlo públicamente cuando lo recibió en la Casa Blanca. Pero no hizo más que reforzar su candidatura en un momento crítico al complacer un pedido de Bolsonaro hijo y clasificar como organizaciones terroristas a las bandas criminales Comando Vermelho (CV) y Primeiro Comando da Capital (PCC). Luiz Inacio Lula da Silva, quien había estado con el propio Trump tres semanas atrás, y todo parecía ser armonioso entre ellos, no ocultó su malestar. El presidente de Brasil nunca dejó de admitir que el CV y el PCC ejercen el terror contra las poblaciones periféricas de las grandes ciudades mediante la violencia y también han pasado a intervenir en la economía "legal", donde lavan dinero proveniente de sus actividades. Sin embargo, Lula reivindicó la decisión soberana del gigante sudamericano en el combate contra esos grupos que se han iniciado en Río de Janeiro y San Pablo, respectivamente, para luego ramificarse por varios estados y los países vecinos.