El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reúne este viernes en Washington con el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, en un encuentro que coincide con el avance de las negociaciones indirectas entre Washington y Teherán para extender el alto el fuego y desbloquear el estrecho de Ormuz.
El Departamento de Estado informó inicialmente que la reunión tendría lugar el jueves, aunque posteriormente confirmó su postergación para el viernes. Pakistán participa como mediador en los contactos entre Estados Unidos e Irán, que intensificaron las conversaciones durante la última semana.
La reunión entre Rubio y Dar se producirá en un momento de alta tensión regional y mientras el gobierno del presidente Donald Trump analiza un posible acuerdo con Teherán para ampliar durante 60 días la tregua vigente desde comienzos de abril.
El medio estadounidense Axios informó el jueves que Washington y Teherán alcanzaron un entendimiento preliminar que permitiría extender el alto el fuego y habilitar nuevamente el tránsito marítimo sin restricciones en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado.
Según Reuters, cuatro fuentes cercanas a las negociaciones señalaron que el acuerdo también incluiría el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes y una flexibilización parcial de las sanciones vinculadas a las exportaciones petroleras iraníes.
Sin embargo, el pacto todavía requiere la aprobación final de Trump. Axios indicó que Irán ya transmitió su conformidad con los términos negociados, mientras que el mandatario estadounidense evitó autorizar inmediatamente el entendimiento.
La administración estadounidense sostuvo desde el pasado fin de semana que un acuerdo era inminente, aunque Teherán moderó públicamente esas expectativas. La agencia iraní Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, aseguró el jueves que el texto “todavía no fue finalizado ni confirmado”.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, reconoció avances en las conversaciones, aunque evitó garantizar un desenlace definitivo. “Todavía no llegamos a ese punto, pero estamos muy cerca y vamos a seguir trabajando”, afirmó ante periodistas en Washington.
“No puedo garantizar que vayamos a lograrlo, pero en este momento me siento bastante bien al respecto”, agregó Vance.
Las negociaciones se desarrollan después de varios meses de conflicto entre Estados Unidos e Irán. La guerra comenzó el 28 de febrero y provocó miles de muertos, además de una fuerte volatilidad en los mercados energéticos internacionales.
La posibilidad de un acuerdo impulsó una baja en los precios internacionales del petróleo ante las expectativas de una reapertura completa del estrecho de Ormuz. Aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado atraviesa esa ruta marítima.
Pese al avance diplomático, las tensiones militares continuaron durante las últimas horas. El Comando Central de Estados Unidos informó que derribó cinco drones iraníes de ataque y atacó una estación de control terrestre en Bandar Abbas desde donde presuntamente se preparaba el lanzamiento de otro aparato no tripulado.
Posteriormente, Kuwait interceptó un misil balístico lanzado hacia su territorio. El país alberga una importante base militar estadounidense. Un funcionario estadounidense también negó versiones difundidas por la televisión estatal iraní sobre el supuesto derribo de un avión militar norteamericano cerca de Bushehr.
Según un funcionario estadounidense citado por Reuters bajo condición de anonimato, las operaciones militares tuvieron un carácter defensivo y buscaron preservar el alto el fuego.
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que atacó la base estadounidense vinculada con la ofensiva sobre Bandar Abbas y advirtió que cualquier nueva acción provocará una “respuesta más decisiva”. Kuwait condenó el lanzamiento del misil y reclamó a Irán el cese inmediato de lo que describió como “una grave escalada”.