Brasil contempla medidas recíprocas ante suspensión de importaciones de la Unión Europea
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El Gobierno de Bolivia envió a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley para la aprobación de un crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 1.900 millones de dólares, destinado a respaldar un programa de reformas económicas a implementarse en tres años y contribuir a cubrir las necesidades de financiamiento durante el “periodo de transición”.
El documento, que fue derivado a la Comisión de Planificación de la Cámara de Diputados, plantea la aprobación de un empréstito por 1.369 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), una unidad de cuenta del FMI que equivale a los 1.900 millones de dólares que el Gobierno anunció en julio pasado.
El proyecto justifica la necesidad del financiamiento internacional por los desequilibrios fiscales y externos que enfrenta Bolivia, entre ellos “déficits fiscales persistentes, menores ingresos y exportaciones de hidrocarburos, reducción de la liquidez de las reservas internacionales, restricciones de divisas, presiones inflacionarias y mayores necesidades de financiamiento del sector público”.
En ese contexto, el documento señala que estos recursos buscan respaldar un programa integral de reformas y cubrir las necesidades económicas durante el “periodo de transición”. “El financiamiento del FMI respalda el programa económico definido por las autoridades bolivianas y no sustituye la competencia del Estado para adoptar decisiones de política económica”, establece.
Sin embargo, no se conocen de manera pública cuáles son las reformas que están previstas en el programa del Gobierno, sus metas ni plazos, así como tampoco los compromisos asumidos, en ese marco, con el FMI.
Para el analista económico Gonzalo Chávez, el financiamiento es favorable porque puede fortalecer las reservas, aliviar las necesidades fiscales y facilitar recursos adicionales de otros organismos. Sin embargo, advierte que es necesario conocer los compromisos que asume el Estado boliviano y el programa que se tiene previsto implementar.
“El proyecto explica razonablemente el crédito, pero todavía no permite conocer con suficiente detalle el programa”, señaló el analista y agregó que antes de votar, la Asamblea debería conocer aspectos como “los memorandos económicos y técnicos, las acciones previas, metas fiscales, monetarias y de reservas, cronograma y condiciones de cada desembolso”, entre otros aspectos.
“La urgencia no justifica aprobar a ciegas, pero la transparencia tampoco debería convertirse en pretexto para bloquear recursos necesarios. El crédito puede ser un puente; la responsabilidad de la Asamblea Legislativa es comprobar que los 1.900 millones de dólares conduzcan hacia una economía sostenible y no simplemente financien el camino de regreso al mismo precipicio, pero con más deuda”, agregó.
Hasta el momento, las fuerzas políticas con representación en la Asamblea Legislativa no han definido una posición en bloque sobre el crédito con el FMI, aunque varios legisladores tanto del oficialismo como de la oposición se han pronunciado a favor de su aprobación, principalmente por la necesidad de recursos para enfrentar la crisis económica.
Sin embargo, tras conocerse el contenido del proyecto de ley surgieron algunas observaciones. La diputada de Alianza Popular (AP) Claudia Herbas pidió conocer “a profundidad” el acuerdo con el organismo y cuestionó que la Asamblea avance en su aprobación sin contar con información suficiente sobre las condiciones asumidas por el Estado.
Según se lee en el proyecto, el préstamo contempla una tasa de interés básica anual de 3,479%, sujeta a variaciones según la cotización de los DEG. También establece que la amortización del capital comenzará a partir de los 4 años y 6 meses, mientras que el plazo de repago será de hasta 10 años a partir de cada desembolso.
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Brasil contempla medidas recíprocas ante suspensión de importaciones de la Unión Europea
1. Breve análisis del informe de las RIN a agosto 2026 El informe evidencia que el principal problema de las Reservas Internacionales de Bolivia no es solamente su nivel, sino fundamentalmente su composición y liquidez. Al 31 de agosto de 2026, el BCB mantenía 24,3 toneladas de oro, valoradas en $us. 3.457,2 millones; de ellas, 14,7 toneladas estaban depositadas o invertidas en el exterior y 9,6 toneladas permanecían en bóvedas del BCB. El oro representaba aproximadamente 82% de las reservas, porcentaje inferior al 93% del cuatrimestre anterior, pero todavía extraordinariamente elevado y superior al observado en otros países de la región. Como complemento, al 28 de agosto las RIN llegaron a $us. 4.399 millones, mientras que las divisas fueron apenas $us. 738 millones, equivalentes a aproximadamente 16,8% del total. Esto confirma una situación de fortaleza patrimonial basada en oro, pero limitada liquidez inmediata en moneda extranjera. Además, entre mayo y agosto no se realizaron conversiones de oro a divisas. Por ello, el reto central del BCB es lograr una composición más equilibrada entre oro y divisas para fortalecer su capacidad operativa y la política cambiaria. 2. Tres aspectos positivos y tres negativos que se observan reservas.oro_.jpg Aspectos positivos 1. Importante respaldo patrimonial en oro El BCB cerró agosto con 24,3 toneladas de oro, valorizadas en $us. 3.457,2 millones, frente a 23,5 toneladas al cierre de abril. Esto constituye un importante respaldo patrimonial y permite al país mantener un activo internacional reconocido, negociable y aceptado en los mercados financieros. 2. Fortalecimiento de las reservas mediante compras internas Durante el segundo cuatrimestre de 2026, el BCB adquirió 5,4 toneladas de oro en el mercado interno por $us. 778,6 millones, mientras que las compras acumuladas entre enero y agosto llegaron a 7,7 toneladas. Esta política permitió aumentar la cantidad física de oro de las reservas y fortalecer el patrimonio externo mediante producción nacional. 3. Mejor administración y diversificación geográfica del oro externo De las 14,7 toneladas depositadas en el exterior, 12,3 toneladas están invertidas en bancos internacionales mediante depósitos de 2 a 12 meses, y 2,4 toneladas se encuentran bajo custodia de JPMorgan. Las reservas están distribuidas entre entidades de Canadá, Suiza, Alemania y Estados Unidos, reduciendo parcialmente el riesgo de concentración institucional y geográfica. Aspectos negativos 1. Excesiva concentración de las RIN en oro El 82% de las Reservas Internacionales están concentradas en oro, una proporción considerablemente superior a la observada en Colombia, Chile, Perú, Brasil y Ecuador; sin embargo, estos países tienen reservas de oro mucho más grandes (monetarias y físicas) que Bolivia. El propio BCB reconoce que esta estructura genera limitaciones importantes en liquidez y diversificación. 2. Reducida disponibilidad de divisas Aunque las RIN alcanzaron $us. 4.399 millones al 28 de agosto, las divisas eran solamente $us. 738 millones, equivalentes a aproximadamente 16,8% del total. Es decir, por cada $us. 100 de RIN, apenas alrededor de $us. 17 correspondían a divisas. Esta diferencia es especialmente importante porque las necesidades de intervención cambiaria, compra de combustibles y pagos externos se atienden principalmente con activos líquidos. 3. No hubo conversión de oro a divisas durante el cuatrimestre Entre mayo y agosto de 2026, el BCB no realizó conversiones de oro a divisas, pese a la elevada concentración del metal dentro de las reservas. Esto permitió preservar las tenencias físicas, pero también significa que el crecimiento del respaldo en oro no se tradujo directamente en una mayor disponibilidad de dólares para atender requerimientos inmediatos de liquidez. Aunque el BCB piensa retomar esa política al sugerir que le minino requerido de oro baje en toneladas. 3. ¿Qué riesgos existen en el actual nivel de RIN, reservas de oro y divisas? Riesgo asociado a las RIN: Composición poco líquida Los $us. 4.399 millones de RIN representan un respaldo externo relevante; sin embargo, el monto agregado puede sobreestimar la capacidad inmediata de respuesta del BCB si no se analiza su composición. Con alrededor de 82% concentrado en oro, una parte considerable de las reservas requiere procesos de inversión, refinación, venta o conversión antes de convertirse en efectivo utilizable. El riesgo, por tanto, es confundir nivel patrimonial de reservas con disponibilidad inmediata de recursos externos. Riesgo asociado a las reservas de oro: Concentración y volatilidad de precio El BCB reconoce expresamente que la elevada participación del oro incrementa la exposición de Bolivia a las fluctuaciones internacionales del metal. Durante 2026, el informe registra oscilaciones relevantes del precio internacional: desde máximos superiores a $us. 5.400 por onza hasta mínimos cercanos a $us. 3.977, demostrando que el valor de las reservas puede variar significativamente sin modificar las toneladas existentes. Riesgo asociado a las divisas: Insuficiente liquidez inmediata Este es, en mi evaluación, el riesgo más importante en el corto plazo. Los $us. 738 millones de divisas representan apenas 16,8% de las RIN. Ante una mayor demanda de dólares, obligaciones externas, intervención cambiaria o un shock externo, esta disponibilidad podría reducirse rápidamente. Precisamente por ello, el informe del BCB señala que la alta concentración en oro ha reducido la capacidad de respuesta utilizando únicamente la porción de divisas de las reservas. 4. Tres medidas de política económica para fortalecer y equilibrar las RIN 1. Reducir gradualmente la concentración de oro y aumentar las divisas La prioridad debería ser avanzar desde la actual estructura —aproximadamente 82% oro y 16,8% divisas— hacia una composición más equilibrada, sin realizar una liquidación abrupta del oro. Esta recomendación coincide con el propio criterio del BCB, que plantea disminuir la participación del metal para fortalecer los activos en divisas, respaldar una política cambiaria más flexible y mejorar la diversificación de las reservas. Pero también debe apoyarse en una política fiscal más rígida, fomento de las exportaciones, atracción de inversiones extranjeras y salida de la recesión. 2. Utilizar estratégicamente las reservas de oro como fuente de liquidez, preservando un núcleo patrimonial Bolivia no debería desprenderse indiscriminadamente de sus 24,3 toneladas de oro. Sin embargo, parte del oro invertido o refinado en el exterior puede administrarse estratégicamente para obtener liquidez cuando las condiciones de mercado sean favorables. El objetivo debe ser convertir selectivamente activos de menor liquidez en divisas, manteniendo simultáneamente un nivel prudente de oro como respaldo patrimonial y respetando el mínimo legal vigente. El informe reconoce precisamente la necesidad de una administración más flexible considerando liquidez, mercado y preservación del papel estratégico del oro. Sin embargo, tener mucho oro dentro de las RIN no es malo, lo malo es generar y captar muy pocas divisas. 3. Reorientar el fortalecimiento de reservas hacia divisas líquidas y no solamente hacia acumulación de oro La compra interna de oro ha permitido fortalecer el patrimonio del BCB: solo en el segundo cuatrimestre se adquirieron 5,4 toneladas por $us. 778,6 millones. Sin embargo, mientras las divisas permanezcan en apenas $us. 738 millones, considero necesario que la política de reservas priorice progresivamente la generación y acumulación de activos líquidos. Esto permitiría mejorar la capacidad para atender obligaciones externas, intervenir en el mercado cambiario y responder a episodios de presión sobre el dólar, sin depender permanentemente de convertir oro en situaciones de emergencia. //