Luz verde al T-MEC; prevén revisión anual
Analistas y empresarios prevén que EU solicitará no renovarlo este miércoles, lo que va a extender la incertidumbre hasta 2036 o al final del gobierno de Donald Trump
Cargando análisis estratégico...
El 1 de julio podría ser el principio del fin de un acuerdo comercial que el presidente Donald Trump lleva tiempo criticando; o el inicio de un camino para renovarlo.
Estados Unidos, México y Canadá se enfrentan este miércoles a un plazo importante para el futuro del acuerdo que sustenta el comercio norteamericano.
El texto del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá que el presidente Donald Trump firmó en su primer mandato, exige que los tres países revisen conjuntamente el acuerdo seis años después de su entrada en vigor, el 1 de julio de 2020.
La fecha ya ha llegado, y los tres países tendrán una reunión virtual este miércoles. Pero aún están lejos de alcanzar un consenso sobre cómo debería modificarse exactamente su acuerdo comercial.
El mes pasado, México y Canadá expresaron su deseo de ampliar el acuerdo por 16 años. Pero Trump ha dado a entender en varias ocasiones que podría retirarse del acuerdo, lo que ha generado inquietud entre los vecinos de Estados Unidos. Aunque el tratado tiene muchos detractores, sectores como el automotriz y el agrícola están muy integrados en todo el continente gracias a este pacto. De concluir, según los expertos, sería perjudicial tanto para los trabajadores como para las empresas.
El pacto sustituyó y actualizó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, por su sigla en inglés) de 1992, que Trump criticó como el peor acuerdo comercial de la historia.
Aparte del cambio de nombre, esa negociación dejó intactas muchas partes del acuerdo original. También actualizó el pacto con nuevas disposiciones sobre tecnología digital, aumentó los requisitos para que los fabricantes de vehículos manufacturaran más de sus vehículos en América del Norte, creó nuevas normas laborales y abrió ligeramente el mercado lácteo de Canadá a las importaciones, entre otros cambios.
Los funcionarios del gobierno de Trump afirman ahora que el nuevo acuerdo no ha hecho lo suficiente para frenar la deslocalización, lo que ha provocado el aumento de los déficits comerciales de Estados Unidos con Canadá y México. Trump ha amenazado repetidamente con romper el acuerdo, mientras que sus responsables han propuesto introducir cambios para fomentar la fabricación en Estados Unidos. Aunque muchos analistas comerciales creen que esa amenaza es una táctica de negociación, nadie puede asegurarlo, dado el deseo de Trump de cambiar drásticamente el sistema comercial.
Con el futuro del acuerdo en suspenso, las empresas, los agricultores y los sindicatos han seguido el asunto con nerviosismo y han presionado a sus gobiernos para que decidan qué hacer. Además, sobre la reunión se ciernen los aranceles que Trump impuso a sectores clave como el automotriz, el del acero y el del aluminio, impuestos que, según canadienses y mexicanos, han violado el pacto.
Las expectativas para la reunión del miércoles son bajas, ya que las negociaciones siguen por separado. Estados Unidos y México tienen programada otra ronda de conversaciones para la semana del 20 de julio, mientras que las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá aún no han empezado de verdad.
Tanto Canadá como México han rechazado públicamente la idea de sustituir el T-MEC por acuerdos bilaterales separados entre Estados Unidos y sus socios comerciales actuales.
Autoridades canadienses han restado importancia a los temores existentes en su país de que el acuerdo esté a punto de terminar y han dado a entender que el 1 de julio no es una fecha límite en sí, sino más bien un punto de partida para las conversaciones.
Funcionarios estadounidenses no han aclarado qué dirán el miércoles, pero, con las negociaciones en marcha, parece poco probable que se comprometan ahora a prorrogar el acuerdo. Si no se llega a un consenso, los países iniciarán un ciclo de revisiones anuales y el T-MEC vencerá automáticamente al cabo de una década.
En México, las autoridades han empezado a prepararse para esa situación, que, según dicen, es el desenlace más probable. Pero temen que las revisiones anuales generen inestabilidad frecuente, lo que dificultaría atraer las grandes inversiones necesarias para fortalecer la economía de Norteamérica e ir sustituyendo a proveedores asiáticos como China.
"Si tú le metes un elemento de revisión frecuente, entonces lo que va a pasar es que vas a dificultar muchísimas inversiones", dijo la semana pasada Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, en un pódcast. "Eso va en contra de reemplazar a tus proveedores asiáticos. Tienes que decidir cuál de las dos quieres".
Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.
Leer artículo en Nevaco GlobalNevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.
Analistas y empresarios prevén que EU solicitará no renovarlo este miércoles, lo que va a extender la incertidumbre hasta 2036 o al final del gobierno de Donald Trump
El proyecto de acería verde que Hydnum Steel planea en Puertollano (Ciudad Real) ha resultado adjudicatario de 60 millones de euros de la segunda convocatoria de la Línea 4 del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) de Descarbonización Industrial, un hito que permite «articular el cronograma» para iniciar las obras a finales [...] La entrada Gobierno concede 60 millones a la acería de Hydnum Steel en Puertollano, que iniciará las obras a final de año aparece primero en Forbes España .