Volver a la edición
Nevaco Global
2 de noviembre de 2026

Colombia no logra entrar al negocio de carne bovina en Estados Unidos pese al aumento de importaciones: la advertencia de José Félix Lafaurie

Cargando análisis estratégico...

La ganadería colombiana tiene una oportunidad comercial en Estados Unidos, pero todavía no puede aprovecharla. Aunque ese país aumenta sus compras de carne bovina en el exterior, Colombia sigue por fuera del mercado porque no cuenta con la admisibilidad sanitaria exigida para exportar.

Así lo advirtió José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), en una columna publicada por Ecos políticos. El dirigente señaló que el país no consigue ingresar a ese destino, pese a la cercanía geográfica y al Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente entre ambos países.

Entre enero y agosto de 2026, las importaciones estadounidenses de carne bovina crecieron 14,4% frente al mismo periodo de 2025. Las proyecciones indican que llegarán a 2,9 millones de toneladas al cierre del año, debido a restricciones en la oferta interna.

La demanda podría aumentar. Según Lafaurie, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó recientemente 300.000 toneladas adicionales para noviembre. Ante ese escenario, Fedegán activó gestiones para incluir la admisibilidad sanitaria en las conversaciones bilaterales. Australia, Brasil, Nueva Zelanda, Uruguay y Argentina compiten por ese negocio.

Para Fedegán, conseguir el permiso sanitario es solo una parte del desafío: Colombia debe consolidar una oferta constante. El gremio revisó estas condiciones durante la feria Sial, en París, y reuniones de la Secretaría Internacional de la Carne, en Bruselas.

En esos encuentros, el gremio nacional examinó los cambios del comercio internacional y las condiciones que deben cumplir los países interesados en ampliar sus exportaciones y responder a las exigencias de cada comprador.

Lafaurie resumió la importancia de garantizar continuidad en los envíos: “Exportar no puede ser una actividad ocasional para colocar excedentes, pues la continuidad de la oferta es una condición de los mercados”. Europa ofrece posibilidades por la disminución de su inventario bovino, asociada a los costos, las regulaciones y las dificultades de relevo generacional. Sin embargo, ingresar exige demostrar trazabilidad, garantías sanitarias y cumplimiento ambiental mediante estándares verificables.

China mantiene un papel determinante en Asia: sus importaciones cubren cerca de una tercera parte del consumo de carne bovina. Aun así, Lafaurie considera necesario diversificar destinos y estudiar oportunidades en otros países asiáticos y de Oriente Medio, según sus preferencias de cortes y precios.

La competitividad depende también de mejorar los resultados productivos. José Félix Lafaurie señaló que el desempeño ganadero no está determinado únicamente por el tamaño del hato. La calidad, la ganancia de peso y los kilos producidos por hectárea inciden en la productividad.

Otro reto es transformar la cadena. Comercializar ganado en pie genera ingresos, pero la rentabilidad puede ser mayor cuando se incorpora el sacrificio y el procesamiento de carne para exportación.

Colombia cuenta con pasturas, genética y experiencia en sistemas silvopastoriles, además de institucionalidad gremial cohesionada y parafiscalidad ganadera. Fedegán considera que esas fortalezas deben traducirse en certificaciones y resultados verificables.

Por eso, propone una política pública que articule al ICA, el Invima, la industria frigorífica y los productores, con responsabilidades, metas, plazos y mecanismos de seguimiento. Las prioridades incluyen consolidar la trazabilidad y fortalecer las condiciones sanitarias.

El gremio plantea una estrategia comercial y diplomática para convertir el estatus sanitario en presencia estable en mercados internacionales. El dirigente advirtió que los competidores avanzan y las condiciones comerciales pueden cambiar: “Las puertas de los mercados no se abren solas, y lo sabemos por experiencia”.

En su diagnóstico, Lafaurie identificó tres prioridades: mantener una oferta continua, elevar la productividad y aumentar la rentabilidad mediante el sacrificio y la transformación. En su columna lo explicó así: “¿Qué nos enseña este diagnóstico? Primero, que exportar no puede ser una actividad ocasional para colocar excedentes, pues la continuidad de la oferta es una condición de los mercados”.

“Segundo, que la productividad no depende del tamaño del hato, sino de otros factores como la calidad, la ganancia de peso y los kilos por hectárea, entre otros. Tercero, que vender ganado en pie genera ingresos, pero lejos de la rentabilidad derivada de la agregación de valor a partir del sacrificio y procesamiento de carne para exportación”, se lee en su columna.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte