Volver a la edición
Nevaco Global
2 de septiembre de 2026

Los desembarcos de coches extranjeros firman su mayor valor en Galicia en 25 años con Sudáfrica, Francia y Marruecos a la cabeza

Cargando análisis estratégico...

Vehículos chinos aparcados en la terminal Ro-Ro de Bouzas. / Marta G. Brea

El motor es más global que nunca, y Galicia lo siente. El valor de los vehículos extranjeros que han llegado a la comunidad por vía marítima (el principal canal importador de la automoción) registra su mejor marca en 25 años para un primer semestre, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. En total, casi 12.500 coches no nacionales tasados en 239 millones de euros (+23,5%) fueron desembarcados en Vigo, que absorbió todo el tráfico del territorio gallego. Las cifras ponen de manifiesto la capacidad industrial cada vez mayor del motor foráneo, especialmente de las plantas asentadas en terceros países donde la mano de obra es, de lejos, mucho más barata. Pero también evidencian un incremento de la demanda de estos modelos en la Unión Europea, donde los mercados están volviendo a recuperarse.

Ante este escenario, la dimensión del puerto olívico como hub logístico de los Veintisiete crece, y lo hace al calor de tres grandes orígenes. A la cabeza está Sudáfrica, que ha enviado automóviles valorados en 66,8 millones (+60,7%) hasta el sexto mes del año. Allí producen numerosos fabricantes internacionales. Entre ellos, Volkswagen, BMW, Ford, Mercedes-Benz y Toyota.

El país africano exportó a nivel mundial un récord de 414.271 vehículos el año pasado, situándose Alemania, Reino Unido, Francia, Bélgica e Italia entre sus principales destinos. A Vigo, estos automóviles llegan procedentes de Durban, desde donde parten dos portacoches (Eukor y Glovis) cada mes en una conexión directa con la ciudad, operada por Bergé Marítima.

En segundo lugar se encuentra Francia, con más de 48 millones de euros en vehículos desembarcados en Vigo en el primer semestre, el doble que hace un año. El país mantiene uno de los mayores tejidos fabriles del continente, con centros como Sochaux, donde Stellantis produce el Peugeot 3008; Rennes-La Janais, casa del Citroën C5 Aircross; Hordain, especializada en comerciales como los Peugeot Expert, Citroën Jumpy y Opel Vivaro; o Mulhouse, otro de los grandes polos del grupo. A ellos se suma el potente núcleo eléctrico de Renault en el norte francés, con Douai como referencia para modelos como el Renault 5, el Megane y Scenic E-Tech.

Al bum galo se suma Marruecos en tercera posición, habiendo firmado coches valorados en 44,5 millones que desembarcaron en Vigo entre enero y junio (frente a los anecdóticos 120.000 euros de hace un año). Las dos plantas de Renault en Tánger y Casablanca, junto con la de Stellantis en Kénitra, son las tres grandes responsables del auge automovilístico en el territorio magrebí. En cuarto lugar, ya fuera del podio, Turquía (25,6 millones, diez veces más que en los primeros seis meses de 2025), con las factorías de Ford Otosan (Kocaeli e İnönü), Oyak Renault (Bursa), Tofaş-Fiat (Bursa), Toyota Turkey (Sakarya) y Hyundai Assan (İzmit) como mayores catalizadores.

«El crecimiento ha venido por el mercado y lo atractivo del Puerto de Vigo», indican fuentes portuarias, que constatan «un interés creciente por nuevas marcas como este agosto». Como adelantó FARO, más de 6.000 coches chinos (5.300 de Leapmotor y 800 de Geely) han arribado a la terminal de Bouzas en las últimas semanas. Los automóviles de la marca asiática de Stellantis llegaron en una «operativa puntual» por la congestión de Amberes, desde donde suelen redistribuirse al resto de Europa, mientras que las unidades de la dueña de Volvo se transportarán por tierra a distintos puntos de España y Portugal.

En el caso de China, Vigo registra hasta junio desembarcos de coches por valor de 18,6 millones de euros, el doble que hace un año. El gigante oriental se sitúa ya entre los seis principales orígenes internacionales, inmediatamente por detrás de Serbia, quinta con envíos por 22,5 millones.

La producción de turismos en suelo serbio tiene como gran exponente la planta de Stellantis en Kragujevac, en el centro del país, modernizada para albergar la plataforma Smart Car y convertida en uno de los nuevos polos europeos del grupo. De sus líneas salen el Fiat Grande Panda, en versiones eléctrica, híbrida y térmica, y también el Citroën C3, cuya fabricación comenzó en 2025 para complementar la producción de la factoría eslovaca de Trnava.

La vía marítima es la principal puerta de entrada de las importaciones de coches extranjeros en Galicia, que ascienden a 517 millones en total en lo que va de año (+132,7%). Los desembarcos concentran el 46% del valor, por delante de la mercancía que llega por carretera (142,7 millones), vinculada casi toda a Francia (119,4), y tren (134 millones), fundamentalmente de Eslovaquia (124,7). Aun así, el cómputo global está muy lejos del valor de los automóviles exportados en Vigo, con la superproducción de Balaídos como empuje. Las ventas al extranjero de vehículos con sello olívico ascienden a 2.757 millones de euros hasta junio, aunque son un 14% menos.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte