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Nevaco Global
21 de junio de 2026

En Ecuador, el sector ganadero pide previsión para afrontar los efectos de El Niño

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Gremios de la Costa y la Sierra advierten que sin reservas estratégicas de alimento, el evento climático podría dejar pérdidas irreversibles

Las zonas ganaderas de la cuenca baja del Guayas se preparan para un escenario de inundaciones asociado a El Niño.Miguel Canales / Expreso

El fenómeno de El Niño ya está confirmado y, aunque su intensidad exacta se conocerá hacia septiembre, algunas zonas ganaderas de Ecuador ya están en alerta. Los ganaderos de cantones ubicados en la cuenca baja del Guayas históricamente son vulnerables a inundaciones. Mientras que en algunas provincias de la sierra se espera sequía.

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Freddy Hernández, investigador oceanográfico del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR), descarta que El Niño vaya a ser débil: “está en los tres rangos, entre moderado y muy fuerte”. Además, explico que se aproxima la declaratoria oficial del fenómeno. Por ello, los Comités de Operaciones de Emergencia (COE) se activaron y se solicitó a los Gobiernos Autónomos Descentralizados presentar planes de acción.

En las zonas ganaderas, la experiencia de anteriores eventos de El Niño y de inviernos intensos hace que los productores ya anticipen los desafíos que se avecinan. Luis García, presidente de la Asociación de Ganaderos de Salitre y exdirector zonal de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, resume en dos grandes frentes los riesgos que enfrenta el sector cuando las lluvias son intensas: los externos a la finca —vías anegadas, puentes caídos, logística interrumpida— y los internos, que resultan más complejos.

En Salitre, las vacas en etapa de lactancia y sus crías serán trasladadas a zonas altas como medida preventiva ante las inundaciones que provocaría El NiñoMiguel Canales / Expreso

Según García, los problemas centrales dentro de las fincas son “la alimentación (forraje) escasa, la infraestructura deficiente para que el animal pueda sobrevivir al estar mucho tiempo en agua, y el estrés térmico por las altas temperaturas y humedad”.

El líder gremial estima que, cuando las lluvias superan la máxima histórica de 1.500 milímetros en Salitre, “las pérdidas por productor van de 1 hasta 15 animales por propietario”. A ello se suma la acumulación de lodo en corrales, que provoca enfermedades como la estomatitis vesicular y la coccidiosis, ambas registradas durante el Niño de 1997-1998.

Una estrategia adoptada por el sector ganadero es el traslado preventivo de animales a zonas altas. García explica que aproximadamente el 50% del ganado se moviliza; sin embargo, el alquiler por animal en zonas de refugio oscila entre $10 y $20, el transporte cuesta entre $100 y $120 por viaje, trasladando entre 8 y 12 cabezas.

Para quienes no tienen terrenos elevados, Alessio Tabacchi, presidente de la Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos, plantea otra salida para eliminar el riesgo: “la decisión más inteligente es vender y aprovechar que el precio está bueno, esperar a que pase el fenómeno y volver a comprar”.

No obstante, Luis López, presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche del Ecuador, considera que la venta de ganado no es una opción para todos, “si se venden las vacas, no hay sustento familiar”, señala.

También apunta la necesidad de fortalecer las reservas forrajeras. Advierte que actualmente se está quemando la panca de maíz y arroz —los tallos, hojas y restos vegetales que quedan tras la cosecha—, cuando ese material “deberíamos estar ahorita picando para almacenar y dar de comer al ganado en verano”.

Gremios ganaderos insisten en promover el almacenamiento de forraje para garantizar la alimentación de las reses.Miguel Canales / Expreso

Rodrigo Gómez, presidente de la Cámara de Agricultura de la Primera Zona, explicó que algunas organizaciones han avanzado por cuenta propia en la preparación de silos y fardos de henolaje para conservar forraje, pero advirtió que "son pocos al momento" y que, con el periodo seco iniciado en mayo, "hacer nuevas siembras o reservar pasturas es más complejo". Por ello, enfatizó que la coordinación entre ganaderos y autoridades "siempre es importante, sin embargo los procesos deben haberse iniciado tiempo atrás".

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