Las exportaciones de petróleo cayeron un 8 % en el primer trimestre de 2026 frente a 2025. Mientras tanto, los gastos en derivados importados crecieron un 4 %
El alza del precio internacional del crudo y de los derivados importados presiona la balanza petrolera de Ecuador.Flickr / Petroecuador
El saldo que obtiene Ecuador tras la venta de petróleo y derivados, y lo que gasta en importar combustibles se ha vuelto más estrecho. Solo entre enero y marzo de 2026 esta diferencia, conocida como balanza petrolera, cayó en un 39,3 % frente al mismo periodo del año anterior. Así lo evidencian los informes del Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones.
En otras palabras, este saldo pasó de $612 millones en el primer trimestre de 2025 a $371 millones en el mismo periodo de 2026. Pero si se comparan las cifras actuales con las de 2024, el contraste es aún mayor, porque entonces la balanza petrolera -en el mismo lapso- fue $1.089 millones.
La reducción de este margen, que refleja parte de los ingresos que recibe Ecuador por la actividad petrolera, responde a una menor producción de crudo, al mayor costo de los combustibles en el exterior y, sobre todo, a la “dependencia de un petróleo que no refinamos”, enfatiza Miguel Robalino, consultor energético.
Así, pese a que desde marzo pasado se advierte un alza en el precio del crudo ecuatoriano de exportación por la guerra en Irán, el balance del primer trimestre muestra resultados negativos en las exportaciones tanto en valor como en volumen, según datos del Banco Central del Ecuador (BCE).
Esto ocurre incluso cuando el precio promedio del barril de crudo exportado fue 0,15 % mayor en el primer trimestre de 2026 frente a 2025.
Sin embargo, debido al estado de los tres complejos refinadores, que operan en promedio al 54,8 % según el reporte del 25 de mayo de 2026 de la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH), el país recurre cada vez más a la importación de derivados, que provienen del crudo y son más costosos.
Ecuador necesita vender casi dos barriles de petróleo para importar uno de diésel debido al fuerte aumento internacional de este combustible.Te contamos más 👇https://t.co/WDi22mV8XA pic.twitter.com/LPYDHpPkOo
En las últimas semanas, por ejemplo, el conflicto en Medio Oriente impulsó el precio estimado del crudo ecuatoriano hasta $85,50 por barril el 14 de mayo de 2026. Mientras tanto, el diésel cerró el 15 de mayo en $169,20 por barril, según cifras de Petroecuador y Argus.
Con los montos mencionados, Ecuador necesitaba vender casi dos barriles de petróleo ($171) para comprar uno de diésel importado ($169,20).
Los mayores costos de los combustibles importados constan en los reportes del BCE. En estos informes se advierte que entre enero y marzo de 2026, estas compras crecieron en valor en un 4,05 % frente al mismo periodo de 2025.
Este aumento se produjo a pesar de una menor importación en volumen. Pero, los altos precios presionaron al alza este gasto, que resulta clave para abastecer la demanda del transporte, el sector eléctrico y otras industrias (ver gráfico).
“Ecuador gasta cada vez más en la importación de combustibles en relación a lo que genera con la exportación de crudo. Esta realidad reduce sustancialmente la balanza petrolera y podría incluso convertirse en negativa si se mantienen los precios altos de los derivados”, advierte Walter Spurrier, director de Análisis Semanal.
Ante este escenario, Robalino considera que la solución de fondo es dejar de ser exportador de materia prima para equilibrar la balanza petrolera, porque si esta se reduce o resulta negativa puede afectar al Presupuesto General del Estado.