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El distanciamiento de la primera ministra italiana con el presidente de EEUU coincide con su batalla por la reelecci�n.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha sido durante mucho tiempo la aliada europea m�s fiel de Donald Trump, evitando cualquier cr�tica p�blica contundente al presidente estadounidense a pesar de las provocaciones cada vez m�s escandalosas.
Sin embargo, Meloni ha ido abandonando su cautelosa deferencia. En un feroz ataque en redes sociales, respondi� criticando el comportamiento de Trump hacia sus aliados y lo acus� de buscar un acercamiento con los enemigos de Estados Unidos y Occidente.
Al parecer, la indignaci�n de la primera ministra se desencaden� cuando Trump le dijo a un periodista italiano el viernes que Meloni le hab�a "suplicado" que se hiciera una foto con ella en una reciente cumbre del G7 en Francia.
Giovanni Orsina, polit�logo de la Universidad Luiss de Roma, afirm� que estas declaraciones eran "totalmente inaceptables" para una primera ministra que se presenta como "la pol�tica que defiende el honor y los intereses de Italia".
"Fue un ataque personal que insinuaba una falta de dignidad. Pero ella no lo ve como una simple rencilla personal", explica.
"Es una cuesti�n de honor, y el honor, para un nacionalista, es pol�tico. Es como una ofensa a la bandera italiana de alguna manera", a�adi�.
La respuesta de Meloni en un video en redes sociales, en el que afirm� que los comentarios de Trump sobre su encuentro en la cumbre eran "totalmente inventados", se produce mientras la l�der italiana se prepara para una batalla por la reelecci�n en la que su estrecha relaci�n con el presidente estadounidense se ha convertido en un lastre pol�tico cada vez mayor.
"Trump es un personaje electoralmente t�xico en Europa, incluso en la derecha", opina Stefano Stefanini, exembajador de Italia ante la OTAN. "Estar ahora en el bando anti-Trump puede reportarle algunos beneficios electorales". El s�bado, Trump recurri� a Truth Social para reiterar su afirmaci�n de que ella le hab�a pedido en varias ocasiones una foto en la cumbre del G7, mientras lamentaba la negativa de Roma a permitir que el ej�rcito estadounidense utilizara las bases italianas en su ataque contra Ir�n.
"Su popularidad en Italia es baja", escribi� Trump. "Ahora, despu�s de que Estados Unidos derrotara militarmente a Ir�n, quiere volver a ser amiga para mejorar su popularidad. �No, gracias!".
Meloni respondi�, aconsej�ndole que se preocupara por sus propios �ndices de popularidad, que se hab�an desplomado, y sugiriendo que su alianza con Trump le hab�a perjudicado personalmente.
"En cuanto a mi popularidad, ser tu amiga no ha sido de mucha ayuda", sentenci�. Aunque la pol�tica exterior rara vez es un tema central en las elecciones italianas, Orsina afirm� que la disputa crear�a una "imagen positiva" para Meloni, ofreciendo un "lado positivo" a una confrontaci�n indeseada que ella hab�a "intentado evitar a toda costa".
El distanciamiento p�blico representa un giro dr�stico en las relaciones entre ambos l�deres, que compart�an fuertes afinidades ideol�gicas y que al principio forjaron un estrecho v�nculo basado en el genuino entusiasmo de Meloni por las pol�ticas nacionalistas de Trump.
Meloni fue la �nica l�der europea que asisti� a la toma de posesi�n de su segundo mandato, y el presidente elogi� efusivamente a la primera ministra italiana, calific�ndola de "una mujer fant�stica", "una de las verdaderas l�deres del mundo" y "muy bella".