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Uno de los puntos más polémicos en la configuración de la España de las Autonomías, ha sido siempre el privilegio que supone tener el Concierto Económico como medio de gestión de las instituciones vascas, tanto desde el punto de vista de la gobernanza de los recursos como de la recaudación de los impuestos, lo que hace a la Comunidad Vasca, una de las regiones privilegiadas de España, destacándose de manera especial, la manera de gestionar del PNV como modelo de una gestión eficaz y envidiable, a lo largo de 47 años de democracia.
A pesar de este mantra instalado en la sociedad española, la realidad nos dice con datos sacados de los informes de fiscalización del Tribunal de Cuentas del País Vasco, que eso no es así, que la manera de gestionar de manera eficaz por parte del PNV, no es más que un mito y una fachada, que no corresponde con la verdad, razón por la que basándonos siempre en los datos del Tribunal de Cuentas, particularmente centrados en la Diputación Foral de Guipúzcoa, intentaremos desgranar la manera de gestionar de los nacionalistas en este territorio, desde los datos ofrecidos por el Tribunal de Cuentas Vasco, cuya característica es ser un órgano auditor y no un órgano que ante las irregularidades, determine si son delitos o no.
Guipúzcoa, uno de los tres territorios vascos, es una de las provincias españolas que tiene una economía muy dinámica, con un PIB per cápita que supera los 45 mil e, teniendo un fuerte peso en la industria, especialmente en metalurgia y maquinaria, aunque con una fuerte presencia de los servicios y el turismo, que vienen creciendo por su calidad a lo largo del tiempo.
La provincia exporta mucho y aunque hay retos derivados de la moderación del crecimiento industrial, es una provincia con grandes oportunidades de innovación y talento.
En los primeros cuatro meses de 2026, las exportaciones de Guipúzcoa, han alcanzado una cifra de 3.255’6 m, lo que ha supuesto una caída en las mismas de un 3’6%, respecto al mismo periodo del año anterior, en donde en 2025, el total de las exportaciones de este territorio foral, ascendieron a 10.400 m de e.
Si analizamos con detalle el informe de fiscalización de cuentas de la Diputación Foral de Guipúzcoa, publicado el pasado 28 de mayo, que se centra en el año 2023, en el que se han validado las cuentas de la institución foral, pero se han detectado la existencia de 46 contratos irregulares, por una cuantía de 490 m de e, además de numerosas deficiencias en el inventario de bienes, que no ha sido aprobado formalmente ante la inexistencia de un soporte documental.
Esta gestión llevada a cabo por políticos del PNV, ha mostrado debilidades recurrentes en controles y transparencia. Las aportaciones guipuzcoanas al Gobierno Vasco, se basan en el Cupo, sin que exista una cifra per cápita actualizada.
En el capítulo de la infraestructuras, el Tribunal de Cuentas Vasco, ha advertido de la falta de soporte contable en el inmovilizado, lo que resulta negativo para poder ejercer capítulos de control.
Si analizamos con detenimiento las recomendaciones realizadas por el Tribunal Vasco de Cuentas, se detecta que el organismo reclama a la Diputación Foral de un esfuerzo en el refuerzo de la Transparencia, un control más estricto en las contrataciones y una mayor trazabilidad de las inversiones públicas.
En el caso de que la institución foral hiciera caso de las recomendaciones establecidas por el Tribunal de Cuentas Vasco, podría corregir las debilidades detectadas, fortaleciendo su capacidad de rendir cuentas, así como el llevar a cabo una gestión más eficiente, preservando su autonomía financiera, garantizándose una asignación justa de recursos, que eviten una erosión de la confianza institucional entre el Gobierno Vasco y la propia Diputación además de la ciudadanía, ejerciendo un futuro de gobernanza más sólida y transparente, ya que si estas medidas se mantienen en el tiempo, no sólo se reducirán las irregularidades, haciendo que Guipúzcoa, pudiera servir de ejemplo para otras instituciones, ya que una gobernanza centrada en el control interno, la transparencia y una adecuada asignación de recursos, es posible, teniendo en sus manos, sentar las bases para un futuro económico y social más robusto y equilibrado en el territorio.
En los informes del Tribunal de Cuentas, las diferencias entre las tres diputaciones, son notables, ya que en Álava, se han detectado seis incumplimientos de baja cuantía, valorándose positivamente la claridad .
En cambio en Vizcaya y su Diputación Foral, el Tribunal, detecta una falta de transparencia en la contratación de personal se vulnera reiteradamente el principio de Transparencia, recomendando a estas entidades en su último informe conocido del ente foral vizcaíno, la utilización del sistema LANBIDE en la contratación de personal temporal, reforzando la legalidad, que eliminen estas irregularidades.
Resulta curioso comprobar que el último informe de la Diputación Foral de Vizcaya, cuyo último informe conocido corresponde al año 22, en donde se detectan estas irregularidades en la contratación de personal, no es el único que ha tenido estos términos, ya que en el elaborado por el Tribunal de Cuentas Vasco correspondiente a 2013, los términos de las cuestiones detectadas eran muy similares a 2022.
Vistos estos datos de fiscalización de las diputaciones vascas, gestionadas salvo en Alava, siempre por el PNV en las diputaciones de Guipúzcoa y Vizcaya, queda evidente que ese mito de la magnífica gestión en la administración de recursos, ni es tan modélica ni ejemplarizante, puesto que lo detectados por el Tribunal de Cuentas a pesar de no detectar delitos, si deja claro una forma de gobernar de un partido que en la actualidad se encuentra en momentos de debilidad política, a causa de la manera de manejar el partido a lo largo de los últimos 8 años, en donde a pesar de ser socio de Pedro Sánchez, no han conseguido elementos tan importantes para el desarrollo del P.Vasco como el Tren de Alta Velocidad.