Los precios de la energía están impulsando al alza la inflación, lo que complica las perspectivas de las principales economías. Los bancos centrales se están mostrando más cautelosos, centrándose en evitar un aumento de las expectativas de inflación. El crecimiento sigue siendo sólido, pero es probable que se ralentice a medida que el aumento de los costes y el endurecimiento de las condiciones empiecen a reflejarse.
Las perspectivas económicas de Estados Unidos siguen siendo positivas, respaldadas por la fortaleza sostenida de la inversión empresarial y una demanda de los hogares que, por lo general, se mantiene resiliente. Dicho esto, los precios de la energía siguen siendo elevados. Sería necesario que se produjera una moderación a corto plazo para que las tendencias económicas recientes pudieran continuar.
El mercado laboral parece gozar de buena salud, pero el crecimiento se está ralentizando. La sólida creación de empleo en el sector sanitario sigue reflejando una demanda estructural, tendencia que esperamos continúe en los próximos años. Seguimos percibiendo el desplazamiento laboral relacionado con la IA como un riesgo limitado en 2026.
La inflación se ha mantenido obstinadamente elevada a principios de año, impulsada por el impacto de los aranceles y los primeros efectos del repunte de los precios de la energía como consecuencia del conflicto en Oriente Medio. Esperamos que la inflación de los servicios no relacionados con la vivienda se modere en los próximos meses. Si se mantuviera elevada, sería difícil que la inflación subyacente se situara por debajo del 3 % este año.
Por ahora, el conflicto en Oriente Medio y los altos precios de la energía llevarán a la Reserva Federal de Estados Unidos hacia la inacción, aunque la elevada inflación mantendrá al banco central alerta ante los posibles cambios en las expectativas de inflación. Seguimos anticipando un único recorte de los tipos de interés oficiales en 2026.
Notas: El crecimiento del PIB se define como la variación interanual del PIB real (ajustado a la inflación) en el cuarto trimestre del año de la previsión en comparación con el mismo trimestre del año anterior. La tasa de desempleo corresponde a diciembre de 2026. La inflación subyacente es la variación porcentual interanual del índice de gastos de consumo personal, excluidos los precios volátiles de los alimentos y la energía, a diciembre de 2026. El tipo de interés oficial se sitúa en el punto medio redondeado del rango objetivo de la Reserva Federal para el tipo de los fondos federales a final de año.
El conflicto en Oriente Medio sigue siendo clave para las perspectivas económicas del Reino Unido. En comparación con la crisis de Ucrania de 2022, el mercado laboral está más relajado, el crecimiento salarial es más moderado y la inflación parte de un nivel más bajo. Prevemos un crecimiento del PIB del 1,1 % en 2026. Aunque se prevé que el crecimiento siga moderándose durante el resto del año, debido al aumento de los costes de la energía y al endurecimiento de las condiciones financieras, un arranque más sólido de lo esperado nos lleva a revisar al alza nuestra previsión previa, del 0,6 %. Esta previsión parte de un escenario en el que los precios del petróleo se sitúan, de media, entre los 90 y los 100 dólares por barril durante uno o dos trimestres.
Los primeros datos indican que el aumento de los precios de la energía se está reflejando rápidamente en los precios al consumo, y la inflación del IPC interanual ha pasado del 3,0 % en febrero al 3,3 % en marzo. Además, las expectativas de inflación a medio plazo han aumentado ligeramente. En consecuencia, hemos revisado al alza nuestra previsión del IPC general para 2026 en 0,8 puntos porcentuales, hasta el 3,6 %. Esperamos que la inflación subyacente cierre el año en el 2,8 %.
También esperamos que el Banco de Inglaterra (BoE) suba los tipos de interés en 50 puntos básicos en 2026. Es probable que estas subidas se materialicen más tarde que en la eurozona, dado que el BoE se encontraba en una fase de recortes antes del conflicto en Oriente Medio y que el tipo de interés oficial sigue siendo ligeramente restrictivo, en torno al 3,75 %.
Notas: El crecimiento del PIB se define como la variación anual del PIB real (ajustado a la inflación) en el año de la previsión en comparación con el año anterior. La tasa de desempleo corresponde a diciembre de 2026. La inflación subyacente es la variación interanual del índice de precios de consumo, excluidos los precios volátiles de los alimentos, la energía, el alcohol y el tabaco, a diciembre de 2026. El tipo oficial es el tipo de interés bancario del Banco de Inglaterra a final de año.
Al igual que el Reino Unido, la eurozona está más expuesta al conflicto en Oriente Medio que Estados Unidos y China, ya que es importadora neta de energía. Se espera que el aumento de los precios de la energía frene el crecimiento e impulse la inflación. Nuestra previsión de crecimiento del PIB para 2026 es del 0,8 %, lo que supone un descenso de 0,4 puntos porcentuales con respecto a nuestra previsión anterior al conflicto, ya que creemos que el aumento de los precios de la energía y el endurecimiento de las condiciones financieras frenarán la actividad económica. Esta previsión se basa en un escenario en el que los precios del petróleo se sitúen, de media, entre los 90 y los 100 dólares por barril durante uno o dos trimestres.
Los datos indican que el aumento de los precios de la energía está repercutiendo en los precios al consumo, y que las cadenas de suministro se están viendo afectadas. Sin embargo, es probable que la magnitud de los efectos secundarios sea menor que en el caso de la crisis de Ucrania de 2022. Esto se debe a que la eurozona afrontaba esta última crisis desde una posición de relativa fortaleza, con una inflación general cercana al 2 %, unas expectativas de inflación bien ancladas y un mercado laboral que no estaba especialmente tenso.
Ahora esperamos que el Banco Central Europeo suba los tipos de interés 50 puntos básicos en 2026, y que la primera subida se produzca ya en junio. Interpretamos estas subidas como «subidas preventivas». El Consejo de Gobierno ha anunciado que adoptará un enfoque de gestión de riesgos para contrarrestar los posibles efectos de la crisis de Oriente Medio. Esperamos que la política monetaria cambie de rumbo y que se produzcan dos recortes en 2027, a medida que vaya remitiendo la crisis energética.
Notas: El crecimiento del PIB se define como la variación anual del PIB real (ajustado a la inflación) en el año de la previsión en comparación con el año anterior. La tasa de desempleo corresponde a diciembre de 2026. La inflación subyacente es la variación interanual del índice armonizado de precios de consumo, excluidos los precios volátiles de la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco, a diciembre de 2026. El tipo oficial es el tipo de interés de la facilidad de depósito del Banco Central Europeo a final de año.
El conflicto en Oriente Medio supone el mayor obstáculo para el crecimiento de Japón, dada la gran dependencia del país de la energía importada. Es probable que este obstáculo afecte al impulso de crecimiento de la inversión fija empresarial y al consumo de los hogares. Aunque el impacto económico no es insignificante, parece manejable gracias a las amplias reservas de petróleo de Japón, la mejora de la eficiencia energética y la resiliencia estructural. Los riesgos aumentarían considerablemente si la demanda mundial se debilitara o se produjeran interrupciones prolongadas del suministro.