Tras la apertura al alza de Wall Street en la sesión de este jueves, la primera de octubre, el mercado se ha dado la vuelta a negativo. Se les ve a los inversores influidos por la presión de los bonos y los precios del petróleo, que han llevado al Dow Jones a situarse en mínimos de los últimos tres meses.

A media sesión, el DOW JONES Ind Average pierde un 0,67% hasta los 50.559 puntos, con un S&P 500 que cede un 0,43% hasta los 7.617 y un Nasdaq OMX que recorta un 0,43% hasta los 26.740 puntos.
Wall Street viene de una jornada mixta ayer miércoles: el Dow bajó un 0,86% hasta cerrar en 50.906,05 puntos, por debajo de los 51.000 puntos por primera vez desde el 11 de junio. El S&P 500 se dejó un 0,25%, pero el Nasdaq logró subir un 0,24%.
Es un comportamiento similar al que registraron en el conjunto de septiembre, mes que históricamente es desfavorable para Wall Street. El Dow Jones bajó en septiembre un 4,3% y el S&P 500 se dejó un 0,5% mientras los inversores lidiaban con el aumento de los precios del petróleo y la subida de los intereses de la deuda. Pero el tecnológico Nasdaq, a lomos de la IA, logró subir un 1,9%.
Y en este inicio de octubre parecen haber cambiado poco las cosas. Hoy preocupan especialmente las rentabilidades de los bonos a largo plazo, con el bono a diez años habiendo llegado a ofrecer un rendimiento de un 5,3338%, el más alto desde abril de 2002, antes de relajarse al 5,248%. La rentabilidad del bono a 30 años ha subido hasta el 5,6702%, su nivel más alto desde julio de 2002, antes de bajar al 5,641%. El bono a dos años paga un 4,858%.
Mientras, los operadores siguen muy de cerca la evolución de la situación en Oriente Medio, ante el temor de que se retrase una solución duradera al conflicto con Irán. La buena noticia es la reanudación de las operaciones de carga de petroleros por parte de Arabia Saudí en su puerto de Yanbu, en el mar Rojo, después de que el reino reactivara el funcionamiento de su oleoducto Este-Oeste.
Pero los precios del petróleo siguen siendo muy elevados, y más después de que China haya suspendido las exportaciones de productos petrolíferos, acrecentando el temor a la escasez de suministro: el West Texas Intermediate sube un 0,21% hasta los 90,61 dólares por barril, mientras que el Brent con entrega en diciembre sube un 1,87% y alcanza los 99,86 dólares.
En la agenda macroeconómica de este jueves destacará el dato del PMI manufacturero de septiembre. Se espera que el índice suba a 54,8, frente al 54,6 de agosto. Una lectura superior a 50 indica una expansión de la actividad manufacturera.
Salen también hoy a la luz nuevas referencias del mercado laboral. La más madrugadora, el informe de despidos que elabora la firma Challenger, Gray & Christmas, que muestra que el número de despidos anunciados por las empresas estadounidenses en septiembre se situó en 43.281. La cifra de agosto se situó en 52.881. También antes de la apertura se han conocido las habituales cifras semanales de solicitudes iniciales de subsidio por desempleo, que muestran que el número de personas que pidió ayudas estatales se situó la semana pasada en 197.000, por debajo de las 200.000 previstas. La cifra de la semana previa fue revisada al alza, a 198.000, frente a una estimación anterior de 197.000.
La media móvil de nuevas solicitudes de las cuatro últimas semanas, que se considera una indicación más fiable de las tendencias en el mercado laboral ya que reduce los picos de volatilidad, cayó a 200.000.
Estas cifras sirven de antesala para el esperado informe de nóminas no agrícolas que publicará mañana viernes el Departamento de Trabajo.
En cuanto a la actualidad empresarial, ayer tras el cierre de los mercados presentó sus resultados Micron Technology, que logró batir las expectativas de los analistas, beneficiándose de la creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial. La compañía registró un beneficio ajustado de 33,42 dólares por acción, superando la estimación de consenso de 31,61 dólares por acción, mientras que los ingresos se situaron en 54.230 millones de dólares, por encima de los 51.070 millones previstos.
Para el primer trimestre fiscal, Micron prevé unos ingresos de aproximadamente 61.500 millones de dólares y un beneficio ajustado por acción de 38,15 dólares (con un margen de variación de un dólar). Los analistas esperaban un beneficio de 35,40 dólares por acción e ingresos de 57.020 millones de dólares.
McCormick supera también las expectativas del mercado con sus cuentas trimestrales. El beneficio ajustado se situó en 86 centavos por acción, superando los 76 centavos previstos por los analistas, mientras que los ingresos alcanzaron los 2.020 millones de dólares, frente a la estimación de consenso de 1.980 millones.