Volver a la edición
Nevaco Global
11 de junio de 2026

Juan Verde, exasesor de Obama que habla este viernes en Lugo: "El antiguo orden mundial no volverá"

Cargando análisis estratégico...

Este canario se marchó con 15 años a EE.UU., donde consiguió ese sueño del que tanto se hablaba antes. Juan Verde (Telde, 1971) se convirtió en un respetado asesor en geopolítica ligada al comercio exterior, un terreno pantanoso por el que ha guiado a gobiernos, instituciones y empresas. Demócrata practicante en el territorio Maga, ahora dirige su consultoría internacional desde Oporto. Este viernes hablará en Lugo, a las 9.30 horas en A Fortaleza, de la mano de Caixabank, sobre Geopolítica, capital y nuevo orden mundial.

Tiene una mala noticia: el mundo anterior a 2022 se ha ido para no volver. Pero también una buena: hay herramientas para dar forma a una nueva realidad. Uno lee su currículum y parece que viva en un aeropuerto, apabullan los nombres de personas y empresas. ¿Pero a qué se dedica exactamente?

Tengo mi propia empresa de consultoría y tenemos clientes. Nuestros clientes están en Latinoamérica, España, Portugal... Prestamos servicios de desarrollo de negocios, ayudamos a las compañías a invertir en Estados Unidos o a buscar alianzas o socios estratégicos en Estados Unidos. Mi equipo está entre Washington, Madrid y Buenos Aires y yo puedo estar en cualquier parte.

¿Todavía es recomendable invertir en EE.UU. en este momento?

Sigue siendo un mercado inmensamente interesante para cualquier empresa europea, hoy más que nunca. A pesar de la incertidumbre geopolítica actual, Estados Unidos sigue siendo el mercado más atractivo del mundo. Es el más competitivo, es el más difícil para entrar, pero también es el más interesante, por supuesto. Como mercado doméstico, como mercado interno, sigue igual de atractivo. Cuando miras los indicadores macroeconómicos norteamericanos siguen siendo impresionantes. El dinamismo del mercado, el capital de inversión, los indicadores de innovación y de desarrollo tecnológico siguen estando ahí. Hoy por hoy,  la economía norteamericana muestra una fortaleza inigualable.

Supongo que el cambio, entonces, ha sido hacia afuera.

Sí, ha cambiado de la noche a la mañana y, sobre todo, ha cambiado en el contexto de lo que es el panorama geopolítico mundial. EEE.UU. de cara al resto del mundo ya no es lo que era antes, está desarrollando una serie de políticas proteccionistas y protegiéndose como mercado. Ya no muestra la facilidad que mostraba antes para invertir como extranjero.

¿En qué medida ha cambiado eso el comercio del resto del mundo?

Diría que lo que era el antiguo orden mundial que funcionó desde 1945 al 2022, hasta la invasión de Ucrania, ha sido el periodo de mayor estabilidad económica, política y social en la historia de Europa. Y ese orden mundial se basaba en la globalización, lo que buscaban los países, lo que buscaban EE.UU. o Europa, era proveedores, producción, en los sitios más baratos y más eficientes. Ahora lo que estamos viendo es que los países empiezan a definir como prioritario ya no tanto la eficiencia económica, sino la resiliencia y la confiabilidad de los mercados.

¿La globalización fue el error que ahora pagamos?

Por supuesto, a eso me refiero. El mundo ha cambiado porque ese modelo que funcionó durante tanto tiempo y que aportó estabilidad se basaba en la globalización y en las entidades multilaterales que marcaban las reglas del juego para todos. Ahora hay otra serie de factores en cuanto a la cadena de suministro, que ahora es confiabilidad, seguridad nacional, autonomía estratégica; y las instituciones multilaterales han dejado de tener la importancia e influencia que tenían antes. Pasamos de valores e ideales a un mundo que es más transaccional, es más de intereses y de control. Y eso cambia por completo el panorama mundial.

¿Cree que ese paso es definitivo, que no hay marcha atrás?

Categóricamente, sin la más mínima duda y desafortunadamente, el orden mundial que imperaba no vuelve nunca más. Es más, independientemente de quién gane las elecciones próximas de Estados Unidos, da igual demócratas o republicanos, ni siquiera así cambia el rumbo y la transición por la que va el mundo a este nuevo orden mundial. Con la globalización se ha abandonado a una parte central de la población, y esto da nacimiento al populismo, a los partidos de extrema izquierda y extrema derecha, que no dejan de ser una manifestación de ese cabreo que tiene la gente.

Extrema derecha

"La globalización abandonó a una parte central de la población; el populismo es una manifestación del cabreo"

¿Opina que el crecimiento de la extrema derecha en España y otros países tiene ese mismo origen? ¿Por qué ese populismo es inmune a la realidad de los efectos que ha tenido en EE.UU, Rusia o Argentina, por ejemplo?

El origen es el mismo. Y ese cabreo que tiene la gente en Europa y en Estados Unidos es un fenómeno transatlántico. Esto no es algo particular de Estados Unidos, ni de Europa. Y los efectos los estamos viendo en EE.UU. o Argentina, pero esto no es un tema ideológico, esto es un tema de rechazo a la realidad de que se sustenta. Todos los populismos tienen un denominador común: los valores en los que se sustentan son el nacionalismo, el proteccionismo y el antieuropeísmo. Europa para seguir siendo relevante tiene que apostar por más Europa, tiene que integrarse más aún, tiene que tener un mayor mercado interno, seguir la hoja de ruta que marcó Mario Draghi. Y en todo ese contexto lo que estamos viendo es esa polarización de la extrema derecha y la extrema izquierda, que se encuentran en esos ideales que van en contra de Europa

¿En qué situación se encuentra España para afrontar los desafíos del nuevo orden mundial?

Yo creo que vamos a un mundo mucho más fragmentado, donde hay una lucha entre dos superpotencias y una serie de países o regiones que llamo economías medianas o intermedias. Estos son países como México que van a intentar jugar entre dos aguas, entre China y Estados Unidos. Europa aquí tiene que ponerse las pilas y hacer una serie de deberes. Pero creo que los empresarios en España o en Galicia tienen que entender que el mundo ha cambiado, que ahora la disrupción ya no es la excepción, es la norma. Que como todo cambia, se tienen que adaptar, diversificar sus fuentes, sus proveedores, que ellos van a exportar de cara al futuro con una serie de condiciones que no tenían antes: va a haber centros de distribución regionales, se va a pagar para que las empresas españolas produzcan, se les va a dar prioridad a las empresas europeas para que exporten y tengan una relación comercial más fluida dentro de Europa, vamos a tener un verdadero mercado europeo integrado. No es que yo sea pesimista y diga que el mundo se va a acabar. El capital no desaparece, se redirecciona.

¿Cuáles son los puntos fuertes de la economía española en este marco?

En este nuevo orden mundial, la energía se convierte en una infraestructura crítica. Ahí España puede jugar un papel importantísimo como exportador para el resto de Europa de energías limpias. Vamos hacia un mundo donde el mercado interno europeo se tiene que multiplicar por dos o por tres y ahí España tiene los centros logísticos, centros de distribución. Podemos ser un gran exportador agroalimentario. Nos vamos a un mundo donde la tecnología va a jugar un papel importantísimo: ¿por qué España no puede ser la California o la Florida de Europa? ¿Por qué la gente se va a trabajar allí? Porque quiere ir a un sitio donde haya calidad de vida, sol y condiciones propicias. España podría ser ese lugar que concentre el talento necesario para el desarrollo de tecnología desde aquí. Y serán necesarios procesos de reconstrucción en muchos lugares y tenemos empresas de primer orden mundial en todo lo que es infraestructura pública.

Rúa Ribadeo 5, Lugo • Tlfno: 982 29 81 00 • (Grupo El Progreso)

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte