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Nevaco Global
8 de septiembre de 2026

"El objetivo debe ser el derecho a permanecer en Extremadura"

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-¿Qué balance hace e estos 40 años de pertenencia de España a la UE y especialmente de lo que esa integración ha supuesto para Extremadura?

-Para España ha sido uno de los grandes motores de modernización económica, social y territorial, pero lo ha sido especialmente para las denominadas regiones menos desarrolladas como Extremadura. Cuando uno se pregunta qué ha significado la Unión Europea para Extremadura, la respuesta está en la vida cotidiana de nuestros ciudadanos. Está en las carreteras que hoy conectan territorios que antes permanecían aislados, en los hospitales y centros de salud que ofrecen servicios impensables hace cuarenta años, en las universidades que han permitido formar a generaciones enteras de extremeños y en todas las demás oportunidades que hoy tenemos.

Europa, para Extremadura, ha sido modernización, cohesión y estabilidad. Ha sido, sobre todo, una herramienta decisiva para reducir desigualdades históricas y acercar nuestra región a niveles de bienestar y desarrollo que durante décadas parecían inalcanzables.

Extremadura llegó en el año 1986 a la entonces Comunidad Económica Europea en una posición de clara debilidad estructural. Era una región con enormes carencias en infraestructuras, con una economía dependiente casi exclusivamente del sector primario, con una base industrial muy limitada y con una emigración masiva que amenazaba la continuidad y vitalidad de muchos municipios extremeños. Durante años, miles de jóvenes tuvieron que abandonar esta tierra buscando oportunidades que aquí no encontraban. Aquella Extremadura necesitaba algo más que buenas intenciones: necesitaba inversión, recursos y perspectivas de futuro. Y Europa respondió.

Pese a la inversión recibida Extrenadura sigue lejos de la media europea ¿ qué se ha hecho mal o qué no se ha aprovechado suficientemente durante estas cuatro décadas?

-Las cosas no se han hecho mal, todo lo contrario, las cosas se han hecho bien, pero partíamos de una situación muy distinta respecto a otras regiones, incluso, dentro de nuestro propio país, hoy Extremadura no es ni la sombra de lo que era hace 40 años. Nos quedan retos, pero nuestras ciudades y pueblos tienen hoy servicios e infraestructuras impensables, nuestras empresas exportan, compiten y son punteras hasta en biotecnología cuando nuestros abuelos no habrían sabido que significa esta palabra, y precisamente los enemigos de la política de cohesión acuden a este argumento que encierra su pregunta para pretender acabar con la política de cohesión que nos ha hecho ser más competitivos y tener unas sociedades más justas. No estamos lejos, estamos cada vez más cerca, y por eso necesitamos una PAC fuerte y una política de Cohesión fuerte que no nos deje tirados. No es lo mismo partir de 10 que de menos 10. Gracias a esa política, Extremadura ha contado durante décadas con un acceso prioritario a fondos europeos que han permitido financiar infraestructuras, mejorar servicios públicos, impulsar el desarrollo rural, apoyar a las empresas y modernizar sectores estratégicos de nuestra economía.

Europa está presente en buena parte de la transformación que ha vivido nuestra comunidad autónoma. Está en las autovías, en las depuradoras, en los centros educativos, en los programas de formación y empleo, en la digitalización de nuestros municipios y en muchas inversiones que hoy consideramos normales, pero que difícilmente habrían sido posibles únicamente con recursos propios. Sin la solidaridad europea, Extremadura no habría avanzado al ritmo al que lo ha hecho en estas cuatro décadas.

Pero los beneficios de pertenecer a la Unión Europea no han sido únicamente materiales. Europa también ha supuesto apertura, oportunidades y proyección internacional. El mercado único ha permitido que nuestros productores puedan competir en igualdad de condiciones dentro de un espacio económico de cientos de millones de consumidores, sin barreras comerciales y bajo normas comunes.

Sectores fundamentales para nuestra economía, especialmente el agroalimentario, han encontrado en Europa una plataforma de crecimiento y reconocimiento internacional. Los aceites, los vinos, los productos ibéricos, las frutas y hortalizas extremeñas han podido acceder a mercados que hace décadas eran prácticamente inaccesibles para una región como la nuestra, y eso no es hacerlo mal es hacerlo muy bien aprovechando las oportunidades que nos ha dado la Unión.

Como integrante de la Comisión de Desarrollo Regional (REGI) del Parlamento Europeo ¿Qué debe hacer Extremadura para seguir siendo prioritaria en el reparto de Fondos europeos y evitar que la política de cohesión pierda peso?

Lo que esta haciendo la presidenta María Guardiola, que ha sido la ponente en el Comité de las Regiones del FEDER, que es el fondo europeo de desarrollo regional: defender que la cohesión no es una política de solidaridad, sino que es parte de la competitividad que pretende Europa. Si Europa quiere crecer tenemos que hacerlo juntos y prestando herramientas a aquellos que solos no podemos hacerlo.

¿Le preocupa que el aumento del gasto en defensa, seguridad o competitividad industrial pueda reducir recursos destinados a la cohesión territorial y a las regiones como Extremadura?

No, porque el presupuesto tiene una nueva estructura y también de estas partidas Extremadura puede beneficiarse, lo que me preocupa es que ahora el modelo de financiación se basa en los NEXt Generations, es decir, que cada país tendrá una asignación y cada país debe presentar su propio plan nacional, España ha perdido la oportunidad transformadora que nos ofrecían esos fondos y ha dejado de utilizar gran parte de estos, me preocupa que el actual gobierno de España elabore un Plan que vuelva a dejar marginada a Extremadura como lo ha hecho con la financiación autonómica, beneficiando a sus socios o defendiendo sus pactos políticos por encima de los intereses de nuestra tierra, como está haciendo con Almaraz. Esa es la gran preocupación que tengo.

El campo extremeño considera que las exigencias medioambientales europeas aumentan y disminuye la rentabilidad ¿cómo se puede conciliar la protección del medio ambiente con la supervivencia económica de agricultores y ganaderos?

-El campo tiene razón, venimos de la política verde y circular que impuso en el Parlamento, en la Comisión y en el Consejo el anterior mandato, la realidad se ha impuesto a la política de despachos y por ello desde el Grupo Popular Europeo hemos emprendido una contrarreforma para paliar los daños en el campo, rebajando los tramites administrativos y flexibilizando las exigencias, poco a poco hay que revertir esa política sin renunciar a los objetivos climáticos que el propio campo respeta. Por poner un ejemplo, la Comisión Europea ha presentado el 17 de julio de 2026 su propuesta de revisión del Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (ETS). La revisión actualiza el principal instrumento de la UE para reducir emisiones, con el objetivo de alinearlo con las metas de 2040 mientras se da más margen y apoyo a la industria. La Unión Europea no es perfecta, pero representa una fortaleza compartida frente a problemas que ningún territorio podría afrontar solo.

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