Dos plantas textiles pertenecientes al grupo Will Der SA cerraron con pocas horas de diferencia y dejaron sin empleo a 120 trabajadores. Las fábricas, ubicadas en Las Flores y General Pacheco, provincia de Buenos Aires, producían prendas deportivas para reconocidas marcas nacionales e internacionales.
Según informó BAE Negocios, los cierres fueron comunicados el viernes 7 de agosto: primero a los 30 empleados de la planta de Las Flores y, horas después, a unos 90 trabajadores de General Pacheco. Los responsables de la compañía argumentaron que atravesaban una delicada situación financiera, marcada por la falta de pedidos, el endeudamiento y el crecimiento de las importaciones.
Will Der SA fue fundada en 2006 por el empresario textil Marcelo López Imizcoz, quien inició su trayectoria en Gatic y acumuló más de tres décadas de experiencia en el sector. En la compañía también participan su hijo Gonzalo López Imizcoz y los socios Armando Anasal y Santiago "Tati" Phelan, exjugador y exentrenador de Los Pumas, quien ocupa la presidencia.
Las plantas elaboraban indumentaria para Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Ruge, además de la italiana Macron, vinculada a la fabricación de prendas para clubes de fútbol.
El circuito productivo estaba dividido entre ambas fábricas bonaerenses. En General Pacheco se realizaban el corte y estampado de las telas; posteriormente, las prendas eran enviadas a Las Flores para la confección y finalmente regresaban a Pacheco para el empaquetado.
“El viernes pasado a la mañana se presentaron los dueños a la planta de Las Flores y comunicaron a sus 30 empleados que la fábrica cerraba. A la tarde vinieron a la planta de General Pacheco y nos reunieron a todos, como 90 somos, para decirnos que cerraban”, relató Mirtha Ayala, costurera y jefa de hogar que llevaba cuatro años trabajando en la firma, según publicó BAE Negocios.
Durante el encuentro con los empleados, Phelan explicó las razones que llevaron a la compañía a detener las operaciones. “La situación llegó al límite; venimos peleándola, pero es un pésimo tiempo. Venimos tratando de luchar para conseguir laburo y darle continuidad a la fábrica, pero ya no da para más”, sostuvo.
El empresario señaló que habían intentado conseguir trabajos alternativos, incluso en sectores alejados de la indumentaria deportiva. “Fui a buscar empresas de minería, de otros rubros para hacer mamelucos, aunque sea, tapando agujeros que mostraban el poco trabajo que hay”, manifestó.
Phelan apuntó particularmente contra dos factores: el ingreso de productos importados y la caída de las compras de las grandes marcas. “Mucho de lo importado está reemplazando a lo nacional y mucho de lo que no consumen las marcas y no hay reposición, todo eso nos mata”, afirmó.
Según explicó, comenzaron a aparecer pedidos para enero, febrero y marzo del próximo año, pero la compañía no contaba con suficiente actividad para atravesar los meses restantes de 2026.
El exentrenador sostuvo que la empresa llevaba alrededor de un año y medio intentando sostener la producción. Mencionó dificultades para cobrar, pagos mediante cheques a 150 días y problemas financieros crecientes.
“Si yo viera una luz me animo a seguir, pero lo que viene es peor, todas las empresas están cerrando y las marcas no compran; no hay manera de poder continuar”, manifestó.
También reconoció que la empresa había recurrido al financiamiento para cumplir con sus obligaciones. “Para pagar el aguinaldo tomamos créditos, cambiamos cheques, pagamos en descubierto, pero el aguinaldo llegó”, señaló. Entre los últimos trabajos que permitieron mantener actividad mencionó la confección de remeras para Lali Espósito.
Armando Anasal, otro de los socios, también habló frente a los trabajadores y cuestionó la situación económica que atraviesa el sector. “No quiero endeudarme más, no voy a saber cómo afrontarlo. Toda mi vida pensé en ser industrial”, expresó.
La incertidumbre también alcanzó a las indemnizaciones. Los responsables de la firma les comunicaron a los trabajadores que no podían garantizar el pago completo de las obligaciones derivadas de los despidos.