Ciudad de México- México y la Unión Europea (UE) consolidaron el viernes una poderosa alianza con la firma de un acuerdo que amplía el acceso a sus mercados y garantiza inversiones en medio de la turbulencia generada por la política de aranceles de la administración de Donald Trump.
El convenio, que extiende el tratado de libre comercio vigente desde hace dos décadas, fue suscrito por la mandataria Claudia Sheinbaum y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante una cumbre bilateral que se realizó en el palacio de gobierno mexicano, que fue considerada por los líderes como “un nuevo capítulo en nuestra asociación estratégica”. En el evento también participó el jefe del Consejo Europeo, António Costa.
Tras la firma del convenio, Von der Leyen afirmó que la relación entre el bloque europeo y México entra ahora en un “momento histórico” y aseguró que el acuerdo “nos da grandes alas para volar bien alto”.
En la actualidad la UE es el tercer socio comercial de México después de Estados Unidos y China, y el segundo mayor mercado de exportación.
En el país latinoamericano operan unas 11,000 empresas europeas que generan más de cinco millones de empleos directos e indirectos, detalló la presidenta de la Comisión Europea, y agregó que espera que se multipliquen las inversiones con la modernización del acuerdo global y las firmas de un convenio comercial interino y un documento para un diálogo estratégico.
Von der Leyen anunció que para impulsar la integración la UE ha dispuesto un fondo de unos $5,800 millones.
Por su parte, Sheinbaum expresó que los convenios representan un “ejemplo para el mundo” y la posibilidad de “consolidar una relación estratégica basada en el respeto mutuo, la igualdad entre naciones”, y aseguró que abren “enormes oportunidades” para ampliar el intercambio, fortalecer las cadenas de producción y estimular las nuevas inversiones y empleos.
La mandataria descartó que los acuerdos con la UE sean contradictorios con el tratado comercial que mantiene México con Estados Unidos y Canadá (el T-MEC), y dijo que por el contrario “fortalecen” a Europa y Estados Unidos. Washington y México esperan iniciar el 27 de mayo las conversaciones formales para la revisión del convenio trilateral.
Europa y Asia sufren los efectos de la guerra de aranceles provocada por el presidente de Estados Unidos.
Para los 27 países que integran el bloque europeo también es una prioridad Estados Unidos pese a los vaivenes de las relaciones comerciales.
Esta semana legisladores y Estados miembros de la UE llegaron a un acuerdo para aplicar un pacto comercial firmado en agosto pasado con Washington. La decisión se dio en medio de las amenazas de Trump que anunció que si la ratificación del tratado no se daba antes del 4 de julio impondría nuevos aranceles sobre los automóviles y camiones europeos.
El acuerdo contempla un tope arancelario de 15% sobre la mayoría de las importaciones europeas, mientras que los aranceles sobre los productos industriales de Estados Unidos se reducirían a cero.
En una declaración conjunta, los líderes de México y la UE afirmaron el viernes que la modernización del acuerdo “reforzará aún más el diálogo político, la cooperación y los flujos comerciales, inversión, ciencia, tecnología e innovación”, y “mejorará la seguridad económica”.
Sobre el impacto que generará el acuerdo entre México y la UE, empresarios y especialistas estiman que los efectos comenzarán a sentirse en el primer año con la reducción de aranceles en más del 90% del comercio, nuevos proyectos en minerales críticos, mayor inversión europea y un impulso a sectores como la agroindustria, manufactura, energía, farmacéutica y servicios digitales.
Entre los productos agrícolas mexicanos que podrían verse beneficiados por el convenio están el plátano, el café, la miel, el azúcar, los espárragos, los tomates en conserva y el limón.