El Ejército de Estados Unidos anunció el sábado las primeras muertes de soldados estadounidenses por fuego directo de Irán desde los primeros días de la guerra, al informar que dos militares murieron y otro se encuentra desaparecido tras un ataque contra una base en Jordania.
Los soldados murieron el viernes mientras fuerzas estadounidenses y aliadas se defendían de ataques iraníes con misiles balísticos y drones, indicó un comunicado. Otros cuatro militares que fueron evacuados por razones médicas a hospitales en Jordania recibieron posteriormente el alta. Las identidades de los fallecidos no fueron divulgadas.
Desde que comenzó la guerra, 16 militares estadounidenses han muerto y más de 430 han resultado heridos.
Minutos antes, el líder supremo de Irán había advertido que Estados Unidos recibiría “lecciones inolvidables” si continuaba atacando a la República Islámica.
Las declaraciones, leídas en la televisión estatal y atribuidas a Mojtaba Khamenei, quien no ha sido visto desde que comenzó la guerra, también calificaron la firma del presidente Donald Trump como “inútil e inválida”. Los comentarios se produjeron horas después de que un negociador informara que Teherán suspendería sus compromisos con el acuerdo provisional firmado hace aproximadamente un mes.
Las declaraciones de Teherán rompieron otro frágil hilo diplomático, mientras la guerra continúa sin un final a la vista. El acuerdo buscaba poner fin de manera permanente a los enfrentamientos. Ahora, Khamenei advierte sobre “lecciones” no solo de Irán, sino también de sus grupos armados aliados en la región, a los que llamó el “Eje de la Resistencia”.
Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques dirigidos contra infraestructura y objetivos militares. Su disputa por el estrecho de Ormuz se ha intensificado en un conflicto cada vez más centrado en el control de esa vía marítima esencial, por la que anteriormente transitaba una quinta parte del petróleo crudo del mundo.
Los ataques amenazan a la población civil y los servicios esenciales, incluidas las plantas desalinizadoras que producen agua potable, mientras la economía mundial vuelve a mantenerse en alerta.
El Comando Central de Estados Unidos informó temprano el sábado que su séptima noche consecutiva de ataques alcanzó “instalaciones de vigilancia, infraestructura logística militar, almacenes subterráneos de armas y capacidades marítimas”.
Estados Unidos incumplió sus compromisos con el acuerdo firmado hace cerca de un mes y, por ello, Irán “ya no los está implementando”, declaró a la televisión estatal Kazem Gharibabadi, viceministro de Relaciones Exteriores iraní.
Los daños más graves provocados por los ataques iraníes del sábado se registraron en Kuwait, donde fueron impactadas una planta desalinizadora y una instalación petrolera, según las autoridades kuwaitíes y la Corporación Petrolera de Kuwait. Ninguna de las entidades reveló las ubicaciones.
Los ataques causaron heridas a varias personas en la instalación petrolera y provocaron un incendio en la planta desalinizadora, lo que obligó a desconectar varias unidades de generación eléctrica.
Fue el segundo ataque contra una planta desalinizadora en dos días en la pequeña nación desértica, que depende de la desalinización para obtener el 90% de su agua potable.
Varios bomberos y un trabajador resultaron heridos mientras combatían otros dos incendios provocados por ataques iraníes, según la Fuerza de Bomberos de Kuwait.
Este video refleja el caos en los Emiratos Árabes Unidos, como consecuencia de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.