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Nevaco Global
2 de noviembre de 2026

A dos días de elecciones de EE.UU: Trump amenaza con vetos y Justicia interviene en Alaska

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Nueva York - A dos días de que las urnas definan el equilibrio de poder en Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se presentó como el futuro “señor Veto” ante la posibilidad de que los demócratas conquisten el Congreso, mientras los tribunales frenaban las maniobras federales para intervenir en el recuento y las encuestas daban ventaja a la oposición.

Estas son las claves de la jornada de este domingo: Hoy se habla de:

Trump aseguró que podría convertirse en el “señor Veto” si los demócratas conquistan la mayoría en el Congreso el próximo martes.

El mandatario detalló en una entrevista con la cadena Fox News publicada hoy que, en ese escenario, recurriría al veto de las iniciativas de la oposición durante “un mes o dos” para obligar a los legisladores a negociar acuerdos con la Casa Blanca, aunque insistió en quelos republicanos mantendrán el control tanto del Congreso como del Senado. El termómetro:

Una jueza federal de Alaska desestimó una demanda del Departamento de Justicia con la que la Administración federal intentaba retrasar la certificación electoral y segregar papeletas ante la posibilidad de que la coincidencia de dos candidatos con nombres similares (el republicano Dan S. Sullivan y el independiente Daniel J. Sullivan Jr.) confundiera a los electores.

La magistrada Sharon L. Gleason determinó que el Gobierno carece de legitimación y advirtió de que ordenar a las autoridades investigar la intención del electorado vulneraría el derecho constitucional al voto secreto en vísperas de las urnas. Con nombre propio:

La congresista federal demócrata Haley Stevens sacudió la campaña en el estado clave de Michigan tras respaldar públicamente al candidato republicano al Senado, Mike Rogers, en una de las contiendas que pueden decidir el control de la Cámara Alta.

Stevens, que perdió en agosto las primarias demócratas frente a Abdul El-Sayed, apareció este domingo junto a Rogers en un servicio religioso en Detroit y anunció su respaldo al republicano después de que el candidato demócrata le pidiera mantenerse alejada de su campaña, en medio de las discrepancias entre ambos sobre Israel.

El gesto fue celebrado por Trump, quien calificó la decisión de “valiente”. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, describió en X la decisión de Stevens como una “traición despreciable”. La otra noticia:

El Partido Demócrata aventaja en siete puntos porcentuales a los republicanos en la intención de voto genérica para el Congreso (52 % frente a 45 %), según un sondeo nacional difundido este domingo por la cadena NBC News.

La encuesta sitúa el índice de desaprobación de Trump en el 60 %, marcado por el persistente descontento ciudadano con la economía, el costo de la vida y el rumbo del país. Hoy explicamos qué es:

El recuento de votos tras la noche electoral. En Estados Unidos, conocer los primeros resultados la noche de las elecciones no significa que todos los sufragios estén ya contabilizados.

Las diferencias entre las leyes estatales sobre el voto por correo, los plazos para recibir papeletas y los procedimientos de certificación hacen que el recuento pueda prolongarse durante varios días, e incluso semanas en algunos estados.

California, el más poblado del país, es uno de los casos más representativos. Las autoridades aceptan papeletas enviadas por correo con matasellos del día de las elecciones que reciban hasta siete días después, y los condados tienen hasta el 3 de diciembre para certificar los resultados.

En Washington, otro estado de la costa oeste donde el voto se realiza casi íntegramente por correo, el recuento puede tardar días. En las elecciones de 2024, se necesitaron cuatro días para contabilizar el 90 % de los sufragios.

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«Hay señales de que el apoyo de la América rural a Donald Trump se debilita». Christopher Gibbs habla desde una nave de su finca en las inmediaciones de Sidney (Ohio) entre su tractor y los aperos del campo. «Es como aquello de las cinco etapas del duelo. Durante un tiempo, el movimiento MAGA ('Make America Great Again', 'Hacer grande a EE.UU. otra vez', el lema político de Trump) tenía aquí mucha presencia, mucho orgullo, era algo tribal. En Ohio los carteles y las banderas con su nombre ondeaban todo el año, en invierno y en verano. Pero en los últimos 18 meses han desaparecido. Están callados. Y las organizaciones agrícolas, que han apoyado a Trump, empiezan a carraspear, a prepararse para hablar».La América rural hablará este martes, como el resto del país, en las urnas. Y este bastión de los republicanos y del trumpismo, desapegado de los demócratas desde hace mucho, podría determinar si se produce o no un vuelco que nadie esperaba a comienzos de año: que los demócratas arañen victorias en estados de fuerte implantación rural, donde Trump arrasó en 2024, como Iowa, Nebraska o Kansas. O como aquí, en el noroeste de Ohio , un océano de campos de cereal donde Gibbs es, como en la canción 'Islands on the Stream', una isla en la corriente (en su caso, contra corriente). Y no porque este granjero de melena sedosa y barba cana, camisa gastada y pantalón manchado de campo, tenga un aire a Kenny Rogers. Sino porque es un demócrata en un mar de republicanos. Sintonía de Trump con PutinGibbs sonríe cuando se le pregunta por qué se complicó la vida, por qué se hizo demócrata. Además de trabajar una explotación de ganado, soja y maíz de 220 hectáreas, es el presidente del Partido Demócrata en el condado. Pero hace pocos años lo era del Partido Republicano. «¿Te cuento la versión corta o la larga?», pregunta en un día que no tiene tiempo para nada. Es tiempo de cosecha, de grano y de votos. Mientras conversa con ABC, atiende por teléfono a su hijo, que está con la cosechadora en los maizales. Por la noche participa en un pequeño mitin. El resumen: fue por Trump. Y la puntilla para dar la espalda al multimillonario neoyorquino fueron su sintonía con Vladímir Putin y los aranceles , que impactaron de lleno en el campo.Él sigue siendo una rareza. El mundo rural, en el que dominan los valores conservadores -Dios, la familia, las armas- se entregó a Trump y permanece, en su mayoría, entregado. Buena parte de la culpa la tuvieron los propios demócratas. «En el último cuarto de siglo se han centrado en asuntos culturales que no se digieren bien en la América rural», reconoce Gibbs, en referencia a cuestiones como la agenda LGBTQ o el énfasis en las políticas de DEI (diversidad, equidad, inclusión).Pero el viento que ahora ondula su flequillo y los maizales sopla en su favor. Apoyado en el tractor, Gibbs explica el principal asunto que ha abierto una brecha entre Trump y su electorado, y con más incidencia en la América rural. «La cosechadora que yo utilizo tiene un depósito para 150 galones (un galón son casi 3,8 litros). El año pasado, el galón de diésel estaba incluso por debajo de 3,5 dólares. Ahora está casi a siete. Nos cuesta mil dólares llenar el depósito», explica. «El año pasado, el galón de diésel estaba incluso por debajo de 3,5 dólares. Ahora está casi a siete. Nos cuesta mil dólares llenar el depósito» Christopher Gibbs Presidente del Partido Demócrata en el condado de Shelby (Ohio)Es una subida del diésel -y del resto de combustibles- que está relacionada de forma directa con Trump, con la guerra de Irán y su impacto en los mercados energéticos globales . Y que es un elemento de lo que puede ser una tormenta política perfecta en el campo: la subida del diésel coincide con la temporada de cosecha, cuando más combustible tragan las cosechadoras y camiones; y el final de la cosecha coincide con las 'midterms', las elecciones legislativas de mitad de mandato, donde los republicanos pueden perder sus mayorías en las dos cámaras. Todo apunta a que lo harán en la Cámara de Representantes. Y si hay descalabro en estados que han sido muy 'trumpistas', con la ayuda del desgaste del apoyo en el campo, también podrían perder el Senado. Un problema temporalDesde la finca de Gibbs al centro de Sidney apenas se ven carteles de candidatos republicanos y ninguna bandera de Trump en las casas y negocios que se asoman a la carretera. «Pues yo no veo que haya falta de entusiasmo por los candidatos republicanos en este condado», replica Dan Cecil , el homólogo de Gibbs en la otra orilla política. El actual presidente local del Partido Republicano ha citado a este periódico en una cafetería que parece sacada de Brooklyn -barista con bigote, café a cinco dólares-, acompañado de dos granjeros que ofrecen otro punto de vista. «Este problema del diésel es temporal y para mí no es una gran preocupación», dice Mack Knupp , un joven agricultor. Asegura que eso solo supone un incremento del 2% en sus costes totales de producción que «no va a cambiar mi decisión de voto sobre el futuro de EE.UU. y sobre su prosperidad».«La cuestión económica siempre va a ser importante. Pero la gente del campo entiende que no pueden renunciar a sus pilares sociales y culturales por algo temporal», incide Cecil, que subraya asuntos como el aborto, la agenda transgénero o el «adoctrinamiento» de los niños en los colegios como líneas rojas por las que la América rural no va a votar a los demócratas.«La cuestión económica siempre va a ser importante. Pero la gente del campo entiende que no pueden renunciar a sus pilares sociales y culturales por algo temporal» Dan Cecil Presidente del Partido Republicano en el condado de Shelby (Ohio)«Estos campos no son nuestros, pertenecen a Dios, nosotros solo somos sus administradores», dice Brent Kleinhans , que hace números en una libreta para explicar que el impacto económico no es para tanto y que hay poca gente más patriótica que los granjeros. «Al final, es lo que dijo John Fitzgerald Kennedy en 1961: 'No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregunta qué puedes hacer tú por tu país'».Estos tres republicanos secundan la posición de Trump sobre la guerra de Irán, el asunto que ha hundido su popularidad en EE.UU . «Los precios del combustible son un trastorno que sabemos que es temporal y que evita un problema de futuro mucho mayor», dice Knupp sobre la posibilidad de que Teherán desarrolle el arma nuclear. Al salir de la cafetería reina un olor acre, con el punto de dulzor del excremento. Sopla viento noroeste y trae el aroma del estiércol de pollo que se utiliza ahora para abonar el campo. El olor acompaña hasta un silo a las afueras de Sidney, otra vez en el mar de cereal, donde Kevin Burger , un agricultor local, acaba de descargar un camión de maíz. Él es votante republicano y no va a cambiar su voto. Pero cree que otros sí lo harán. «Probablemente va a tener impacto», dice sobre el precio del combustible y otros incrementos derivados de la guerra, como el de los fertilizantes. «La gente tiene sus valores, pero cuando les tocan la cartera eso afecta al voto».«Yo siento que el estado de ánimo está cambiando en la América rural», asegura por teléfono Joe Logan , que lidera el Sindicato de Granjeros de Ohio, una organización que ha sido crítica con Trump. «Muchos se están dando cuenta de que Trump dijo en su día lo que querían escuchar y no solo no lo ha hecho, sino que ha hecho lo contrario. Hay mucha decepción. Creo que algunos pasarán a votar a los demócratas y, sobre todo, muchos se quedarán en casa».«La gente tiene sus valores, pero cuando les tocan la cartera eso afecta al voto» Kevin Burguer AgricultorEsa percepción tiene reflejo en las encuestas. En una reciente de Fox News, el canal de noticias más cercano a los republicanos, el apoyo de la América rural ha pasado del 63% que Trump obtuvo en la elección de 2024 al 49% actual . Menos de un cuarto de los votantes de entornos rurales dice que la economía va por buen camino. Logan va más allá de los precios acuciantes del combustible. El campo ha sufrido como pocos con la guerra arancelaria, que ha limitado mercados clave para los agricultores estadounidenses. Por ejemplo, el de la soja en China: el 40% de esta legumbre que importaba el gigante asiático era de EE.UU. y ahora ha bajado al 23%. Y los castigos arancelarios de Trump a socios comerciales han encarecido la maquinaria agrícola, los fertilizantes y otros suministros. Para compensar todo esto, Trump ha hecho llover dinero sobre el campo. En lo que va de año, los subsidios agrícolas acumulan 55.000 millones de dólares. Y a pocas semanas de la cita con las urnas, el presidente prometió otra subvención para el diésel de 8.000 millones. El presidente, forzado a hacer campaña en el campo Las grandes figuras de los partidos suelen dedicar sus mítines de final de campaña a los territorios en mayor disputa, esos donde las fuerzas entre los contrarios están igualadas. Es significativo que este domingo Donald Trump haya tenido que acudir a dos estados en los que ha arrasado en su carrera política y donde los republicanos no deberían sufrir: Iowa, donde ganó hace dos años por 13 puntos, y Kansas, donde se impuso por 16 puntos. Son dos estados de fuerte implantación republicana y con mucha presencia del entorno rural, el territorio que hasta ahora ha sido ideal para Trump. Pero en Kansas, un pastor metodista que ganó las primarias demócratas ha puesto en peligro el escaño del senado. Y en Iowa, uno de los grandes estados rurales del país, están amenazados tanto el escaño al senado como el puesto de gobernador.Síndrome de Estocolmo«El campo sufre un síndrome de Estocolmo con Trump», aduce Gibbs, de vuelta en su nave agrícola. «Un tercio de los ingresos de los granjeros viene ahora del Gobierno» . Pero ese rescate continuo, advierte, no llega a todo el mundo. Hay mucha gente en la América rural a la que apenas le tocan los subsidios, que sigue pagando un combustible muy alto por llenar el depósito de su camioneta, y que irá cabreada a las urnas. Pero Gibbs advierte que, incluso si las cosas van bien en estas 'midterms', los demócratas tienen que ofrecer otras cosas a la América rural. «De lo contrario, su voto se esfumará en 2028», dice sobre las próximas presidenciales. «Ahora votarán contra Trump, contra el combustible, contra los aranceles. Pero si no logramos políticas que tengan aquí sentido, solo con que los republicanos tengan un candidato en su sano juicio volverán con ellos».

2 nov 2026
Bukele también le declara la guerra a las pandillas en Haití
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Bukele también le declara la guerra a las pandillas en Haití

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele , que acabó con las pandillas en su país, después de años de violencia convirtiéndose en una referencia en la lucha contra estos grupos en toda la región, ha enviado esta semana tropas a Haití para rescatar a cuatro militares de sus fuerzas armadas que desaparecieron en la isla caribeña. Se trata de un contingente de 2.000 soldados. Los elementos desaparecidos habrían sido emboscados por las pandillas que controlan parte del país más pobre del hemisferio. El pasado18 de octubre un vehículo blindado en el que se trasladaban cuatro soldados salvadoreños fue atacado con explosivos e incendiado en el barrio Santo de Croix-des-Bouquets, al norte de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Aunque las Fuerzas Armadas salvadoreñas informaron que los efectivos lograron salir del vehículo en llamas, desde ese momento se desconoce su paradero y su estado de salud. El norte de Puerto Príncipe es una de las zonas más peligrosas de Haití. Las pandillas controlan la vida cotidiana y la policía local solo puede ingresar en contadas ocasiones y en vehículos blindados. El epicentro de la violencia es el barrio de Cite Soleil, población iniciada en los años 60 y que se pobló a partir de la migración interna consecuencia de la pobreza rural y de la devastación del terremoto del 2010. Es también el corazón de la religión vudú que se hace notar en los múltiples panteones en honor a una familia de espíritus que veneran la muerte. Restos calcinadosEl diario 'The New York Times' reportó el hallazgo de restos calcinados en las afueras de la capital haitiana que presuntamente podrían corresponder a los soldados, citando fuentes como el grupo de seguridad privada Hero Client Rescue. Sin embargo, Bukele ha rechazado que los restos sean de soldados salvadoreños. Los militares centroamericanos desaparecidos forman parte de un contingente organizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que fue desplegado en Haití para garantizar el orden público de cara a las próximas elecciones presidenciales. Las estadísticas son devastadoras: producto de la guerra entre pandillas, y del ensañamiento con la población, según la ONU, en lo que va de 2026, la violencia criminal se ha cobrado la vida de más de 5.700 personas. Un desglose trimestral previo reflejó más de 1.600 asesinatos solo entre enero y marzo. Producto de la guerra entre pandillas y del ensañamiento con la población, en lo que va de 2026 la violencia criminal se ha cobrado la vida de más de 5.700 personas, según la ONUInicialmente, la población haitiana iba a acudir a las urnas a mediados de año, luego la fecha se trasladó a diciembre y ahora todo indica que la votación será en julio del próximo año. El aplazamiento es consecuencia directa de la espiral de violencia. De momento, los principales candidatos a la presidencia son el excanciller Claude Joseph , el expresidente interino Jocelerme Privert y, acaso la figura más popular en el electorado, el expresidente Michelle Martelly, quien está acusado de supuesta colusión con el narcotráfico y está sancionado por la Unión Europa y por Estados Unidos. La incursión militar salvadoreña agrega dudas al proceso electoral. Desde el inicio de la operación, Bukele, quien todavía no confirma si asistirá a la Cumbre Iberoamericana de Madrid la semana que viene, ha tenido que explicar que no se trata de una invasión.«Casi hemos terminado de desplegar a nuestros soldados y equipos en suelo haitiano. Esta no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión del país de Haití. No somos una gran potencia. No tenemos interés en dominar al pueblo haitiano, ni en apropiarnos de la riqueza de Haití», escribió Bukele en sus redes sociales. El presidente aseguró que El Salvador está asumiendo mayoritariamente el costo del despliegue, aunque cuente con ayuda logística de otras naciones. «Es con nuestros propios y modestos fondos que estamos cubriendo el 90% de los gastos», subrayó.Aunque el mandatario salvadoreño mencionó contar únicamente con apoyo logístico, medios locales reportaron la llegada de aviones militares estadounidenses al aeropuerto Toussaint Louverture de Puerto Príncipe. Este viernes el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador confirmó que Bukele informó, a inicios de semana, sobre un «despliegue robusto» al primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aime. El mayor contingente extranjeroEl Gobierno haitiano ha calificado la desaparición de los soldados salvadoreños de secuestro y aseguró que su localización es una prioridad absoluta. La movilización representa el mayor contingente extranjero enviado por una sola nación a Haití desde el fin de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en 2017, de acuerdo con la agencia EFE.Adjunto a un mensaje en criollo dirigido al «pueblo haitiano», Bukele compartió este jueves en su cuenta de X un vídeo en el cual se ve a militares abordando vuelos y vehículos de combate y helicópteros listos para ser transportados. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría respaldado en privado la ampliación del despliegue militar de Nayib Bukele en Haití, según una revelación publicada este viernes por el medio digital Axios. Durante una llamada telefónica el martes 27 de octubre, Trump le habría dicho a su homólogo salvadoreño: «Haz lo que tengas que hacer».El territorio haitiano está en disputa entre alrededor de 200 pandillas. Una de las principales es Viv Ansanm, creada formalmente a finales de 2023, es una coalición que agrupa a las dos históricas federaciones rivales (G9 an Fanmi e Alye y G-Pèp) para coordinar ataques contra las instituciones del Estado y mantener el control territorial conjunto. Uno de sus jefes identificados es Jimmy Chérizier (alias «Barbacoa»), un expolicía que controla el crimen organizado en la capital haitiana. Las pandillas tienen el control efectivo de las carreteras nacionales y controlan el transporte de combustibles y alimentos. Operan aspectos logísticos para el trasiego de armas y drogas en todo el Caribe. También realizan actividades de extorsión en zonas de puertos y aeropuertos e incursionan en todo tipo de negocios lícitos como la agricultura.

2 nov 2026