Amplia relación entre Francia y Guatemala
Guatemala tenía 10 años de vida como nación independiente cuando ambos países establecieron relaciones.
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El gigante asi�tico bate un nuevo r�cord de exportaciones impulsado por los chips para la IA y los coches el�ctricos, pero afronta una desaceleraci�n del crecimiento que evidencia la debilidad del consumo interno
Mientras en Europa las f�bricas de autom�viles recortan producci�n, en los puertos chinos los cargueros siguen zarpando a un ritmo r�cord. Contenedor tras contenedor salen de los puertos de Shanghai, Ningbo o Shenzhen millones de coches el�ctricos, semiconductores, maquinaria industrial y aparatos de aire acondicionado con un mismo destino: un mundo que compra cada vez m�s productos fabricados en China.
El gigante asi�tico ha vuelto a demostrar que, pese al enfriamiento de su econom�a dom�stica, conserva intacta su enorme capacidad para inundar los mercados internacionales. Cuanto m�s d�bil se muestra el consumo dentro de China, m�s depende el pa�s de vender fuera.
Los �ltimos datos publicados esta semana por la Administraci�n General de Aduanas reflejan esa contradicci�n. Las exportaciones chinas alcanzaron en junio un r�cord hist�rico de 412.000 millones de d�lares, muy por encima de las previsiones de los analistas.
Los env�os al exterior crecieron un 27% interanual, aceler�ndose respecto al 19,4% registrado en mayo y consolidando el mayor super�vit comercial del planeta. Todo apunta a que Pek�n volver� a acercarse, e incluso podr�a superar, el r�cord de aproximadamente un bill�n de d�lares de super�vit comercial conseguido el a�o pasado.
El crecimiento ha sido impulsado por varios motores simult�neos. Por un lado, la explosi�n mundial de la IA contin�a disparando la demanda de chips y componentes electr�nicos fabricados en China. Solo en junio salieron del pa�s unos 32.000 millones de circuitos integrados. Las exportaciones de semiconductores aumentaron un 122% respecto al mismo periodo del a�o anterior, mientras que los equipos inform�ticos crecieron un 53%, reflejando el apetito global por la infraestructura necesaria para alimentar la revoluci�n de la IA.
El otro gran protagonista vuelve a ser el autom�vil chino. Las exportaciones mensuales superaron por primera vez el mill�n de veh�culos, con un incremento del 72% en volumen respecto al a�o anterior. Marcas como BYD, Chery, Geely o SAIC contin�an ampliando su presencia internacional aprovechando unos costes de producci�n dif�cilmente igualables por sus competidores occidentales. Lo que hace apenas una d�cada parec�a una industria centrada en copiar modelos extranjeros se ha convertido en uno de los mayores quebraderos de cabeza para fabricantes europeos, japoneses y estadounidenses.
Ese �xito exportador se deja sentir especialmente en Europa. Los env�os chinos hacia la UE aumentaron un 18,5% en junio, muy por encima del 7,6% registrado el mes anterior. Los analistas se�alan que parte del incremento tambi�n responde al fuerte aumento de las ventas de aparatos de aire acondicionado durante las sucesivas olas de calor que han golpeado el continente, pero el fen�meno va mucho m�s all� de un verano especialmente c�lido.
Los veh�culos el�ctricos, las bater�as, la maquinaria industrial, los productos qu�micos, los paneles solares o los componentes tecnol�gicos siguen ganando cuota de mercado en Europa. Seg�n un an�lisis del Instituto Mercator de Estudios sobre China (MERICS), el super�vit comercial chino con la UE alcanz� durante el primer semestre el equivalente a unos 900 millones de euros diarios. Una cifra que resume el enorme desequilibrio existente entre ambos bloques y que alimenta una creciente inquietud en Bruselas.
En las instituciones comunitarias hace tiempo que dej� de hablarse �nicamente de competencia desleal. Ahora el t�rmino que m�s se escucha es el de "China Shock 2.0", una referencia al terremoto industrial provocado por la entrada de China en la Organizaci�n Mundial del Comercio en 2001, cuando millones de empleos manufactureros desaparecieron en Europa y Estados Unidos por la irrupci�n masiva de productos chinos de bajo coste.
La diferencia, advierten ahora numerosos economistas europeos, es que esta segunda ola afecta precisamente a los sectores considerados estrat�gicos para la autonom�a industrial del continente. Ya no se trata �nicamente de textiles o productos b�sicos, sino de autom�viles el�ctricos, bater�as, maquinaria avanzada, acero, productos qu�micos o tecnolog�as verdes, industrias sobre las que Europa pretende construir buena parte de su futura competitividad.
Precisamente por ese motivo, Bruselas y Pek�n acordaron una especie de tregua a principios de mes. Tras amenazas de investigaciones comerciales y represalias que acercaban a ambas partes a una guerra comercial, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, y el ministro chino Wang Wentao acordaron abrir un nuevo mecanismo permanente de consultas ministeriales para intentar alcanzar acuerdos antes de octubre.
El objetivo es ganar tiempo. Nadie quiere repetir una confrontaci�n similar a la que desde hace a�os enfrenta a China con Estados Unidos. Bruselas denuncia la falta de reciprocidad, las ayudas estatales chinas y el exceso de capacidad industrial que termina inundando los mercados europeos. Pek�n responde acusando a la UE de adoptar un creciente proteccionismo y sostiene que buena parte del desequilibrio comercial se debe a las restricciones europeas sobre las exportaciones de alta tecnolog�a hacia China.
Detr�s del tono diplom�tico, ambos bloques contin�an preparando sus respectivas herramientas de presi�n. La Comisi�n Europea estudia nuevos mecanismos de defensa comercial y posibles cuotas para determinados sectores, mientras China mantiene los controles sobre las exportaciones de tierras raras, imprescindibles para numerosas industrias europeas, y reclama el levantamiento de las restricciones tecnol�gicas impulsadas bajo la influencia de Washington.
Pero la fortaleza exportadora no logra ocultar las debilidades internas de la econom�a china. Apenas un d�a despu�s de conocerse las cifras r�cord del comercio exterior, la Oficina Nacional de Estad�stica public� unos datos mucho menos alentadores. El PIB creci� un 4,3% durante el segundo trimestre, por debajo de las expectativas del mercado y registrando el nivel m�s bajo desde finales de 2022. En el conjunto del semestre, el crecimiento se situ� en el 4,7%.
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Guatemala tenía 10 años de vida como nación independiente cuando ambos países establecieron relaciones.
El salario promedio en el país es el segundo más alto de toda la región, superado únicamente por el de los empleados de zonas francas en Uruguay The post Costa Rica es el país de América Latina en el que las zonas francas más aportan a su PIB appeared first on El Observador CR .