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Nevaco Global
13 de agosto de 2026

Vicepresidente Cruch: “Las malas decisiones pueden tener consecuencias que trasciendan al gobierno”

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El rector de la UV, Osvaldo Corrales, reiteró las críticas desde el CRUCH a los cambios en las bases del concurso Fondecyt, decisión que -a juicio del consejo debería quedar sin efecto- y advirtió que “la política de ciencias y tecnologías de un país tiene que ser una política de Estado.

En medio de la pública disputa por las nuevas bases del concurso Fondecyt de Postdoctorado 2027, diversos actores del ecosistema científico y educativo han manifestado un rechazo categórico a la decisión adoptada por el Ministerio de Ciencias. Lo que abrió un nuevo frente para la ministra Ximena Lincolao.

A las críticas se sumó el Consejo de Rectores, que pidió reconsiderar los cambios.  Así lo manifestó el rector de la Universidad de Valparaíso y vicepresidente ejecutivo del Cruch, Osvaldo Corrales, quien afirmó que el organismo “ha sido extraordinariamente claro desde el principio”.

“Nosotros enviamos una carta a la ministra pidiéndole que reconsiderara esta medida y se dejara sin efecto”, dijo en entrevista con El Mostrador.

Respecto a la decisión de establecer diez áreas prioritarias a las que se destinará hasta 70% de los recursos del concurso, Corrales enfatizó que esta modificación termina con el objetivo principal de destacar carreras de excelencia, ya que rompe con la lógica basada en la evaluación de proyectos por mérito científico y sin focalización temática.

“No es que nosotros nos opongamos a que haya prioridades, pero esas áreas estratégicas deberíamos definirlas en el marco de una política nacional de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación, que ojalá se dialogue con la mayoría de los actores del ecosistema”, insistió.

Asimismo, manifestó que ven con preocupación el sesgo del gobierno hacia las humanidades, las artes y ciencias sociales, “como si no fueran un aporte que permita enriquecer al país o incluso enriquecer el desarrollo científico y tecnológico”. “A nosotros nos parece que es una mirada incorrecta, hoy día lo que necesitamos son soluciones que sean interdisciplinarias y transdisciplinarias”, añadió.

La autoridad también indicó que el “gran consenso en torno a esto, a que no es una buena idea”,  es algo que a las autoridades debiera llamar a la reflexión.

“La política de ciencias y tecnologías de un país tiene que ser una política de Estado, porque es una política de largo plazo, cuyos frutos no se van a obtener en el transcurso de un gobierno. Pero sí las malas decisiones pueden tener consecuencias que trasciendan a ese gobierno”, sentenció.

-¿Cuáles son sus prioridades en la vicepresidencia del Cruch durante este periodo 2026-2028?

-Chile tiene un sistema de educación superior bien robusto, con reconocimiento a nivel latinoamericano, que tiene universidades incluso de proyección mundial y ese es un patrimonio que el país tiene que cuidar, porque es de gran importancia para el logro de los objetivos de desarrollo que nos hemos propuesto para los próximos años. Por lo tanto, las prioridades tienen que ver con estimular el conjunto de transformaciones que el sistema de educación superior tiene que llevar adelante, dado los cambios que ha habido en el mundo con el conjunto de transformaciones tecnológicas tan aceleradas que estamos viviendo. Pero llevar adelante esos cambios sin comprometer la calidad, la excelencia y también el nivel de desarrollo y de complejidad que han alcanzado las universidades chilenas.

Uno de los desafíos tiene que ver con la flexibilidad en las trayectorias educativas. Lo menciono de esa manera y no como acortamiento de carrera, porque no es exactamente lo mismo. Necesitamos trayectorias más flexibles, necesitamos trayectorias de formación que le permitan a las y los estudiantes adquirir las competencias que el mundo contemporáneo está demandando, que son muy diferentes a las que se demandaban en el siglo pasado. Pero también necesitamos garantizar el logro de esos objetivos de aprendizaje y eso no necesariamente coincide con una especie de visión un poquito mecanicista de que las carreras tienen que durar menos a partir de comparaciones que se hacen con sistemas que no funcionan exactamente igual que el chileno.

En Chile todavía las trayectorias son muy rígidas, la gente entra por la puerta A, sale por la puerta Z y es una especie de túnel por el que uno transita hasta obtener un título profesional. Ahí hay algo en lo que tenemos que innovar.

Por cierto, tenemos el tema del financiamiento pendiente. En dos sentidos, el más obvio, no se logró superar el Crédito con Aval del Estado en el periodo presidencial anterior, sin embargo, tenemos el consenso y la convicción de que el CAE es una política pública que debe ser superada. La Subsecretaría de Educación Superior y el ministerio nos han dicho que el gobierno tiene la intención de avanzar en esa agenda de superación del CAE.

Por otra parte, para las universidades que están en gratuidad está pendiente la definición de los aranceles regulados permanentes. Hay una fórmula que si bien ha ido avanzando, todavía merece algunos ajustes para reflejar de mejor forma los costos de la educación superior.

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