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Nevaco Global
30 de agosto de 2026

Mientras que unos se forran, otros hacen gárgaras

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Las autoridades monetarias, incluyendo el Banco de la República, reconocen que las altas tasas locales favorecen el carry trade, una estrategia que consiste en endeudarse a tasas relativamente bajas en EE. UU. o Japón, y comprar deuda soberana colombiana a tasas bastante elevadas. Uno de los casos más emblemáticos es la operación hecha en julio del 2026 cuando la firma estadounidense Pimco compró aproximadamente 23 billones de pesos en TES a tasas cercanas al 15 %. Dado que el precio del dólar pasó de una TRM de $ 3.875 a una de $ 3.050, las utilidades de Pimco, empresa que se forró beneficiándose de la incontinencia crediticia de un gobierno manirroto que pretendía financiar el gasto casi exclusivamente con deuda, superan el 50 %.

En la revaluación del peso, aparte del carry trade, inciden factores como la financiación con deuda del déficit del 8 % del PIB que deja Petro (aproximadamente 160 billones de pesos), el auge de las exportaciones de cocaína y oro ilegal y la explosión de unas remesas que incluyen lavado, el llamado “pitufeo”. Sin embargo, la principal culpa recae, como lo señala el exministro Carlos Gustavo Cano, en el caos y desbarajuste de las finanzas públicas: “Sin duda alguna, el saneamiento del fisco, cuyo agujero negro constituye, de lejos, la mayor fuente de nuestra fragilidad macroeconómica. En palabras más tozudas, la cuna local de la revaluación del peso. Al igual que de la inflación, también hija del dopaje fiscal reflejado en la presión del improvidente gasto público en funcionamiento burocrático sin inversión. Deliberadamente maquinado para generar un crecimiento momentáneo insostenible”.

¿Pero qué pasa en Colombia durante la bonanza del carry trade? Que el sector exportador (y parte importante de los productores nacionales de productos como el arroz y las confecciones) está haciendo gárgaras. Uno de los principales floristas del país afirmaba que, a una tasa de cambio por debajo de 3.200 pesos, el sector no era viable. ¿Qué puede hacer el gobierno para revertir la revaluación? La primera es echarle un vaso de agua fría al carry trade especulativo, buscando estimular por medio de encajes sin intereses que pueden llegar al 30 % que la inversión tenga un plazo mínimo entre 3 a 12 meses, como lo aplicó Chile en los noventa. Una segunda, que funciona si existe un compromiso del gobierno de cuadrar las cuentas fiscales, es convencer al Banco de la República de aumentar la compra de reservas internacionales de 400MM de dólares mensuales a por lo menos $1.000 millones. Una tercera es imponer un encaje significativo al endeudamiento externo. Cuarto, bloquearles al máximo a los narcos sus exportaciones de cocaína y oro, incluyendo la filtración de las remesas para disminuir el lavado por este medio. Con estas medidas podríamos ver el año cerrando entre los $3.500 y $3.800 pesos, lo cual evitaría llevar al sector exportador y a los productores nacionales sujetos a importaciones a precios artificiales, a la quiebra.

Apostilla. Fuimos advertidos por la izquierda que el país se iba a incendiar con la llegada de De la Espriella al poder. Lo que no imaginamos es que uno de los brazos armados de esta izquierda, la “primera línea”, fueran los pirómanos de dichos incendios.

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