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8 de junio de 2026

Petróleo volvería a superar a las remesas como principal fuente de dólares para Colombia

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Las exportaciones colombianas sumaron USD 4.600 millones en abril, un aumento de 11,7 % frente al mismo mes del año pasado. Este resultado se debió, principalmente, al aumento de 46,2 % en las ventas externas de combustibles y productos de industrias extractivas.

En abril, las exportaciones de petróleo sumaron USD 1.620 millones, la mayor cifra desde julio de 2022.

El aumento en el precio del petróleo está impulsando las ventas externas de crudo y podría convertirlas de nuevo en la principal fuente de ingreso de divisas para el país, según un informe de Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá.

En medio de la guerra en Medio Oriente y del cierre en el Estrecho de Ormuz, por donde habitualmente transita cerca del 20 % del petróleo y gas comercializado en el mundo, el Brent supera los USD 90 (el viernes cerró en USD 93).

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En este contexto, las exportaciones petroleras pasaron de promediar USD 940 millones mensuales entre octubre de 2025 y febrero de 2026 a USD 1.600 millones entre marzo y abril de este año.

La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) y el consenso de analistas recopilado por Bloomberg estiman que el precio del petróleo promediaría este año entre USD 93 y USD 95 por barril.

Bajo ese supuesto, estima Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá, las exportaciones colombianas de petróleo superarían los USD 17.500 millones este año, cerca de USD 5.000 millones más que en 2025.

“De cumplirse las proyecciones, no solo las exportaciones de petróleo alcanzarían su nivel más alto desde 2022, año el que también hubo choque petrolero por la guerra entre Rusia y Ucrania, sino también superaría a las remesas como el principal receptor de dólares de la economía colombiana, retomando entonces el primer lugar que perdió en 2025″, dice el centro de investigación.

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El mayor precio del petróleo también aumentaría los ingresos de la Nación en 2026 y 2027, en un momento fiscal complejo.

Un informe anterior de Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá señala que el choque petrolero podría generarle ingresos a la Nación en 2027 de hasta 2 % del PIB (COP 43 billones de 2027), casi un 1 % del PIB más de lo esperado por el Ministerio de Hacienda antes del aumento en los precios del Brent. Dicho de otra forma, los mayores precios del petróleo podrían representar ingresos por COP 21 billones, el equivalente a una reforma tributaria.

Sin embargo, el impacto del choque de precios se ve limitado por la menor producción nacional de petróleo.

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“En 2014, cuando los precios del petróleo promediaron USD 99 por barril, las exportaciones de petróleo sumaron USD 28.900 millones, gracias a que el país solía producir cerca de 990.000 barriles de petróleo al día. En 2026, se producen cerca de 740.000 millones de barriles diarios, un 25 % menos”, concluye el análisis.

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Según el Departamento de Medi Ambient del Consell Insular de Menorca, en los últimos 10 años se han requisado más de 15 toneladas de material geológico extraído por turistas de las playas y calas de la isla. El argumento es el souvenir, el recuerdo, la apropiación de un pedazo de Menorca a modo de obsequio. El daño ambiental, sin embargo, es mucho más grave de lo que se podría suponer. “El problema de la retirada de este tipo de sedimentos no tiene que ver solamente con las cifras de material que se interceptan en el aeropuerto y que son más o menos estables cada año. La erosión más preocupante se produce por lo que llamamos efecto hormiga, es decir, que si cada uno de los turistas que pasa por las playas de Menorca cada verano se llevase 100 gramos de arena, al final de un año tenemos 100 toneladas menos en una playa. Dada la magnitud y el volumen de turistas que visitan la isla cada año. El problema al final es la masificación”, explica Agustí Rodríguez, científico del Centre Geològic de Menorca. La erosión más preocupante se produce por lo que llamamos efecto hormiga, es decir, que si cada uno de los turistas que pasa por las playas de Menorca cada verano se llevase 100 gramos de arena, al final de un año tenemos 100 toneladas menos en una playa. Dada la magnitud y el volumen de turistas que visitan la isla cada año. El problema al final es la masificación Agustí Rodríguez — Científico del Centre Geològic de Menorca Según datos del Departamento de Medi Ambient del Consell Insular, las cifras de material extraído cada año rondan la tonelada, aunque en 2021 –el primer año de apertura total tras el encierro de la pandemia– se contabilizaron 3.904 kilos retenidos en el aeropuerto. Al finalizar la última temporada de verano, en octubre de 2025, el material recogido pesaba 987,55 kg. “Al constatarse la fuga de material y debido a la masificación turística se puso en marcha este programa en 2015 como un acuerdo entre AENA y Mestral –organismo que depende de Cáritas–, a través de un programa de inserción laboral. Nosotros desde el Centro de Geología colaboramos realizando las tareas de clasificación y finalmente se lo entregamos al Servicio de Limpieza de Playas que devuelve el material al territorio”, explica Rodríguez. Construir pequeños túmulos de piedra es otra de las costumbres que atentan contra el microhábitat de invertebrados y erosiona el suelo Menorca batió un récord –nuevamente– en 2025. Según las cifras del Instituto de Estadística de las Islas Baleares (IBESTAT), pasaron por la isla 1,7 millones de turistas. Nunca antes desde que existen cifras se habían paseado por sus playas tantos visitantes durante una temporada de verano. 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Algunos hacen preguntas, pero en general siempre colaboran”, señalan e insisten en que una campaña informativa sería clave para frenar la erosión geológica en Menorca. “Nos ahorraríamos mucho trabajo si hiciéramos concientización, tanto en el aeropuerto como en los puertos. Muchas veces nos topamos con que hay más desinformación que mala fe”, concluyen. Imagen de archivo de una caracola sostenida por un hombre en la playa. Áreas geográficas Para proceder a la devolución del material incautado, los geólogos dividen Menorca en dos grandes regiones geológicas: Tramuntana, al norte, y Migjorn, al sur. La primera se subdivide, a su vez, en tres categorías conocidas como la Menorca oscura, la roja y la gris, mientras que en la mitad sur predomina la llamada Menorca blanca, la más extensa de la isla. A ellas se suman pequeñas áreas dispersas que los especialistas agrupan bajo la denominación de Menorca amarilla. “Esta clasificación por colores es una herramienta didáctica que facilita la identificación de las distintas unidades geológicas de la isla y permite devolver el material requisado a su zona de origen”, explican desde el Departamento de Geología del Consell. En los últimos años, este servicio ha ampliado además el mapa geológico de Menorca mediante un catálogo de Lugares de Interés Geológico (LIG), que, según indican los expertos, coincide en gran medida con las zonas donde se registra una mayor extracción de material geológico, fósiles y minerales. “Esto tiene un efecto directo sobre la pérdida de microhábitats, ya que la retirada de piedras y conchas afecta a pequeños invertebrados que quedan expuestos y desempeñan un papel clave en el equilibrio del ecosistema”, advierten. El Consell Insular advierte que este fenómeno 'tiene un efecto directo sobre la pérdida de microhábitats, ya que la retirada de piedras y conchas afecta a pequeños invertebrados que quedan expuestos y desempeñan un papel clave en el equilibrio del ecosistema' Las malas costumbres Pero la costumbre de llevarse un recuerdo de la playa no es exclusiva de Menorca. Se trata de un fenómeno que afecta a numerosos enclaves costeros y espacios naturales protegidos tanto en el Estado español como en otros países. El pasado mes de mayo, una pareja de turistas alemanes fue interceptada por agentes de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife acusada de arrancar varios ejemplares de tajinaste rojo —una especie protegida, conocida como la “sangre del Teide”, que puede alcanzar los tres metros de altura— y de extraer piedras volcánicas del Tabonal Negro, una zona de especial protección ambiental dentro del Parque Nacional del Teide. El centro de Geología de Menorca colabora con AENA y Mestral para devolver los "souvenirs" a sus playas de origen Casos similares se han registrado en Cerdeña, donde en agosto de 2020 dos turistas franceses fueron sorprendidos cuando intentaban abandonar la isla en un ferry rumbo a Toulon con 40 kilos de arena y fósiles procedentes de una playa de Chia. La aduana italiana interceptó el material y ambos fueron sancionados con una multa de 3.000 euros. Sin embargo, el problema trasciende el ámbito del “souvenir” turístico. En 2022, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente dedicó un informe específico a este recurso , Sand and Sustainability, en el que advertía de que la arena es el segundo recurso natural más explotado del planeta después del agua, con un consumo estimado de 50.000 millones de toneladas al año. Aunque pueda parecer un gesto inocente, todos los expertos coinciden en que la extracción de material geológico supone una alteración innecesaria del entorno y reclaman una mayor protección. En el caso de Menorca, los geólogos se lamentan. “Nos llenamos la boca de decir que somos Reserva de la Biosfera, pero a ratos no lo parece. Necesitamos una regulación específica de esta actividad”, comenta Xavier Bosch. Aun así, los especialistas insisten en que el objetivo no es alarmar sobre un riesgo inminente de degradación irreversible, sino actuar antes de que el problema alcance mayores dimensiones. “Es una práctica que hay que detener, no porque exista un peligro inmediato de colapso sedimentario en ninguna playa o cala concreta, sino porque todavía estamos a tiempo de prevenirlo”, concluye.

7 jun 2026