El exsecretario de Salud británico, Wes Streeting, pronuncia un discurso de apertura en la conferencia anual Progress 2026, en Londres.
Reuters
Wes Streeting, exministro de Sanidad, se postula como sucesor de Keir Starmer y critica abiertamente el Brexit calificándolo de "error catastrófico".
Streeting propone que el Reino Unido regrese a la Unión Europea y vincula la recuperación económica y la seguridad internacional a un acercamiento estructural con Bruselas.
Andy Burnham y Angela Rayner surgen como otros posibles candidatos para liderar el Partido Laborista, destacando el apoyo sindical y de las bases tradicionales a Rayner.
El movimiento de Streeting reaviva el debate interno laborista sobre la relación futura con la UE y pone en cuestión el liderazgo y la estrategia de Starmer.
El exministro británico de Sanidad, Wes Streeting, ha dinamitado la disciplina interna del Partido Laborista al postularse abiertamente como el relevo del primer ministro, Keir Starmer.
En un discurso que ha sacudido los cimientos de la política británica, Streeting ha roto el mayor tabú de la era post-Brexit al calificar la salida del Reino Unido de la Unión Europea como un "error catastrófico".
Asimismo, ha asegurado que el destino del país pasa por regresar al bloque comunitario.
Las declaraciones de Streeting tuvieron lugar este sábado durante una conferencia del think tank laborista Progress en Londres.
Durante su mandato, Starmer mantuvo la postura oficial de respetar el resultado del referéndum de 2016 para asegurar el voto en los distritos industriales tradicionalmente laboristas que apoyaron el Brexit.
No obstante, el estancamiento económico actual y las críticas a medidas del Ejecutivo, como la reducción de las ayudas energéticas para el invierno, han debilitado la autoridad del primer ministro dentro de su propia formación.
En su intervención, el exministro de Sanidad criticó la falta de dirección estratégica del actual gabinete.
La estrategia de Streeting coincide con un periodo en el que las encuestas de opinión reflejan un incremento en el porcentaje de ciudadanos británicos que valoran negativamente los efectos del Brexit.
La propuesta del exministro vincula la recuperación del comercio exterior y la cooperación en materia de seguridad internacional con un acercamiento estructural a Bruselas.
Con este planteamiento, buscadiferenciarse de la línea moderada del actual Ejecutivo y presentarse como una alternativa programática clara.