Vistas del puerto de Málaga.
EEM
La Autoridad Portuaria de Málaga saca a concurso la prolongación del Muelle 9 y la construcción del Muelle 8 con un presupuesto de 58,54 millones de euros y un plazo de ejecución de 27 meses.
La obra permitirá ganar una nueva explanada polivalente de 81.850 metros cuadrados mediante el uso de seis cajones gigantes de hormigón de casi 40 metros de longitud fabricados en el propio puerto.
Los trabajos exigirán dragados en la zona de cimentación de hasta 24 metros de profundidad y el desmantelamiento de los espigones norte y sur de la actual dársena pesquera.
El terreno de la nueva explanada se someterá a un proceso de precarga de seis meses para consolidar el suelo, e incluirá canalizaciones para la futura conexión eléctrica a buques (sistema OPS).
La transformación del Puerto de Málaga no se limitará a ganar espacio para su actividad logística.
Para hacer realidad la nueva explanada polivalente de 81.850 metros cuadrados será necesario desmontar parte de la configuración actual de la dársena pesquera, retirar terreno del fondo marino, construir nuevos frentes de atraque y preparar durante meses la superficie que ocuparán las futuras instalaciones.
La Autoridad Portuaria ha sacado a concurso las obras de prolongación del Muelle 9 y construcción del nuevo Muelle 8, una actuación presupuestada en 48,38 millones de euros antes de IVA —58,54 millones con el impuesto incluido— y con un plazo de ejecución de 27 meses.
El proyecto constructivo permite conocer cómo se desarrollará una intervención que cambiará la distribución de esta zona del recinto portuario.
Uno de sus elementos más llamativos serán los grandes cajones de hormigón armado que formarán buena parte de los nuevos muelles. Los mayores alcanzarán los 39,10 metros de longitud y tendrán un puntal de 17,70 metros.
No serán bloques macizos: estarán construidos con celdas rectangulares interiores y se fabricarán en el propio puerto antes de ser trasladados y colocados en su posición definitiva.
La construcción del nuevo Muelle 8, que conectará los actuales muelles 7 y 9, exige modificar previamente la configuración de la dársena pesquera. El proyecto contempla demoler sus espigones norte y sur, además de retirar parte del antiguo dique de Poniente y elementos de la escollera que cierra actualmente la explanada del Muelle 9.
No todo ese material tendrá que salir necesariamente del recinto portuario. La documentación contempla la posibilidad de reutilizar como relleno en la propia dársena pesquera parte de los materiales obtenidos durante el desmantelamiento de los espigones.
Los trabajos también pueden sacar a la luz vestigios de antiguas instalaciones portuarias. La memoria advierte de que podrían aparecer restos del trazado original del dique de Poniente y de los pilotes de los antiguos duques de alba que formaban parte del puesto de atraque de petroleros. Estos últimos tendrán que cortarse hasta alcanzar la cota de dragado prevista.
La nueva infraestructura se apoyará principalmente en cajones de hormigón armado aligerado, una solución que permitirá formar los frentes de atraque mediante grandes estructuras con compartimentos interiores.