Gasoductos.
Invertia
El precio del gas en Europa supera los 60 euros/MWh por temor a escasez en invierno, parón en Noruega e inestabilidad en el estrecho de Ormuz.
Los almacenamientos de gas en Europa están en su nivel más bajo en casi 20 años, con una media del 58,8% de llenado.
La reducción de la producción noruega y la menor llegada de gas natural licuado, especialmente desde Qatar, aumentan la competencia por el suministro con Asia.
Aunque la demanda europea de gas ha caído por el auge de renovables y eficiencia, la volatilidad persiste y el mercado sigue muy sensible a cualquier noticia negativa.
En los últimos años, no hay verano que no salten las alarmas con subidas inusuales del precio del gas en Europa. Y en esta ocasión no iba a ser diferente. El índice de referencia, el TTF holandés, ha vuelto a situarse por encima de los 60 euros/MWh (megavatio hora).
Vuelve a la casilla de salida si se toma como referencia a los niveles registrados durante el repunte de marzo, con los ataques entre EEUU e Irán y el comienzo del cierre del estrecho de Ormuz.
El mercado mira ya más allá del calor del verano y centra su atención en la próxima temporada de calefacción, marcada por unas reservas inferiores a las habituales, la limitada llegada de gas natural licuado —GNL— y la persistencia de la inestabilidad en Oriente Próximo.
"A 10 de agosto, los almacenamientos subterráneos en Europa se encuentran, de media, en el 58,8%, sus niveles más bajos desde hace casi 20 años", señalan fuentes del mercado gasista a EL ESPAÑOL-Invertia.
"La situación en España es algo mejor, con el 72,5% de capacidad de llenado, pero el precio en el MIBGAS (mercado ibérico del gas) sigue acoplado a los precios en Países Bajos, así que también marca por encima de los 60 euros/MWh".
Y eso tiene una repercusión directa en el precio de la electricidad. Y no solo en el mercado mayorista, que marca en los horarios pico, entre las 20 y las 23 horas, donde se dispara más demanda y desciende bruscamente la producción fotovoltaica, hasta los 250 euros/MWh.
También repercute en el coste de la "operación reforzada" que activó Red Eléctrica (REE), el operador del sistema, con una mayor aportación de los ciclos combinados (gas) para aportar firmeza al sistema.
A esta tensión se suma el parón temporal de parte de la producción gasista noruega, un factor que reduce la holgura del sistema europeo en un momento en el que las inyecciones en los almacenamientos avanzan por debajo de las normas estacionales.
La anglo-holandesa Shell ha reducido la producción en el yacimiento de gas noruego de Ormen Lange en torno a un 40% después de que problemas técnicos obligaran a desconectar una de las dos estaciones compresoras submarinas del yacimiento.
Evolución del precio del TTF, índice holandés del gas natural, referencia en la UE .jpg
ICE