Carga de combustible de un avión en un aeropuerto europeo.
Bloomberg
Estados Unidos y Nigeria ya han sustituido el 50% del queroseno que Europa importaba a través del Estrecho de Ormuz desde marzo.
Europa recurre al Jet A estadounidense, pese a que antes no cumplía los estándares europeos, debido a la crisis de suministro por el cierre de Ormuz.
Las refinerías estadounidenses están produciendo petróleo a niveles récord y se benefician económicamente, mientras los precios del combustible suben.
Las reservas europeas de queroseno siguen disminuyendo y se prevé que caigan hasta un 60% para finales de octubre.
A grandes males, grandes remedios. Ante la posible escasez de queroseno en los aeropuertos europeos este verano por el cierre del Estrecho de Ormuz, se han estado buscando proveedores alternativos al Golfo Pérsico.
Y se han encontrado. Según Argus, una publicación especializada en los mercados petroleros, Europa ya está reemplazando una parte del combustible para aviones que antes importaba de los países del Golfo por Estados Unidos y Nigeria, y en cierta medida por India.
"Europa suele importar alrededor de 600.000 barriles diarios de combustible para aviones, y de ese volumen entre el 50 y el 60% pasa por Ormuz", dice el informe.
Pero visto que la crisis entre EEUU e Irán se está prolongando más allá de unas semanas, "alrededor del 50% de ese barril faltante se está reemplazando con suministros alternativos, y bajando los estándares de calidad al necesitar el combustible americano".
Ante la alarma de semanas atrás, ahora Bruselas asegura que aún no nos enfrentamos a una escasez, pero advierte de la necesidad de prepararse para lo peor; el uso de queroseno estadounidense como reserva es cada día una opción más valorada, pese a su principal problema: su composición.
Hasta ahora, en Europa no se admitía el consumo del Jet A, un tipo de queroseno que no alcanzaba los rangos de calidad necesarios para volar sobre espacio comunitario. Pero las circunstancias han cambiado.
Por eso, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha elaborado una guía de seguridad en la que se detalla cómo podrían introducirse los suministros estadounidenses en el mercado europeo, así como información sobre los riesgos que ello conlleva.
En la aviación comercial se utilizan dos tipos principales de combustible. El Jet A-1 es el estándar mundial que se usa en la mayoría de las operaciones internacionales, mientras que el Jet A se usa principalmente en Norteamérica.
Ambos son derivados del queroseno y son esencialmente similares. Sin embargo, el Jet A-1 tiene un punto de congelación más bajo que el Jet A, por lo que puede utilizarse en rutas de larga distancia y polares.
Y como se hace de la necesidad virtud, EASA ya ha dicho que "introducir el combustible Jet A en Europa o en otras partes del mundo no generaría problemas de seguridad siempre que se gestione adecuadamente”.