Ilustración de Donald Trump.
Arte EE
Trump ha implementado una estrategia discreta para aislar económicamente a España, sin recurrir a aranceles directos ni vetos formales.
Estados Unidos ha excluido a España de alianzas tecnológicas clave y ha sugerido a sus empresas limitar inversiones y participación en sectores estratégicos españoles.
Empresas estadounidenses han desinvertido casi 7.800 millones de euros en España desde la llegada de Trump, acelerando una tendencia de retirada de capital.
La alineación de España con China y su dependencia tecnológica de Huawei han incrementado el distanciamiento con Washington y dificultado las relaciones comerciales.
Donald Trump está siendo probablemente uno de los presidentes de la historia reciente de Estados Unidos que más veces se ha referido públicamente a España. Y todo en el apenas año y medio que lleva en el cargo desde su retorno a la Casa Blanca.
En los primeros 18 meses de su segunda etapa en la Casa Blanca han sido numerosas las ocasiones en las que ha cargado contra Madrid y su Gobierno, incluso de las formas más sorprendentes.
Este mismo viernes -y aprovechando la crisis migratoria en Ceuta- ha recordado que si el Partido Demócrata gana las presidenciales de 2028, Estados Unidos también sufrirá una avalancha descontrolada de inmigrantes como la vivida en la ciudad autónoma española.
El Gobierno de Pedro Sánchez tampoco lo ha puesto fácil. Ha apoyado públicamente a los rivales de Trump, Joe Biden y Kamala Harris, y luego ha sido muy crítico con las políticas de Washington, su apoyo a Israel y su guerra comercial.
Ha sido más de un año de críticas por no querer subir al 5% de PIB el gasto en defensa, de amenazas con impulsar aranceles y de llamados explícitos para no volver a hacer negocios con España.
Desde el Gobierno español se ha rebajado el tono a todas estas declaraciones indicando en privado que nada se ha cumplido hasta la fecha, que el comercio sigue inalterado y que no se ha impulsado ningún veto real.
Incluso se dice, con cierta ironía, que el mundo se ha acostumbrado a escuchar amenazas de Trump que luego no se cumplen y que sólo estamos ante salidas de tono puntuales que no están teniendo ningún impacto.
No obstante, las informaciones que ha recopilado este diario dicen lo contrario: en efecto no hay un veto formal, ni la imposición de bloqueos, pero sí que hay una estrategia que ya dura muchos meses y que apunta a aislar económicamente a España.
Para la Administración Trump, el Gobierno español de Pedro Sánchez no es fiable. Pero no sólo porque no quiera subir al 5% del PIB su gasto en defensa ni porque apoye a Gaza.
No es fiable porque -para Trump- el presidente español no ha demostrado ni públicamente, ni en privado, que pueda ser un socio de confianza.