Javier y María, los jóvenes que se han comprado su primera vivienda con el aval del IVF.
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Comprar una vivienda se ha convertido en uno de los principales retos para los jóvenes de la Comunitat Valenciana. A los precios de los inmuebles se suma la dificultad de reunir el dinero necesario para afrontar la entrada y los gastos asociados a la operación.
Ante esta situación, el Institut Valencià de Finances (IVF) mantiene activo su Programa de Garantías para facilitar el acceso a la primera vivienda. La iniciativa permite que las entidades financieras puedan elevar la financiación hipotecaria hasta el 100% del precio del inmueble, gracias al aval público de la Generalitat.
El programa ya ha permitido que miles de jóvenes accedan a una vivienda en propiedad. Desde EL ESPAÑOL de Alicante hemos hablado con algunos de ellos para conocer cómo ha sido el proceso y qué ha supuesto esta ayuda a la hora de dar el paso de comprar una casa.
"Tener que aportar 50.000 euros de golpe era inviable para nosotros". María Gregorio y su pareja, Javier Roca, tienen 25 años y viven en Alcoy. Ambos trabajan como comerciales en empresas del sector cartonero y cuentan con unos ingresos de alrededor de 2.000 euros mensuales.
Después de tres años viviendo de alquiler, la pareja comienza a buscar una vivienda en propiedad con la intención de consolidar su proyecto de vida antes de casarse o formar una familia. Tras varias opciones descartadas, encuentran un piso de 80 metros cuadrados, con terraza, piscina y zonas comunes, en la zona de La Salle por 179.000 euros.
El problema aparece al acudir a las entidades bancarias. Como ocurre habitualmente en este tipo de operaciones, necesitan disponer de una cantidad importante de ahorro para cubrir la parte de la vivienda que no financia el banco, además de los impuestos y otros gastos.
La solución llega cuando consultan con una caja rural de la localidad y conocen la posibilidad de recurrir al aval del IVF. La pareja acuerda con los vendedores reducir las arras a 5.000 euros para no comprometer todos sus ahorros mientras esperan la resolución.
A principios de septiembre comienzan la solicitud telemática y, apenas diez días después, reciben la respuesta favorable. El IVF les concede un aval del 20%, equivalente a 35.800 euros, lo que permite a la entidad bancaria financiar el 100% de la vivienda. La cuota mensual de la hipoteca se sitúa en unos 720 euros.
"Sin la ayuda del IVF no habríamos podido comprar la casa. Entre el 20% de entrada y los 17.000 euros de impuestos y gastos, nos habríamos planteado en casi 50.000 euros ahorrados. Llevando solo tres años trabajando y pagando alquiler, eso es completamente imposible", explica María Gregorio.
La joven también destaca la rapidez del proceso frente a las dudas que tenían inicialmente. "En los bancos tradicionales ni nos mencionaron que existía esta opción. Nos daba miedo arriesgar las arras sin saber si era seguro, pero la atención del personal del IVF y la rapidez en resolverlo han sido de diez", añade.
Una situación diferente, aunque con el mismo problema de partida, es la que viven José María y su pareja, Ana. Él trabaja en la industria del calzado y reside en Elche, mientras que ella es supervisora de logística y vive en Elda.
La pareja decide comprar una vivienda de la familia de Ana, un ático de cuatro habitaciones y terraza situado en la Avenida de Ronda de Elda, por 125.000 euros. Para poder afrontar la operación, inicialmente solicitan el aval estatal del ICO.
Sin embargo, el proceso se prolonga durante más de cinco meses. Ante las dificultades para avanzar, el gestor bancario de una entidad bancaria les plantea la posibilidad de tramitar la garantía autonómica del IVF.
La diferencia, según relata Chema, resulta notable. A través de este banco realizan la solicitud de forma telemática y el IVF les concede la cobertura necesaria para financiar el 100% de la operación. La pareja únicamente necesita aportar 9.600 euros de sus ahorros para cubrir el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y los gastos notariales.