Actualmente, los destilados pagan una tasa de IEPS de 53% sobre el valor del producto, además del 16% de IVA.
Productores de bebidas alcohólicas impulsan ante legisladores del país un cambio en la forma en que se cobra el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los destilados, para que el gravamen se calcule con base en el grado de alcohol y no en el valor de la bebida.
José Heraclio de Lucas González, líder de Moderniza IEPS y promotor de destilados mexicanos, explicó que este tipo de bebidas alcohólicas pagan hoy un IEPS calculado bajo el esquema denominado “ad valorem” o el valor factura del producto.
La propuesta, que ya está en manos de los diputados federales, plantea cambiar a un esquema “ad quantum”, en el que el impuesto se determine a partir del grado alcohólico de la bebida, esto es mediante una cuota fija por cada grado de alcohol contenido en una botella.
“El fin del IEPS es desincentivar el consumo nocivo del alcohol, entonces a mayor cantidad de alcohol se paga menos cantidad de impuesto. Así está en casi todo el mundo y como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud”, aseguró José Heraclio de Lucas González.
Actualmente, los destilados pagan una tasa de IEPS de 53% sobre el valor del producto, además del 16% de IVA y, en algunos casos, otro 4.5 de impuestos locales al consumo de bebidas alcohólicas, puntualizó en entrevista.
A estos costos fiscales se suma el pago de alrededor de 61 centavos por botella por concepto del marbete, que es un sello que se coloca en las botellas para que puedan venderse formalmente en establecimientos como mezcalerías, bares, así como tiendas de autoservicio, departamentales y restaurantes. Este pago es independiente del impuesto especial.
Lograr este cambio, sostuvo el entrevistado, permitiría establecer “un piso parejo” entre las distintas categorías de bebidas alcohólicas y reduciría la carga fiscal que enfrentan productores de destilados, sobre todo los más pequeños.
“Si le pones una cuota fija a ese grado alcohólico haces el piso más parejo para todos, porque al tenerlo por valor se ha ocasionado que se vayan desarrollando productos de muy baja calidad y muy bajo precio para pagar poco IEPS”, aseguró.
Hoy, un maestro mezcalero puede llegar a pagar entre 300 y 400 pesos de IEPS por una botella que cuesta alrededor de 700 pesos, mientras que las bebidas de menor precio tienen una carga fiscal mucho menor.
Por ejemplo, los aguardientes de caña que se venden como agaves, destilados o licores pagan alrededor de 8 pesos de IEPS.
De cambiar el esquema, esa carga podría reducirse a entre 50 y 60 pesos por botella en los productos de más alto precio, que generalmente son premium y artesanales que tardan varios años para producirlos.
El líder de Moderniza IEPS explicó que por parte de la Secretaría de Hacienda está “el temor de que caiga la recaudación”, a pesar de que es impuesto para desincentivar el consumo nocivo del alcohol.
No obstante, desde su perspectiva cambiar el esquema permitiría que más productores operen en la formalidad, lo que podría generar hasta 20,000 millones de pesos adicionales de recaudación para el Estado mexicano.
“Desafortunadamente mucha gente está en la ilegalidad por lo complejo del esquema y por el alto precio que termina siendo pagar el impuesto”, acotó.