El sector de la automoción en España, históricamente uno de los grandes motores económicos del país y pilar indiscutible del comercio exterior, atraviesa un notable ... debilitamiento en su balanza comercial durante el primer semestre de 2026.
Según los datos presentados por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) a partir de los registros de Aduanas e II.EE., durante el primer semestre de 2026, la actividad comercial de vehículos acumuló un saldo positivo de 3.344 millones de euros, una cifra un 41,2% inferior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.
Este comportamiento sitúa a los vehículos, tradicionalmente el producto con mayor saldo positivo del comercio exterior español, en segundo lugar, solo por detrás del conjunto de productos de alimentación, con un saldo de 9.357 millones de euros, y por delante del resto de grandes sectores de la economía.
Las plantas de fabricación de automóviles en España redujeron su volumen de producción un 1,7% durante el primer semestre. Esta interrupción responde principalmente a los paros técnicos y la reorganización de las líneas de montaje necesarios para integrar la fabricación de nuevos modelos 100% eléctricos e híbridos.
La reducción en el ritmo productivo afectó de lleno a las exportaciones físicas de vehículos a los principales clientes europeos, con caídas en volumen de unidades del 17% hacia Francia, el 2,4% hacia Alemania, el 2,1% hacia el Reino Unido y el 10,7% hacia Turquía.
En valor económico, la facturación por exportación de vehículos sumó 20.503 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,3%. Por mercados, Alemania encabezó el ranking por valor económico con 3.841 millones de euros (+6,1%), seguida de Francia con 3.676 millones de euros (-3,3%). Por su parte, Italia fue la excepción positiva entre los principales destinos, aumentando un 8% en unidades y un 28,3% en valor económico, alcanzando los 2.525 millones de euros.
En paralelo, las importaciones de vehículos sumaron 17.159 millones de euros (+17,8%), impulsadas por el crecimiento del 6,2% en las matriculaciones de turismos en el mercado interno español. Si bien Alemania se mantuvo como el mayor origen de los vehículos importados con 4.177 millones de euros (+9,5%), destaca el fulgurante avance de los fabricantes asiáticos.
China se afianza como el segundo proveedor con 1.913 millones de euros, registrando un espectacular incremento del 51,8% respecto al año anterior y alcanzando un 11,1% de cuota. Japón se situó en tercera posición con 1.450 millones de euros, lo que representa un 37,7% más y una cuota del 8,5%.
El sector de componentes y motores ahondó en su terreno negativo al registrar un saldo comercial de -2.842 millones de euros. Sus exportaciones, situadas en 6.117 millones de euros (+0,3%), se vieron superadas por las importaciones necesarias para alimentar el canal de recambios e industrial, que alcanzaron los 8.959 millones de euros (+3,8%), lastrando en casi 3.000 millones de euros la balanza total de la automoción.
En el acumulado hasta junio de 2026, el subsector de vehículos terminados registró exportaciones por 20.503 millones de euros (+1,3%) e importaciones por 17.159 millones de euros (+17,8%), lo que deja un saldo comercial positivo de 3.344 millones de euros, aunque representa una caída del 41,2% en la variación interanual del saldo.
Por su parte, la industria de componentes y motores cerró con 6.117 millones de euros en exportaciones (+0,3%) y 8.959 millones de euros en importaciones (+3,8%), arrojando un saldo negativo de -2.842 millones de euros (-12,2%).
En conjunto, el total del sector de la automoción alcanzó unas exportaciones de 26.619 millones de euros (+1,1%) y unas importaciones de 26.118 millones de euros (+12,6%), cerrando con un saldo comercial superavitario de 510 millones de euros, lo que supone una contracción del 84,1% respecto al mismo periodo del año anterior.
Según José López-Tafall, director general de Anfac «aunque los vehículos mantienen un saldo comercial positivo y siguen siendo uno de los principales productos exportados en nuestro país, la fuerte reducción del superávit en este primer semestre es una señal que debemos atender». El directivo explica que la adaptación de las fábricas a la producción de nuevos modelos electrificados está condicionando temporalmente los volúmenes de producción y exportación, al mismo tiempo que las importaciones crecen con fuerza, «por lo que España necesita recuperar producción y reforzar la competitividad de sus fábricas para mantener su peso industrial y exportador».
Frente a esta coyuntura, el sector confía en que la adjudicación y paulatina puesta en marcha de las plataformas de montaje electrificadas en los centros productivos del país permita revertir esta tendencia en los próximos trimestres y afianzar a España en su condición de segundo productor europeo de automóviles.
La balanza comercial del automóvil se debilita por la electrificación y el empuje asiático