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El comercio exterior de vehículos en España afronta un cambio de tendencia. El fuerte crecimiento de las importaciones, especialmente de los vehículos procedentes de China, unido al menor dinamismo de las exportaciones de las fábricas españolas, ha reducido un 41,2% el superávit comercial de los vehículos durante el primer semestre de 2026, hasta situarlo en 3.344 millones de euros, frente a los 5.685 millones del mismo periodo del año anterior.
El 'boom' de los coches y los chips chinos dispara las exportaciones del país asiático
Los datos de Anfac, elaborados a partir de las estadísticas de comercio declarado proporcionadas por el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria, muestran así cómo el automóvil pierde peso como generador de saldo comercial positivo para la economía española. Los vehículos, tradicionalmente el principal producto por superávit comercial, han pasado a ocupar el segundo puesto, por detrás de la alimentación.
La evolución responde a dos factores. Por un lado, la producción de vehículos en España se ha reducido un 1,7% hasta junio, en un contexto marcado por la adaptación de las fábricas a nuevos modelos, especialmente electrificados. Por otro, las exportaciones han perdido impulso al tiempo que las importaciones mantienen un fuerte crecimiento.
En concreto, las fábricas españolas exportaron vehículos por valor de 20.503 millones de euros entre enero y junio, apenas un 1,3% más que en el primer semestre de 2025. En junio, sin embargo, el comportamiento fue negativo: el valor de las exportaciones se situó en 3.633 millones de euros, un 4,6% menos interanual, frente a los 4.721 millones registrados en mayo.
Al mismo tiempo, las importaciones de vehículos crecieron con mucha más intensidad. En el acumulado del semestre alcanzaron los 17.159 millones de euros, un 17,8% más que un año antes. La combinación de unas exportaciones prácticamente estancadas y unas compras exteriores creciendo a doble dígito explica el fuerte recorte del saldo positivo.
Dentro de este aumento de las importaciones destaca especialmente China, que se consolida como el segundo mayor origen de los vehículos que entran en España y el país que más rápidamente incrementa su presencia. Las compras de automóviles procedentes del gigante asiático alcanzaron los 1.913 millones de euros hasta junio, frente a los 1.260 millones del mismo periodo de 2025. Esto supone un incremento del 51,8% en apenas un año. China ya representa el 11,1% del valor de las importaciones españolas de vehículos, 2,5 puntos más que un año antes.
Solo Alemania mantiene una posición superior como proveedor, con 4.177 millones de euros, un 9,5% más interanual. Japón ocupa el tercer puesto, con 1.450 millones y un crecimiento del 37,7%. También sobresale el avance de Reino Unido, cuyas importaciones aumentaron un 65,2%, hasta 1.164 millones.
El avance chino se produce además en paralelo a una pérdida de peso de Europa como origen de los vehículos importados. El continente concentra el 70,8% del valor de las importaciones, pero su cuota ha caído 3,7 puntos porcentuales en un año. Asia, en cambio, gana protagonismo en las compras exteriores.
En el lado de las ventas exteriores, el automóvil español mantiene una elevada dependencia del mercado europeo. Europa concentra el 93,9% del valor de las exportaciones de vehículos, 0,4 puntos más que un año antes. Alemania continúa como principal destino, con 3.841 millones de euros, un 6,1% más. Francia se mantiene en segundo lugar, aunque sus compras de vehículos fabricados en España caen un 3,3%, hasta 3.676 millones. Italia es el mercado que presenta uno de los mayores avances entre los grandes destinos, con 2.525 millones y un crecimiento del 28,3%.
Reino Unido, con 2.125 millones, y Turquía, con 1.605 millones, completan los cinco principales destinos. En ambos casos se registran descensos, del 4,1% y del 17,3%, respectivamente. La concentración de las exportaciones en Europa supone, por tanto, una vulnerabilidad adicional para las fábricas españolas ante la evolución a la baja de la demanda en los principales mercados del continente.
Para el director general de Anfac, José López-Tafall, la reducción del superávit durante el primer semestre constituye una señal que debe ser atendida, pese a que los vehículos mantienen todavía un saldo comercial positivo y continúan siendo uno de los principales productos exportados por España. López-Tafall atribuye parte de esta evolución al proceso de transformación industrial que atraviesan las fábricas españolas. La adaptación de las plantas a la producción de nuevos modelos electrificados está condicionando temporalmente sus volúmenes de producción y exportación, mientras que, al mismo tiempo, las importaciones siguen aumentando.