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La flexibilización de las condiciones para ingresar mercaderías impulsó las operaciones de comercio exterior en la frontera, con un marcado movimiento de maquinaria agrícola usada e insumos industriales durante el año pasado. Pese a una leve contracción en lo que va de 2026, la actividad se mantiene firme.
El comercio internacional en Gualeguaychú experimentó un fuerte crecimiento de las importaciones durante 2025, en un contexto de flexibilización de las condiciones para ingresar productos al país. La tendencia alcanzó a distintas aduanas argentinas y tuvo una expresión particular en esta frontera, donde el intercambio terrestre con Uruguay ocupa un lugar central. Entre las operaciones que más se destacaron estuvieron las vinculadas con maquinaria agrícola usada y los insumos destinados a la industria.
“Al igual que en muchas otras aduanas del país, durante el año pasado, en Gualeguaychú hubo un incremento fuerte de importaciones”, señaló Facundo Costa, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Gualeguaychú (Cacegu). Según su análisis, el movimiento estuvo relacionado con los cambios implementados en materia económica y comercial, entre ellos la eliminación del Impuesto PAIS, las modificaciones en las regulaciones cambiarias y la reducción de aranceles para determinados bienes de consumo.
En cambio, en lo que va de 2026, Costa estimó que el volumen físico y monetario de las importaciones registró una disminución cercana al 3% respecto del año anterior. Sin embargo, aclaró que esa variación no implica una paralización de las operaciones, ya que determinados segmentos continúan activos, especialmente los vinculados con bienes intermedios e insumos para empresas agroindustriales de Entre Ríos y la región.
Costa destacó que las importaciones no representan únicamente el ingreso de productos terminados para su comercialización. También incluyen materiales que las empresas necesitan para sostener sus procesos productivos, desde materias primas y componentes industriales hasta piezas para líneas de ensamblaje.
Para comprender el movimiento comercial es necesario distinguir entre las mercaderías que ingresan al territorio argentino por Gualeguaychú y aquellas cuya importación se documenta y nacionaliza efectivamente en esta aduana. Uno de ellos es el de los insumos industriales y productos químicos. Por su ubicación dentro de un corredor logístico que conecta a Uruguay con Brasil, la ciudad funciona como punto de ingreso de materias plásticas, polímeros y resinas, utilizados, por ejemplo, en la industria de envases y embalajes.
Otro grupo está compuesto por alimentos procesados y bienes de consumo: galletitas, productos panificados, conservas, chocolates y pastas, además de artículos de cuidado e higiene personal que llegan acondicionados para la venta al público. En muchos casos, se trata de mercaderías vinculadas con alimenticias que tienen presencia en la región.
También se destacan los productos de celulosa, papel y madera, en consonancia con el perfil forestal de la zona: “Por acá ingresa mucho de lo que son bobinas de cartón, papel industrial, cartón corrugado y pasta de celulosa”.
A esa lista se suman autopartes, repuestos, rodamientos y componentes para el sector metalmecánico. Son piezas que pueden incorporarse a equipos y líneas de producción, por lo que su ingreso está relacionado con las necesidades de funcionamiento de otras actividades económicas.
Una parte del movimiento fronterizo no queda registrada como una importación nacionalizada en Gualeguaychú. Esto ocurre porque la Aduana local no atiende todas las clases de mercaderías, por ejemplo, las del rubro textil o de bazar: “Un camión puede cruzar desde Uruguay hacia Argentina por el Puente Internacional General San Martín y, aun así, completar el despacho de importación en Buenos Aires u otra aduana habilitada para esa operación, con la carga precintada para evitar alteraciones durante el traslado”.
Entre las operaciones que tuvieron mayor dinamismo desde 2025, Costa destacó la importación de maquinaria agrícola usada. En este segmento, la flexibilización normativa permitió agilizar el ingreso de cosechadoras, sembradoras y tractores que antes debían atravesar procedimientos más restrictivos.
El cambio se produjo a partir del Decreto 273/2025, publicado el 16 de abril, que eliminó el requisito del Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU) para las mercaderías alcanzadas por el régimen y lo reemplazó por una declaración jurada del importador: “Hubo un boom muy marcado en 2025, porque estas operaciones sí se nacionalizan y documentan en la aduana local”.
Según describió Costa, muchas de las máquinas importadas fueron adquiridas en Estados Unidos, utilizadas previamente y reacondicionadas en Uruguay antes de su ingreso a la Argentina: “Trajimos muchas máquinas para productores de la provincia”.
Para que siga creciendo el sector, el presidente de Cacegu consideró que la ciudad necesita mejores instalaciones y servicios para ampliar la variedad de mercaderías que puede procesar localmente: “Deberíamos contar con infraestructura adecuada, que lamentablemente no tenemos. Un reclamo que planteamos en la última reunión bilateral vinculada con el Área de Control Integrado (ACI) Fray Bentos-Gualeguaychú”.
La actividad internacional vinculada con Gualeguaychú no se limita al paso terrestre. La jurisdicción aduanera también comprende dos terminales portuarias: Ibicuy y Del Guazú, con operaciones de importación y exportación asociadas a distintos sectores productivos.
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