Explotación ganadera del Sureste de Gran Canaria. / Andrés Cruz
Los contactos se mantienen en toda su intensidad para intentar solventar el hueco que la salida de un proveedor cárnico principal como Brasil va a dejar en los mercados de Canarias. Ocurrirá a partir del 3 de septiembre por el incumplimiento de las normas fitosanitarias incluidas en el acuerdo UE-Mercosur (Argentina, Brasil. Paraguay y Uruguay) firmado el pasado enero. El 55% del vacuno y el 50% de las aves llegan desde dicho país sudamericano. El efecto inmediato es una caída de la oferta que elevará los precios.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, lo ha dejado claro este lunes. "Las protestas de nuestros agricultores y ganaderos antes de la firma se dirigían precisamente al cumplimiento de las garantías de reciprocidad que tienen que cumplir los productores de terceros países y nosotros no vamos a permitir que otros no cumplan las normas", ha afirmado el herreño integrante del Gobierno de Fernando Clavijo.
El acuerdo de Europa con Mercosur se firmó en el primer mes de este año en la capital paraguaya, Asunción. La contestación en las calles por parte de agricultores y ganaderos en varios países europeos y en la misma Bruselas fue intensa. Precisamente aludían a la diferente baraja con la que juegan terceros países que colocan sus hortalizas, entre otras, en el mercado europeo.
Cuando desde la Comisión Europea (CE) se exponía la inclusión de garantías de reciprocidad -las mismas reglas para todos- el campo ironizaba con lo ocurrido en el pasado con otros acuerdos como los firmados con Marruecos.
No podía por tanto Bruselas dejar pasar la primera oportunidad de mostrar firmeza en el cumplimiento de las condiciones contenidas en el acuerdo. Desde mayo, las autoridades europeas avisaron a Brasil del exceso de antibióticos presentes en las granjas avícolas y ganaderas. "Han dicho que no pueden cumplir", ha señalado Narvay Quintero, con lo que la cadena de suministro quedará rota con fecha 3 de septiembre.
En los meses precedentes, los principales importadores de estos productos se han dedicado a buscar alternativas. En el caso del vacuno, hay países, incluso dentro del propio Mercosur, como Uruguay o Argentina, con capacidad para atenuar el golpe. Con el pollo, teniendo en cuenta que en el caso de la pechuga las importaciones desde Brasil alcanzan el 95%, según datos de Asinca (Asociación de Industriales de Canarias), hay más dificultades.
Es también más complicado en el caso de las aves, porque la importación de estas desde Brasil -28.000 toneladas anuales- prácticamente duplica las 15.000 toneladas de vacuno. Y el problema es que el pollo se ha convertido en el refugio proteico cárnico de una buena parte de la población desde que en el verano de 2021 la inflación comenzara a erosionar la renta disponible de las familias canarias. La cara positiva del problema la dicta la mayor facilidad para variar por completo las condiciones de la crianza.
El presidente de Asinca, Jorge Escuder, señaló en días pasados que en un plazo de "entre 90 y 120 días" es posible que desaparezca del todo el exceso de antibióticos que las autoridades sanitarias europeas entienden que podría fomentar la proliferación en el organismo humano de bacterias resistentes. Es decir, las pequeñas dosis de fármacos ejercerían como una especie de mancuernas con las que los organismos dañinos para los humanos se ponen fuertes para enfrentarse a los productos farmacéuticos con las que son atacadas cuando el médico lo estima oportuno.
Criar una vaca, sin embargo, lleva mucho más tiempo, por lo que hoy resulta improbable la aparición en cualquier mercado europeo, canario incluido, de este tipo de carne procedente de Brasil en los próximos dos años.
La súbita retirada de un porcentaje elevado de las existencias provoca una rápida elevación de los precios como ya ocurrió el pasado cuando un brote de gripe aviar en Río Grande do Sul obligó a echar el freno a las importaciones de pollo desde Brasil. Los incrementos llegaron hasta el 50% durante el otoño. La rápida actuación de las autoridades brasileñas sirvió para contener el brote y conseguir recuperar la normalidad en escasas semanas.
El acuerdo UE-Mercosur supone para Europa el libre acceso a un mercado de 273 millones de consumidores. Se eliminan los aranceles en las transacciones comerciales. En el caso de Canarias, el Régimen Específico de Abastecimiento (REA) ya garantizaba la cobertura de las necesidades al margen de las obligaciones arancelarias. "No obstante, si a esos países se les han quitado los aranceles, lo mínimo es que cumplan", ha señalado Quintero.
Visto desde el lado contrario, el consejero ha aludido a las ocasiones en las que la propia UE "bloquea la venta de leche o carne" de origen europeo en cuanto las explotaciones se apartan de lo que dictan las normas. "Y no nos metemos ya con las leyes de bienestar animal, que allí no las tienen y nosotros sí tenemos que cumplir", ha añadido Narvay Quintero sobre las condiciones en las que viven los animales.
La industria alemana o la banca española caminan ahora con total libertad por la zona del Mercosur. A cambio, esos países sudamericnos, intensivos en agricultura y ganadería, pueden colocar con la misma facilidad sus producciones en el área económica de Europa. Días antes de firmarse un acuerdo que se fraguó durante los últimos 25 años, el secretario general de Asaga-Canarias, Theo Hernando, ya advertía de la que la cabaña ganadera del Archipiélago estaría en primera línea del impacto negativo.
¿Por qué? Porque sus costes de producción son más baratos. El celo a la hora de desterrar problemas para la salud de los consumidores es menor y también la alimentación, con el uso de "piensos que aquí están prohibidos hace 20 años", explicaba Hernando.