El presidente de Asturias, Adrián Barbón; el presidente de Galicia, Alfonso Rueda; y el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, intervienen en el II Foro del Noroeste / Juan Vega
El Noroeste se hace oír. A las pocas horas de que los presidentes de Galicia, el Principado y Castilla y León reclamaran desde Oviedo más celeridad para el Corredor Atlántico, el Ministerio de Transportes difundía una nota para presumir de inversión récord en la macrorregión. La reacción, tan rápida como reveladora, certifica que la voz de las tres comunidades ya resuena en España.
El II Foro del Noroeste, organizado por Prensa Ibérica, el grupo editorial al que pertenece este periódico, se consolida como un espacio donde la gran esquina atlántica fija sus prioridades, les pone rostro y las convierte en relato común. La cita de Oviedo ha sido una muestra de fuerza y talento, de músculo empresarial y de ambición política que no se improvisa y crece edición tras edición. Queda asentado un valioso instrumento institucional de cooperación y diálogo, estable y único, entre Galicia, Asturias y Castilla y León.
Los debates ordenaron una conversación compartida. Infraestructuras, financiación e innovación coparon el interés porque ahí se juega la igualdad de los ciudadanos, la cohesión del territorio y la competitividad de las empresas. Desarrollar en tiempo y forma el Corredor Atlántico, inscrito en la lista de grandes ejes de comunicación transeuropeos, asoma como la condición indispensable para que hablen un mismo idioma los puertos, la industria y el mercado exterior, esas exportaciones sin cuya expansión la economía nacional perderá comba.
Las quejas de los presidentes Alfonso Rueda, Adrián Barbón y Alfonso Fernández Mañueco por los nulos avances del Corredor Atlántico, sin calendario ni concreciones, no pasaron inadvertidas. El mejor indicio: la acelerada respuesta que el Ministerio de Transportes se vio forzado a emitir para contrarrestar las críticas a los retrasos ferroviarios y los peajes.
El Noroeste comparece desde sus propias capacidades. Ya es la gran reserva española y europea de la energía que moverá el futuro, la renovable, con Galicia —pese al frenazo de los últimos años por decisiones judiciales controvertidas y que podrían estar en una situación de desbloqueo— en posición de vanguardia en innovación ligada a la eólica terrestre y marina, las baterías y otros componentes de la cadena de valor del sector. Otra frontera decisiva la establece el capital humano. Sin talento no hay industria y sin servicios, vivienda y conectividad resulta impensable atraerlo. Además de empleo, hay que ofertar proyectos de vida. En este sentido, el Noroeste cuenta con una baza a su favor: la extraordinaria calidad de vida que ofrece a sus vecinos.
Las sesiones identificaron fortalezas a potenciar como ventajas. La inteligencia artificial, la nueva minería, el músculo pesquero, las redes logísticas, el sector de la distribución y la alimentación o la biotecnología abren un mar de posibilidades. Las empresas sienten las raíces. Grandes grupos mantienen fidelidad hacia la región en la que nacieron aun disparando costes logísticos. Un compromiso que no debe darse por descontado.
Imposible crecer si la Administración, en la instancia que sea, en lugar de empujar echa el freno. No cabe despachar como desahogo el amargo y unánime lamento por la burocracia y la proliferación normativa. La jungla de trámites y leyes superpuestas obliga en no pocas ocasiones a gastar más en juristas que en investigadores. El lamento de los empresarios fue unánime. Desean competir, saben competir, necesitan competir, pero lo quieren hacer poniendo a prueba su propio talento, sus capacidades, sus fortalezas con el resto de actores, nacionales e internacionales, pero para ello necesitan que desde las administraciones no se le pongan zancadillas, ya sea en forma de papeleo absurdo o elevando las exigencias hasta la desesperación. La tentación de arrojar la toalla, por fortuna, no se impone a las ganas de impulsar proyectos e iniciativas, a su encomiable empeño por crecer y generar riqueza en los territorios en los que han nacido. Los empresarios necesitan ser escuchados y atendidos, porque de ellos depende buena parte del bienestar presente y futuro de nuestros ciudadanos.
Así ha sido la II Edición del Foro del Noroeste / VÍDEO: PI STUDIO | FOTO: Miki López / Juan Plaza / Luisma Murias / Ángel González
El Foro deja huella al enfocar en una misma narrativa una suma de problemas diversos. Que las conclusiones no caigan en saco roto. El siguiente paso será convertir su resonancia en influencia, la influencia en decisiones y las decisiones en peldaños del avance. Todo lo bueno que ocurre en el Noroeste necesita contarse. Por eso la alianza de un grupo de comunicación como Prensa Ibérica con la sociedad civil que respalda a sus periódicos emerge como un proceso natural para marcar los hitos del despegue de gallegos, asturianos y castellanoleoneses. Hay que hacer Noroeste. Más todavía. Porque juntos somos más fuertes.