El camarón se convirtió en una pieza central de la economía de Ecuador. En 2025, sus exportaciones alcanzaron 8 401 millones de dólares y superaron al petróleo, pero su importancia no se limita a ese récord: alrededor de su producción funciona una cadena que conecta empleo, laboratorios, alimentos balanceados, procesamiento, transporte, logística, puertos y empresas exportadoras.
Ese peso económico se mantiene en 2026. Entre enero y mayo, Ecuador exportó 3 891,75 millones de dólares en camarón, un 12,4% más que en el mismo período de 2025.
El producto representó cerca del 24% de los 16 288 millones de dólares que el país exportó durante esos cinco meses. Esa dimensión permite entender por qué proteger su competitividad se ha convertido en un asunto estratégico para Ecuador y, solo dentro de ese contexto, por qué el sector busca ahora quedar fuera del arancel adicional del 10% aplicado por Estados Unidos.
La primera dimensión de su importancia está en las divisas que genera. En 2025, el camarón alcanzó exportaciones por 8 401 millones de dólares y desplazó al petróleo como principal producto de venta al exterior del país. El dato refleja una transformación de la estructura exportadora ecuatoriana: un producto acuícola pasó a ocupar el espacio históricamente dominado por el crudo.
Pablo Taipe, docente de Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), considera que esa evolución obliga a mirar al sector más allá de las cifras comerciales. “El camarón dejó de ser simplemente un producto de exportación y hoy se ha convertido en un activo estratégico para la economía ecuatoriana”, sostiene.
Taipe señala que en 2025 el producto representó el 22,6% de todas las exportaciones del país. Es decir, más de uno de cada cinco dólares que Ecuador recibió por la venta de bienes en mercados internacionales provino del camarón.
La tendencia continuó durante los primeros meses de 2026. Entre enero y mayo, las ventas alcanzaron 3 891,75 millones de dólares, frente a 3 462,38 millones en igual período de 2025. El crecimiento fue del 12,4%, mientras las exportaciones totales del país aumentaron 5,2%.
La segunda dimensión está dentro del país. Antes de que el producto llegue a un mercado internacional existe una estructura productiva que comienza en las piscinas camaroneras y se extiende hacia actividades que, a primera vista, podrían parecer ajenas al sector.
Alberto Burneo Acosta, editor de Análisis Semanal, explica que la producción necesita alimentos y balanceados, además de servicios de logística y transporte. Estos requerimientos crean encadenamientos con otras actividades y permiten que el movimiento del sector se traslade hacia diferentes áreas de la economía.
“El camarón tiene toda una cantidad de encadenamientos porque requiere de alimentación. Hay toda una cadena de balanceados, servicios de logística, transporte”, señala Burneo.
Taipe identifica una estructura todavía más amplia: productores, trabajadores, laboratorios, proveedores de alimentos e insumos, plantas procesadoras, transporte, puertos, logística y empresas exportadoras.
Así, los ingresos del sector no permanecen exclusivamente en las empresas que cultivan camarón. Parte de la actividad se traslada hacia proveedores y servicios que participan en las distintas etapas necesarias para producir, procesar y colocar el producto fuera del país.
Los encadenamientos ayudan a explicar otra dimensión de su peso: el empleo. Las plazas vinculadas con la industria no se encuentran únicamente dentro de las camaroneras, sino también en laboratorios, plantas procesadoras, empresas proveedoras, transporte y servicios logísticos.
Taipe sostiene que esta estructura es una de las razones por las que preservar la competitividad del producto tiene implicaciones nacionales. Una afectación prolongada a las exportaciones puede trasladarse hacia diferentes actores de la cadena dependiendo de su magnitud.
Para Burneo, la capacidad competitiva alcanzada por Ecuador explica precisamente el crecimiento del sector. “Es una actividad muy rentable, muy importante para el país y donde además somos competitivos y por eso hemos podido crecer tanto”, señala.