Los productores de flores llegaron a la feria Expo Flor Ecuador 2026 con buenas noticias, por el buen momento de las exportaciones, pero también con tres desafíos. Los floricultores piden más apertura comercial, lucha contra el lavado de activos y el combate a la floricultura informal.
La buena noticia es que en el primer semestre vendieron 651 millones de dólares, un 4% más frente a 2025; en volumen, en cambio, crecieron un 7%, con 96 000 toneladas de flores exportadas hasta julio.
Con ese escenario, los floricultores muestran las mejores rosas y flores ecuatorianas a 2 500 compradores internacionales de 73 países que llegaron a Quito por tres días (del 6 al 8 de octubre). Rosas y flores de colores inimaginables se exhiben en un espacio de 15 000 metros cuadrados del Centro de Convenciones Metropolitano, en el norte de la capital.
Durante la inauguración del evento comercial, Alejandro Martínez, presidente ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Flores (Expoflores), le dijo a la Corte Constitucional que los tiempos del comercio son más rápidos que sus decisiones. Ese organismo debe aprobar los acuerdos comerciales firmados con Canadá, Estados Unidos y los Emiratos Árabes.
Para los floricultores, la apertura de esos mercados es necesaria para mejorar la competitividad de la flor ecuatoriana que en este momento se exporta a 122 mercados del mundo. “Mientras la Corte Constitucional siga de vacaciones o siga pensando que tiene todo el tiempo el mundo, nuestra competencia está ganando espacio en donde nosotros deberíamos estar en este momento ya compitiendo”. Martínez comentó que la principal competencia es Colombia, pero también Kenia y Etiopía.
El primer destino de la exportaciones de flores de Ecuador es Estados Unidos, donde Colombia tiene ventajas por su Tratado de Libre Comercio. Por esa relevancia comercial, el CEO de la finca Naranjo Roses, Carlos Gómez, comentó que los acuerdos firmados con Estados Unidos y Canadá van a potencializar las exportaciones de Ecuador en los próximos cinco años. Si se aprueban, la flor ecuatoriana entrará con 0 aranceles y tendrá una ventaja competitiva frente a Colombia, que ahora paga una sobretasa del 10%, impuesta por el presidente Donald Trump.
Según su evaluación, el primer semestre fue muy bueno, aunque en el segundo semestre están un “poco nerviosos” con el fenómeno de El Niño. Haciendo a un lado ese tema, Gómez y los demás floricultores sienten un gran alivio frente al país vecino del norte. “Realmente creo que en los 25 años que tiene la empresa, es la primera vez que estamos en mejores condiciones que Colombia para poder exportar”, en referencia a las sobretasas arancelarias que puso Trump.
Esta finca, ubicada en Cotopaxi, ha tenido un crecimiento sostenido en sus exportaciones hacia Estados Unidos y Europa; en cada mercado funcionan dos empresas hermanas de Naranjo Roses para impulsar las ventas y acceder a nuevos mercados, sobre todo en la Unión Europea. Esta florícola exporta anualmente alrededor de 17 millones de dólares y 40 millones de tallos de rosas.
Otro floricultor del norte de Pichincha también dice que 2026 ha sido un año de crecimiento. Luis Arguello, gerente general de Cultiverde, expresó que desde que se quitaron las sobretasas arancelarias de Estados Unidos las exportaciones mejoraron. “Eso ha ayudado a que la exportación mejore. Sí, es un año que veníamos creciendo en el primer trimestre, pero a partir del segundo trimestre se ha visto algo un poco más significativo”. En el último año su área de producción creció alrededor de 25% a 30%, indicó Arguello.
Esta finca, que produce flores de verano, exporta a Europa, como Rusia y los países cercanos a este país, pero también lo hacen a Canadá y este año vendieron a Centroamérica. Sus exportaciones rondan los 80 millones de tallos anuales.
Pese a que Ecuador tiene firmado un acuerdo comercial con China, las flores ecuatorianas no han podido ingresar a ese gran mercado. Gómez comentó que una de las dificultades es la logística del transporte, que no les permite llegar con un precio competitivo no solo de rosas, sino de todas las flores.
Para él, sería un gran acierto la apertura del Aeropuerto Cotopaxi, en Latacunga, que es un sueño de los productores de la zona de la Sierra Centro. Sea por uno u otro conflicto entre autoridades, se impide el funcionamiento del aeropuerto regional.
El productor de rosas sostiene que esa terminal aérea es un polo de desarrollo para la zona centro de Ecuador. Tungurahua, Chimborazo y toda la zona central del país tendría facilidades y le ayudaría muchísimo contar con ese aeropuerto.
Martínez afirmó que el sector floricultor se enfrenta a un riesgo: la informalidad. En 11 años subió 300% y hay 1 200 hectáreas sembradas, que no cumplen con la ley. Expoflores aglutina a 200 empresas y 6 000 hectáreas productivas.
Durante 40 años, el Estado nunca fue firme en el combate contra la informalidad, porque nunca entendió el problema, declaró Martínez. Por esa informalidad, el mercado de Marruecos se cerró a las exportaciones de flores ecuatorianas por incumplimientos fitosanitarios, como consecuencia de la floricultura informal. Si esto comienza a suceder con otros destinos, hay una amenaza para la producción formal, aseguró Martínez.