El repunte del crudo y las nuevas tensiones en Oriente Próximo presionan a los principales índices europeos, mientras Alemania vuelve a mostrar señales de debilidad económica.
Las principales Bolsas de Europa han arrancado este martes en negativo, condicionadas por el nuevo salto del petróleo y el temor a que el encarecimiento de la energía vuelva a retrasar el alivio monetario.
El FTSE 100 perdía alrededor de un 0,2%, hasta 10.801 puntos, mientras el CAC 40 cedía aproximadamente un 0,4% y el Ibex 35 retrocedía cerca de un 0,2% en los primeros compases.
El petróleo vuelve a dominar la apertura europea, con el Brent por encima de los 98 $/barril y acercándose a la barrera de los 100 dólares. A este escenario se suma una caída mensual del 0,8% de las exportaciones alemanas en julio, otra señal de debilidad para la mayor economía de la eurozona.
El encarecimiento del crudo vuelve a golpear a las Bolsas europeas y aumenta el riesgo inflacionista
Fuente: datos de mercado disponibles durante los primeros compases de la sesión del 8 de septiembre.
El principal factor de mercado vuelve a ser la energía. El Brent ha superado los 98 $/barril después de nuevas tensiones en Oriente Próximo y de interrupciones relacionadas con infraestructuras energéticas de Arabia Saudí.
Las nuevas amenazas de Irán sobre el tráfico marítimo en el Golfo mantienen además una elevada prima de riesgo en el mercado del crudo. El tráfico por el estrecho de Ormuz sigue muy por debajo de los niveles anteriores al conflicto, incrementando las dudas sobre el suministro.
Las compañías petroleras se benefician directamente del encarecimiento del barril. BP avanzaba alrededor de un 0,9% y Shell cerca de un 0,35% durante los primeros minutos de negociación en Londres.
En cambio, aerolíneas, industria, comercio y otros sectores intensivos en energía sufren el efecto contrario debido al incremento de sus costes.
Las petroleras avanzan mientras industria, transporte y consumo temen un nuevo shock energético
La principal referencia macroeconómica europea de la mañana procede de Alemania.
Las exportaciones alemanas disminuyeron un 0,8% mensual en julio, hasta aproximadamente 138.200 millones de euros, mientras las importaciones se desplomaron un 5,7%, hasta 116.900 millones de euros.
La balanza comercial registró así un superávit de 21.300 millones de euros.
Sin embargo, el aumento del saldo positivo responde en buena medida a la fuerte caída de las importaciones y no a una mejora de las ventas al exterior.