Intel lidera las pérdidas del sector tecnológico mientras el encarecimiento del crudo y el aumento de las expectativas de inflación enfrían el apetito por el riesgo en la Bolsa de Nueva York.
La Bolsa de Nueva York cerró este martes con pérdidas después de que el fuerte castigo sufrido por el sector de los semiconductores coincidiera con un nuevo repunte del precio del petróleo, dos factores que pesaron sobre el ánimo de los inversores.
La sesión también estuvo marcada por el aumento de las expectativas de inflación en Estados Unidos y por el deterioro del déficit comercial del país.
El mercado dejó atrás las ganancias de la jornada anterior en un contexto de creciente prudencia hacia las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, mientras los riesgos geopolíticos en Oriente Próximo impulsaban con fuerza la cotización del crudo.
Los principales índices estadounidenses finalizaron la sesión en rojo, con un comportamiento especialmente negativo del Nasdaq, el más expuesto a las empresas tecnológicas.
Las ventas se concentraron en los fabricantes de chips, después de conocerse los resultados preliminares de Samsung Electronics, peores de lo esperado, y de que trascendiera que la empresa china DeepSeek trabaja en el desarrollo de su propio procesador de inteligencia artificial, lo que podría reducir su dependencia de fabricantes estadounidenses.
Los analistas de Saxo Bank señalaron que el mercado está rotando parte de las inversiones fuera del sector tecnológico tras el rebote registrado el lunes. La entidad considera que la oleada de ventas en las compañías de chips asiáticas ha acelerado la toma de beneficios en las empresas ligadas a la inteligencia artificial.
El desplome del sector de los semiconductores reavivó las dudas sobre las valoraciones de las empresas vinculadas a la inteligencia artificial
Otro de los factores que condicionó la sesión fue el encarecimiento del crudo, provocado por el ataque sufrido por un buque vinculado a Catar, un incidente que volvió a aumentar la preocupación sobre el suministro energético en la región.
La subida del petróleo incrementó la preocupación de los inversores por un posible impacto sobre la inflación y la política monetaria de la Reserva Federal, especialmente después de los últimos datos conocidos durante la jornada.
La inflación esperada por los consumidores y el aumento del déficit comercial añadieron nuevos motivos de cautela al mercado estadounidense
Los indicadores económicos publicados este martes ofrecieron señales mixtas para la economía estadounidense.
Las expectativas de inflación de los consumidores a un año aumentaron hasta el 3,7% en junio, frente al 3,5% registrado el mes anterior, según la encuesta mensual de la Reserva Federal de Nueva York.
Además, el déficit comercial de Estados Unidos se amplió hasta 77.590 millones de dólares en mayo, por encima de los 54.570 millones revisados de abril, debido al incremento de las importaciones y al descenso de las exportaciones.
Por otra parte, el índice Redbook mostró un fuerte repunte del consumo, con un crecimiento de las ventas comparables cercano al 12% interanual durante la semana finalizada el 4 de julio.