El trigo acumula una subida superior al 10% en agosto, mientras el arroz marca máximos de un año ante las dudas sobre la oferta y el deterioro de las cosechas en Estados Unidos.
El precio del trigo vuelve a situarse por encima de los 7 dólares por bushel en Chicago, mientras los futuros del arroz rondan los 15,36 dólares, prolongando una escalada que vuelve a colocar a los cereales bajo vigilancia por su posible impacto sobre los costes alimentarios.
Los mercados agrícolas han comenzado la semana con nuevas subidas en dos productos básicos. El trigo de Chicago consolida el fuerte avance registrado durante agosto, apoyado por los problemas de suministro y las tensiones en el mar Negro, mientras que el arroz estadounidense continúa beneficiándose de unas perspectivas de producción y existencias mucho más ajustadas que hace un año.
El trigo acumula una subida de alrededor del 11% desde finales de julio y vuelve a superar la barrera de los 7 dólares por bushel
Durante las primeras horas de negociación de este lunes, el contrato de trigo con vencimiento en diciembre avanzaba alrededor de un 1%, moviéndose en el entorno de los 7,1 dólares por bushel. La cotización llegó a aproximarse a los 7,13 dólares durante la sesión. Los datos posteriores mantienen al contrato por encima de los 7 dólares.
La comparación con el cierre de julio, de unos 6,39 dólares por bushel, sitúa el avance acumulado de agosto por encima del 10%. No obstante, los datos históricos del propio contrato de diciembre muestran que durante julio llegó a negociarse por encima de los 7,28 dólares, por lo que no resulta correcto considerar los 7,13 dólares como un máximo de 27 meses para ese vencimiento específico.
En el caso del trigo, un bushel equivale aproximadamente a 27,2 kilogramos. En el arroz, la unidad utilizada por el contrato de CBOT es el hundredweight estadounidense, equivalente a 100 libras o unos 45,36 kilogramos, y no al quintal métrico de 100 kilogramos.
Las dificultades de suministro son uno de los principales factores detrás del movimiento del precio del trigo. La intensificación de los ataques sobre infraestructuras portuarias del mar Negro está dificultando las exportaciones de dos de los principales proveedores internacionales: Rusia y Ucrania.
Las interrupciones logísticas, el encarecimiento de los seguros y las dificultades para utilizar determinados puertos han reducido la disponibilidad inmediata de cereal en el mercado internacional y obligan a algunos compradores a buscar proveedores alternativos.
El mercado empieza a incorporar no solo el riesgo sobre las cosechas, sino también las dificultades para sacar el grano de algunos de los principales países exportadores
La situación coincide con unas perspectivas especialmente débiles para la cosecha estadounidense. El Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) estima una producción total de trigo de 1.531 millones de bushels en la campaña 2026/2027, el menor volumen desde 1970/1971. El organismo atribuye esta situación al descenso estructural de la superficie cultivada y al impacto de la sequía sobre el trigo duro rojo de invierno en las Grandes Llanuras.
La escalada resulta todavía más intensa en el mercado estadounidense del arroz paddy. El contrato de noviembre alcanzó este lunes los 15,435 dólares por hundredweight, máximo de las últimas 52 semanas, antes de situarse alrededor de los 15,36 dólares.
El avance alcanza el 39,64% desde finales de 2025, mientras que en seis meses la revalorización ronda el 36,6%. Solo durante los últimos tres meses el contrato ha subido alrededor de un 12,4%.
El USDA ofrece una explicación fundamental para esta evolución. Aunque en agosto elevó su estimación de producción estadounidense de arroz para 2026/2027 hasta 158,4 millones de hundredweight, el volumen continúa siendo el más bajo de los últimos 33 años.
Las existencias finales, por su parte, se estiman en apenas 36 millones de hundredweight, un 33% menos que un año antes y su nivel más reducido en cuatro campañas. El organismo mantiene además en 14,90 dólares por hundredweight su estimación del precio medio recibido por los agricultores, frente a los 12,50 dólares de la campaña anterior.