Malasa, una de las históricas carpinterías metálicas de la comarca de A Coruña que hizo fama y fortuna como gran proveedora de Inditex, finalizó el ejercicio 2025 con una cifra de negocio que se mantuvo prácticamente estable, en 148 millones, y una caída de su beneficio neto de un 23,8%, hasta los 13,1 millones de euros. El grupo presidido por Javier Pérez Patiño se vio impactado por una caída de los trabajos en el mercado español, que fueron compensados con un aumento de los proyectos en Europa. No obstante, este hecho derivó en un incremento de los gastos relacionados con costes de transporte.
El 2025 fue el ultimo ejercicio en el que Malasa contó en su accionariado con Hortensia Herrero, la vicepresidenta de Mercadona, que entró en el capital de la compañía en el verano de 2024, con una participación de casi un 33%, estando el resto en manos de Javier Pérez Patiño, tras la salida de su hermano y cofundador del grupo, Antonio, y el fondo GPF.
A principios de este año, Fontelixelas, el holding inversor de Javier Pérez Patiño se hizo con el 100% de Malasa, en un movimiento que supuso la salida de Herrecha de Inversiones, la sociedad patrimonial de Hortensia Herrero.
Pero, ¿Cómo fue el último año de Malasa antes del cambio accionarial que dejó el grupo en manos de un administrador único?
Según la última memoria anual de Grupo Malasa, recientemente remitida al Registro Mercantil y consultada por Economía Digital Galicia a través de la base de datos de informa.com, la corporación industrial con base de operaciones en Cerceda finalizó el año con unos activos que se elevaron de los 113,8 a los 125,7 millones de euros, con un patrimonio neto de 37 millones.
La cifra de negocios tuvo un leve retroceso, de los 148,8 a los 147,9 millones de euros. Mayores costes de explotación y gastos de personal provocaron que el resultado de explotación, el propio de su actividad, se contrajese de los 25,5 a los 19,5 millones de euros. El beneficio neto se redujo, en consecuencia, un 23,8%, de los 17,2 a los 13,1 millones de euros.
En el informe de gestión contenido en su memoria anual, los administradores de la compañía indican que el pasado año se constató una reducción del peso relativo de los encargos vinculados al sector del retail, si bien esta se compensó con un incremento de la facturación procedente de hoteles y proyectos singulares.
Los ingresos de Malasa se resintieron el pasado año en México, donde cuenta con su gran filial internacional, y en España, pero crecieron en Europa.
En el mercado español, los ingresos generados bajaron de los 62,6 a los 57,6 millones, mientras que en el resto de la Unión Europea pasaron de 37,8 a 49 millones, y en el resto del mundo decrecieron, de 48,5 en 2024 a 41,2 millones en 2025. Este hecho fue una de las claves detrás del retroceso en beneficios, porque un mayor negocio comunitario conllevó un incremento de costes.
Lo explican los administradores de Malasa en la información consultada por este medio. Explica que la caída de los resultados se debe, en primer lugar, a extraordinarios contabilizados en 2024 por las plusvalías generadas por enajenación de inmovilizado, y, en segundo lugar “a un incremento del gasto en transporte de ventas y costes asociados a los servicios de instalación y montaje, derivados en ambos casos del incremento de los precios de coste y el mayor peso relativo de proyectos singulares y de proyectos desarrollados fuera de España”.
El grupo de la familia Pérez Patiño explica que, en este momento, “los principales riesgos e incertidumbres” a los que se enfrenta están relacionados con los mercados donde operan sus principales clientes: “Conflictos geopolíticos y la inestabilidad política, que pueden afectar al comercio mundial y a los planes de expansión del sector retail y hotelero”.
Además, destaca que, en su caso, “resulta también muy relevante la política arancelaria de Estados Unidos en relación a las importaciones desde México”.
“En cualquier caso, pese a la inestabilidad actual, las expectativas que tenemos son positivas, con nuevas oportunidades de crecimiento en un base de clientes cada más amplia y diversificada”, convienen.
Así, en cuanto a las previsiones para el ejercicio 2026, explican que “la evolución prevista para el ejercicio corriente es mantener la cifra de negocios y la rentabilidad en niveles similares al ejercicio anterior”. “Pese a los riesgos derivados de la inestabilidad geopolítica y arancelaria que amenazan al comercio internacional, los planes de inversión de nuestros principales clientes de retail se mantienen, complementándose con la firma de nuevos contratos en el sector horeca a lo largo de este primer trimestre del año”, exponen.
Desde Malasa hacen mención a la puesta en marcha este año, en el centro de la ciudad de A Coruña, al negocio The House by Malasa, “un espacio singular, que refuerza nuestro posicionamiento como gestor integral de proyectos para hogares y, a través del cual, ponemos a disposición del público minorista y de los profesionales del diseño y la decoración la capacidad creativa e industrial de Malasa para sus proyectos”.